estudios avanzados de la lengua francesa 1

06 novembre 2014

LES VALEURS DU CONDITIONNEL

Los valores del condicional en francés y su comparación con el español[1]

 The french condicional values compared with  the spanish ones

 

Carolina Foullioux.

 Universidad Autónoma de Madrid

Departamento de Filología Francesa

carolina.foullioux@uam.es

 

RESUMEN

En francés existen cuatro valores de condicional y en español cinco: condicional temporal, condicional hipotético, condicional de alteridad, condicional de atenuación y condicional epistémico (solo en español). Estos diferentes valores producen efectos discursivos distintos y expresan puntos de vista y posicionamientos del locutor respecto de lo que dice, y, en su caso, de a quien lo dice. Para poder analizar los diferentes valores del condicional y sus efectos discursivos, se recurre  al uso de  paráfrasis para aislar el mecanismo específico desencadenado; Con el condicional temporal el locutor puede significar que sabe como prosigue la narración y que esta pertenece o no a su realidad. El proceso representado en condicional hipotético irreal reenvía siempre a un punto de vista subyacente con polaridad inversa, resulta de imposible realización, y puede servir para realizar una crítica o una culpación encubierta. El condicional de alteridad remite a otra instancia de enunciación y evita tener que justificar lo dicho. El condicional de atenuación supone un rodeo, impone un punto de vista subyacente en presente y sirve para hacer una petición. Por su parte el condicional epistémico expresa una probabilidad anterior y corresponde a una explicación: la única válida para el locutor.

PALABRAS CLAVE

Condicional, locutor, efecto discursivo, punto de vista, modo, petición, crítica, explicación

RESUME

En français le conditionnel présente quatre valeurs et l'espagnol cinq : temporel, hypothétique, d'altérité, d'atténuation et épistémique (en espagnol). Ces valeurs, produisent des effets discursifs différents et  expriment des points de vue et des prises de position du locuteur vis-à-vis de ce qu'il dit, et, dans certains cas aussi, vis-à-vis de l'allocutaire. Afin de pouvoir analyser les différentes valeurs du conditionnel nous avons recours aux paraphrases pour isoler les mécanismes spécifiques déclenchés. Avec le conditionnel temporel le locuteur peut signifier qu'il connaît la suite de l'histoire, et que  celle-ci appartient ou non à sa réalité. Le procès représenté par un conditionnel hypothétique irréel renvoie toujours à un point de vue sous-jacent à polarité inverse, est impossible à réaliser et peut servir à culpabiliser ou à réaliser une critique. Le conditionnel d'altérité renvoie à une autre instance d'énonciation et évite d'avoir à justifier le dit. Le conditionnel d'atténuation suppose un détour, impose un point de vue sous-jacent au présent et sert à formuler une demande. Pour sa  part le conditionnel épistémique exprime une probabilité antérieure et correspond à une explication : la seule valable pour le locuteur.

MOTS CLES

Conditionnel, locuteur, effet discursif, point de vue, mode, demande, critique, explication

ABSTRACT

French conditional shows four different values when Spanish allows five: temporal, hypothetic, alterity-like, attenuative and epistemic (only in Spanish). These values provide different discursive effects and express viewpoints and the speaker's attitude toward what he says, and even sometimes toward the addressee. In order to account for conditional values, we use paraphrases to describe each specific mechanism. Through the temporal value of conditional, the speaker can notify that he knows the end of the story, and whether or not it is part of his own reality. The process called for by unreal hypothetic conditional always refers to an underlying viewpoint with inverse polarity. Such a process  cannot be achieved and can only be used to culpabilize or criticize. When a speaker uses alterity conditional he refers to a different utterance and by doing so, avoids providing justifications.  The attenuation forces an underlying viewpoint valid in the present time, supposes a detour, and expresses a request. As for epistemic conditional, it expresses some anterior probability and corresponds with the only explanation for the speaker .

KEY WORDS

Conditional, speaker, discursive effect, viewpoint, mood, request, critic, explanation

SUMARIO

1. Locutor, Modo, tiempo y condicional.2. El condicional temporal.3. El Condicional hipotético. 3.1. El condicional Hipotético Irreal. 3.2. El condicional Hipotético  Potencial. 4. El Condicional de alteridad o periodístico. 5. El Condicional de atenuación.6. El condicional epistémico

 

1. Locutor, Modo, tiempo y condicional.

 

La forma verbal « condicional » da lugar a varias interpretaciones: En francés existen cuatro tipos de condicional y en español existen cinco: Estos diferentes valores producen efectos discursivos distintos y expresan puntos de vista y posicionamientos del locutor respecto de lo que dice, y, en su caso, de a quien lo dice. Al producir un enunciado, el locutor representa, entre otras cosas, su propio saber o no saber en cuanto a la existencia del proceso se refiere, y, en caso de no saber, sobre las posibilidades de existir que tiene  el proceso. Esta representación epistémica tiene por resultado la elección de un modo. El tiempo incide sobre el modo puesto que el locutor no posee el mismo saber sobre un proceso que aún no se ha realizado que sobre un proceso ya realizado o en plena realización.

            El  modo real indica que el locutor sabe que el proceso ha existido o existe: J'ai vu Pierre hier; Il a de la fièvre / Ayer vi a Pedro; tiene fiebre. El modo realizable indica que el locutor prevé la existencia de un proceso en lo posterior: Marie passera Noël à Madrid / Maria pasará las Navidades en Madrid (realizable por venir) o Si tu venais cet après-midi, nous irions au cinéma /Si vinieras esta tarde, iríamos al cine (realizable potencial). El modo irreal indica por su parte que el locutor sabe que el proceso no ha existido/no existe/no existirá: Sans toi je ne serais pas heureux/Sin ti no sería feliz. Entre los modos derivados del no saber  el probable y el posible indican que el locutor evalúa las posibilidades que tiene el proceso de existir e infiere una conclusión: Il aura plu cette nuit / Habrá llovido esta noche (probable) o Il va peut-être pleuvoir /puede que  llueva (posible). Para concluir, el modo aparente indica que el locutor no asume lo dicho y que reenvía a otra instancia de enunciación: Il parait qu'il y a une grève de routiers / Según dicen, hay huelga de camioneros.El condicional  es una forma que tiene la particularidad de poder aparecer, como marcador de variopintos procedimientos, en enunciados como:

 

(1)   En 1950, après le désastre, Jules regagnerait son village / En 1950, tras el desastre, Julio volvería a su pueblo. (modo real, condicional temporal)

(2)   Je voudrais te demander un service / Querría/ quisiera pedirte un favor. (modo real, condicional de atenuación)

(3)   Si tu obtenais ton permis nous achèterions une voiture / Si te sacaras el carné compraríamos un coche. (modo realizable, condicional hipotético)

(4)   Si j'avais eu le temps j'aurais déjà fini / Si hubiese tenido tiempo ya habría terminado. (modo irreal, condicional hipotético)

(5)   Cet enfant devait avoir environ dix ans lorsqu'il fut adopté / Ese niño  tendría unos diez años cuando lo adoptaron. (modo probable, condicional epistémico)

(6)   D'après les journaux, l'attentat n'aurait pas  provoqué de victimes / Según la prensa, el atentado no habría causado víctimas. (modo aparente, condicional de alteridad)

 

Con el fin de poder analizar los diferentes valores del condicional y sus efectos discursivos, se recurre  al uso de  paráfrasis para aislar el mecanismo específico desencadenado; se trata de decir lo mismo con otras palabras, para intentar analizar lo mas finamente posible las relaciones semánticas que unen las paráfrasis entre si (Fuchs, 1982: 18); véanse los ejemplos siguientes:

       (7a) Tu devrais payer cette amende / Deberías pagar esta multa. 

       (7b) Si tu faisais ce qu'il faut faire, tu paierais cette amende /Si hicieses lo que hay que hacer, pagarías esta multa.

(7c) tu-maintenant-ne-pas-faire-ce-qu'il-faut / tu-ahora-no-hacer-lo-que-hay-que-hacer

(7d) tu-maintenant-ne-pas-payer-cette-amende / tu-ahora-no-pagar-esta-multa

       el ejemplo (7a) admite la paráfrasis (7b) que permite aislar los puntos de vista implícitos (puntos de vista subyacentes) (7c) y (7d). Se parte, siguiendo a Haillet (2004c:8) de los conceptos de  discurso  como agencement de représentations  y de enunciado como  representación de por lo menos un punto de vista sobre el objeto correspondiente y se acepta que un punto de vista es une représentation discursive d' un procès[2] (ibid.2002:167).  Al no ser "enunciados", y a fin de diferenciarlos formalmente, se representan  los puntos de vista subyacentes en cursiva y con guiones.

2. El condicional temporal

 

Con el uso del condicional temporal, el locutor sitúa la realización del proceso en un momento del pasado y como perteneciente a la realidad. Lo representa como anterior al momento de la enunciación  (Nunc) y, simultáneamente, en un momento posterior con respecto de otro proceso, y por esta razón se le llama postanterior o futuro del pasado.

El condicional temporal admite siempre la paráfrasis allait + infinitif / iba a + infinitivo  y generalmente[3] rechaza cualquier otra  conmutación.

 

(8)- Así vivía Bagdad anoche, poco después de que empezase el ayuno del Ramadán, su cuarta jornada de bombardeos, la más devastadora de todas. Los iraquíes confiaban en que la llamada del muecín que anuncia el inicio del ayuno islámico supondría el fin de los ataques. Horas después, .. (El País, 20-XII-1998, p. 1)

Ainsi vivait Bagdad hier soir, peu après le début du jeûne du Ramadan, sa quatrième journée de bombardements, la plus dévastatrice. Les iraquiens espéraient que l'appel du muezzin qui annonce le début du jeûne islamique signifierait la fin des attaques. Quelques heures plus tard...

Supondría à iba a suponer

Signifieraità allait signifier

Tiempo postanterior, modo real

 

(9)-Se trata de Hillary Rodham Clinton, la esposa del presidente, de la que desde el día de su llegada a la Casa Blanca en 1992 ya se sospechaba que acabaría entrando en la historia, pero por su propio pie. (El País, 20-XII-1998, p.2).

Il s'agit de Hillary Rodham Clinton, l'épouse du président, dont  on soupçonnait déjà, depuis le jour de son arrivée à la Maison Blanche  en 1992,  qu'elle finirait par entrer dans l'histoire, mais par ses propres moyens.

Acabaría entrando à iba a acabar entrando

Finirait par entrerà allait  finir par entrer

 

(10)-Yo lo invité a cenar y me dijo que lo pensaría. Llamó días más tarde (...).  (El País, 20-XII- 1998, p. 16).

Je l'invitais à dîner et il me dit qu'il y réfléchirait. Il m'appela quelques jours plus tard.

lo pensaría à lo iba a pensar

y réfléchirait àallait y réfléchir

 

El condicional de los ejemplos precedentes es el resultado de una transposición de supondrá, acabará entrando, lo pensaré respectivamente. La posterioridad en el pasado  subjetiva (Korzen & Nølke, 1990:.273.300) se establece con respecto al verbo de la principal. Se trata de un tiempo postanterior y carece de anclaje en el momento de la enunciación.

 

(11)- Fue una noche, sentado tranquilamente bajo un árbol cuando experimentó el despertar que habría de sacarlo para siempre de las tinieblas. » (Pedro Molina Temboury (2000): Viaje por los dos Tibet, Aguilar, p.172

Ce fut une nuit, tranquillement assis sous un arbre, qu'il  eut conscience du réveil qui devrait le tirer pour toujours hors des ténèbres.

àhabría de sacarlo à iba a sacarlo + debía sacarloà lo sacó

àdevrait le tirer à allait le tirer + devait le tirerà le tira

 

El ejemplo (11) es un caso de condicional objetivo (Korzen & Nølke, 1990). Se trata de un uso, propio del  relato, del condicional temporal que marca el efecto de sentido del locutor qui connaît la suite des évènements (Dendale citado en Haillet, 2002:24), es decir del narrador que señala que sabe como prosigue la historia y que integra el proceso en su propia realidad. El condicional habría de sacarlo es una forma específica del español que presenta un efecto de sentido de postanterioridad, admite la paráfrasis iba a sacarlo/ allait le tirer y conmuta con el pretérito lo sacó/ l'a tiré. Haber de + infinitivo es una perífrasis equivalente à tener que + infinitivo o deber + infinitivo que marcan lo ineluctable.

No hay, en nuestro corpus de mas de mil ejemplos sacados fundamentalmente del diario El  País, ningún uso de condicional temporal "compuesto", es decir que admita la paráfrasis  iba a + infinitivo pasado mientras que en francés si se da, aunque raras veces, este valor del condicional temporal compuesto (allait + infinitif passé): véase el ejemplo que propone  Haillet (19995:80): Mais , en Europe centrale de l'Est, on avait espéré que deux guerres mondiales et les déplacements massifs de population qui s'ensuivirent auraient suffi. Este condicional acepta como paráfrasis allaient avoir suffi que mantiene el valor aspectual perfectivoaunque se diría más naturalmente allaient suffire.

 

3. El Condicional hipotético

 

El condicional hipotético aparece en las estructuras de tipo prótasis + apódosis[4]   es decir en enunciados formulados en modo irreal o en modo realizable potencial.

 

3.1-El condicional Hipotético Irreal

 

El modo irreal indica que el locutor se representa como sabiendo  que el proceso no ha existido (irreal anterior), no existe (irreal actual) o no existirá (irreal posterior). Con la prótasis crea un marco imaginario anterior o actual  cuya  presentación imposibilita la realización del proceso de la apódosis. Este tipo de enunciados  le permite al locutor posicionarse con respecto de lo que dice e  incluso realizar algún comentario implícito. El condicional de los enunciados en modo irreal anterior (12) impone dos puntos de vista subyacentes (12a) y (12b), correspondientes respectivamente a la prótasis y a la apódosis, en pretérito perfecto/indefinido + cambio de polaridad / passé composé +  changement de polarité:

 

(12)S'il était venu tu ne te serais pas mis à pleurer.

      Si hubiese venido no te habrías puesto a llorar.

(12a) PVS-1 Il-n'est-pas-venu /  él-no-vino (él-no-ha-venido)

(12b) PVS-2 tu-t'es-mis-à-pleurer / te-pusiste-a-llorar (te-has-puesto-a-llorar)

 

Los puntos de vista subyacentes de un enunciado en modo irreal actual suelen estar ambos en presente + cambio de polaridad ((13a) y (13b)), aunque puede darse el caso del punto de vista subyacente correspondiente a la  prótasis en pretérito  (14a) y al de la apódosis  en presente (14b): 

           

            (13) S'il n'y avait pas de voitures, Madrid serait un paradis.

                   Si no hubiese coches, Madrid sería un paraíso.

            (13a)PVS-1 il-y-a-des-voitures-à-Madrid / hay-coches-en-Madrid

(13b)PVS-2Madrid-n'est-pas-un-paradis / Madrid-no-es-un-paraíso

(14) Si je ne m'étais pas défendue, je serais au chômage.

       Si no me hubiera defendido, estaría en el paro.

(14a) PVS-1  je-me-suis-défendue / me-defendí

(14b) PVS-2  je-ne-suis-pas-au-chômage / no-estoy-en-el-paro

 

En cuanto al punto de vista subyacente correspondiente a la apódosis de un enunciado en modo irreal posterior, (15a) y (15b) está en futuro + cambio de polaridad. Es bastante raro encontrar un enunciado irreal posterior  puesto que en un tiempo posterior se suelen ubicar los procesos realizables, es decir aún  por realizar mientras que los procesos claramente imposibles suelen pertenecer, como se acaba de ver, a la realidad, o sea al pasado y al presente del locutor;

           

(15) S'il n'avait pas été assassiné, il aurait 20 ans demain.

        Si no lo hubieran asesinado cumpliría 20 años mañana.

            (15a) PVS-1  il-a-été-assassiné /  lo-han-asesinado

(15b)PVS-2 Il-n'aura-pas-20-ans-demain / no-cumplirá-20-años-mañana

           

            En español, resulta casi mas habitual que en francés encontrar condicionales hipotéticos irreales en estructuras que no presentan si + subjuntivoen la prótasis. En cualquier caso siempre admiten una paráfrasis en si + subjuntivo, como se puede apreciar en los siguientes ejemplos:

 

(16) Si je t'avais vu je me serais arrêté.

       De haberte visto me habría parado.

Paráfrasis: Si te hubiese visto me habría parado.

PVS-1 je-ne-t'ai-pas-vu / no- te-ví

PVS-2 je-ne-me-suis-pas-arrêté / no-me-paré

           

(17) Sans voitures Madrid serait un paradis.

        Sin coches Madrid sería un paraíso.

Paráfrasis: S'il n'y avait pas de voitures, Madrid serait un paradis.

Si no hubiese coches, Madrid sería un paraíso.

            PVS-1 il-y-a-des-voitures-à-Madrid / hay-coches-en-Madrid

PVS-2 Madrid-n'est-pas-un-paradis / Madrid-no-es-un-paraíso

 

            En algunos casos la estructura hipotética irreal carece totalmente de prótasis, y es de especial relevancia el hecho de que en este tipo de enunciados aparezcan sistemáticamente  los verbos modales deber o poder con valor deóntico:

 

(18) Tu aurais pu te laver les mains avant de passer à table.       Podrías haberte lavado las manos antes de sentarte  a comer.

En este enunciado (18) observamos la presencia de poder deóntico, equivalente a tener la posibilidad/capacidad de. En  Foullioux (2003b) se propuso una reflexión sobre el efecto dóxico  creado por la utilización de una estructura tipo pouvoir/devoir deónticos en condicional + infinitivo en la que el proceso -en infinitivo- queda representado en modo irreal, es decir como no perteneciente a  su realidad. Es el caso, por ejemplo, de Tu aurais pu te laver les mains avant de passer à table/ podrías haberte lavado las manos antes de sentarte a comer. Presentan  ambos enunciados, tanto en francés como en español, un punto de vista subyacente con polaridad inversa al enunciado de superficie, a saber: Tu-ne-t'es-pas-lavé-les-mains-avant de-passer-à-table/ no-te-has-lavado-las-manos-antes-de-sentarte-a-comer.

Observamos  también que, tanto en francés como en español, cuando un enunciado presenta  devoir/pouvoir deóntico en condicional + infinitivo se produce automáticamente la desaparición de la prótasis. Nótese  que la forma española es condicional + infinitivo pasado mientras que la forma equivalente francesa es condicional pasado + infinitivo. Así pues un enunciado como  (19)

 

(19) Tu aurais dû  appeler ta mère pour son anniversaire

       Deberías haber llamado a tu madre para su cumpleaños

Paráfrasis: Si tu avais fait ce que tu devais faire tu aurais appelé ta mère pour son anniversaire

Si hubieses/ras hecho lo que tenías que hacer, hubieses/ras llamado a tu madre para su cumpleaños.

PVS-1 tu-n'as-pas-fait-ce-que-tu-avais-l'obligation-de-faire

no-has-hecho-lo-que-tenías-la-obligación-de-hacer

PVS-2 tu-n'as-pas-appelé-ta-mère-pour-son-aniversaire

no-has-llamado-a-tu-madre-para-su-cumpleaños

 

admite siempre una paráfrasis en si + pluscuamperfecto (del subjuntivo en español y del indicativo en francés) + condicional compuesto en el caso del modo irreal pasado, y, en el caso del modo irreal actual en si + imperfecto (subjuntivo en español e indicativo en francés) + condicional simple. Deber y poder no aparecen en la paráfrasis, y este fenómeno se debe a que la utilización de estos deónticos en condicional convierte en redundante la prótasis: no suele ser necesario recordar la doxa (norma social por las que nos regimos), en este caso la doxa[5] asociada a poder cuando se puede hacer algo hay que hacerlo o a deber cuando se tiene la obligación de hacer algo hay que hacerlo. Estos enunciados suponen un distanciamiento por parte del locutor frente a los puntos de vista subyacentes y al reproche implícito que conllevan: son casos típicos de atenuación:

 

(20) Milosevic est tout aussi inacceptable pour les serbes non nationalistes que pour tous les albanokosovars et la communauté internationale. Mais notre connaissance de l'histoire et de ses interminables vengeances auraient déjà dû  démontrer que la pire des alternatives face à un conflit est presque toujours militaire.

Milosevic es tan inaceptable para los serbios no nacionalistas como para todos los albanokosovares y la comunidad internacional. Pero, a estas alturas, la historia y sus interminables venganzas ya nos deberían haber demostrado que la peor de las alternativas ante un conflicto es casi siempre militar. El País, 14-IV-1999, p. 18.

à n'ont pas démontré/ no han demostrado /

à devaient démontrer /tenían que haber demostrado /

à reproche 

 

(21) Et il rajouta: » « »" Je crois sincèrement  que cela n'a pas été fait correctement et que le monopole du butane aurait dû lui aussi être divisé ».

Y dijo más: "Creo sinceramente que no se hizo bien y que tendría que haberse escindido también el monopolio del butano". El País, 21-IV-1999, p. 58.

à  n'a pas été divisé /no se ha escindido.

à devait avoir été divisé/ tenían que haberse escindido 

à Reproche 

 

3.2-El condicional Hipotético  Potencial

 

Cuando el locutor concibe la realización de un proceso en modo potencial, lo ubica siempre en un  momento posterior al momento del habla y lo presenta como resultado de una previsión  El hecho de situar la realización de proceso en el « por venir » le libera de cualquier tipo de responsabilidad frente a lo dicho que no es ni verdadero ni falso y no pertenece a la realidad del locutor. El modo potencial indica que el locutor sabe que el proceso aún no existe y que su realización no depende solo del paso del tiempo sino también de la realización previa de una condición.   La estructura típica de estos enunciados es prótasis + apódosis. La operación mental que realiza el locutor es una inferencia relativamente simple: si AàB sin confrontarla con otras conclusiones posibles B', B'' etc.... Los enunciados en modo potencial no admiten paráfrasis.

 

(22) Personnellement, si je vais vivre jusqu'à 115 ans, je préfèrerais pouvoir rallonger ma vie active au-delà de 65 ans.

Personalmente, si voy a vivir hasta los 115 años, preferiría poder alargar mi vida activa por encima de los 65. El País, 26-I-1999, página 11.

                      

Se observa una graduación del potencial, tanto en francés como en español: presente + presente, presente + futuro, imperfecto (subjuntivo en español e indicativo en francés) + condicional simple. Se ve más cercano de la realidad un potencial en presente + presente (23) que uno en imperfecto + condicional (25).

 

(23) Si tu viens ce soir, nous allons au cinéma /Si vienes esta tarde, vamos al cine.

(24) Si tu viens ce soir, nous irons au cinéma / Si vienes esta tarde, iremos al cine.

(25) Si tu venais ce soir, nous irions au cinéma /Si vinieras esta tarde, iríamos al cine.

 

El locutor plantea un marco imaginario en el futuro que permitirá la realización del proceso de la apódosis. La diferencia fundamental en español es la elección entre el indicativo y el subjuntivo en la prótasis puesto que está mucho más comprometida la realización de un proceso en subjuntivo.

           

4. El Condicional de alteridad o periodístico

 

            El condicional de alteridad, también llamado periodísticoadmite siempre una paráfrasis en pretérito o presente + por lo visto según sea anterior o actual (passé composé o présent + paraît-il) e indica que el locutor no asume lo dicho y reenvía a otra instancia de enunciación. Las marcas del modo de alteridad son -a parte del condicional- gráficas (:, «  ») y léxicas (según, al parecer, por lo visto,..., aducir, afirmar, decir, sugerir, sostener, insinuar, adelantar...+que, / selon, d'après... il paraît,  affirmer, dire, suggérer, soutenir, insinuer... + que).Tanto en español como en francés, el modo de alteridad anterior viene marcado por el condicional pasado y resulta mucho menos probable encontrarlo solo -es decir sin marcas de alteridad adicionales (léxicas o gráficas) - en español que en francés donde es relativamente habitual encontrarlo solo:

 

(26) Il est difficile de calculer le nombre de personnes qui ont suivi le débrayage convoqué par les signataires du pacte d'Estella contre ce qu'ils considèrent « l'immobilisme » des non-signataires. Mais même si les participants avaient été le double de ce que certains d'entre eux prétendent, l'initiative aurait été tout aussi absurde. Le mobile initial du débrayage aurait été de protester contre les détentions des membres de l' ETA en France.

Es difícil cuantificar el seguimiento del paro convocado por los firmantes de Estella contra lo que consideran "inmovilismo" de los no firmantes. Pero aunque los participantes hubieran sido el doble de lo que alguno de esos convocantes pretenden, no por ello hubiera dejado de ser una iniciativa absurda. El móvil inicial de la misma habría sido protestar por las detenciones de etarras en Francia. El País, 13-IV-1999, página 16.

à a été paraît-il/ por lo visto ha sido 

 

El enunciado (26) constituye un ejemplo de la posibilidad que tiene  el locutor de añadir un comentario y dejar claro su posicionamiento. El calificativo absurda muestra hasta qué punto el locutor se distancia del punto de vista subyacente-l atribuido a otra instancia de enunciación; de esta forma expresa su desacuerdo con respecto de dicho punto de vista, y se distancia al máximo de él. En los ejemplos siguientes,   se puede observar la utilización típica del condicional pasado al que se añaden otras marcas de modo de alteridad:

 

(27) D'après l'agence missionnaire catholique Misna dont le siège est à Rome, plus de 100 personnes auraient été assassinées au cours d'une tuerie réalisée par les soldats rebelles qui combattent près de Kamituga, dans la région congolaise de Kivu Sud.

Más de 100 personas habrían sido asesinadas en una matanza a manos de los soldados rebeldes que combaten cerca de Kamituga, en la región congoleña de Kivu Sur, según denunció ayer la agencia misionera católica Misna, con sede en Roma. El País, 15-III-1999, página 13.

à ont été assassinées paraît-il/ por lo visto han sido asesinadas /

 

(28) Sa démission aurait été "une manoeuvre pour éviter une motion de censure ; je me refuse à penser à une telle machination », insinua-t-il.

Su dimisión habría sido "una maniobra para evitar la moción de censura; no quiero pensar en tal maquinación", insinuó. El País, 17-III-1999, página 2.

à a été paraît-il/ por lo visto ha sido/

 

            El ejemplo siguiente presenta dos efectos: la marca de modo de alteridad léxica según y el tiempo postanterior indicado por el condicional temporal conduiraient/conducirían  que admite la paráfrasis allaient conduire/iban a conducir. Mientras que en francés  ( Haillet:1995, 1998a) un condicional puede, él solo, reenviar a otra instancia de enunciación, en español se necesita casi siempre recurrir a una marca léxica complementaria

 

(29) En décembre 1919 fut publié un des livres les plus influents du monde: les conséquences économiques de la paix, de Jonh Maynard Keynes. Le texte du Traité de Versailles, signé quelques mois auparavant, avait dicté des réparations de guerre pour l'Allemagne qui, selon l'auteur, conduiraient tôt ou tard à une nouvelle conflagration. Keynes écrivit contre la façon par laquelle le traité, loin de corriger les torts causés par la guerre au délicat mécanisme économique dans lequel les pays européens avaient vécu jusqu'en 1914, avait consumé la déconstruction.

En diciembre de 1919 se publicó uno de los libros más influyentes del mundo: Las consecuencias económicas de la paz, de Jonh Maynard Keynes. El texto del Tratado de Versailles, firmado pocos meses antes, que había dictado unas reparaciones de la guerra para Alemania que, según el autor, conducirían a otra conflagración, más temprano que tarde. Keynes escribió contra la forma en que el tratado, lejos de corregir los daños causados por la guerra en el delicado mecanismo económico con el que los pueblos  europeos habían vivido hasta 1914, había consumado la deconstrucción. El País, 5-IV-1999, página 11

àallaient conduire paraît-il/por lo visto iban a conducir

 

(30) Les milieux financiers interprètent que le BBV craint qu'un  hypothétique échec de la OPA de BNP ne puisse provoquer que l'artillerie lourde des français dresse ses batteries contre la banque espagnole. Le BBV serait donc en train d'essayer de tenir de première main les intentions de Axa.

Fuentes financieras interpretan que el BBV teme que un hipotético fracaso de la OPA de BNP pueda provocar que la artillería pesada de los franceses apunte contra el banco español. El BBV estaría tratando, pues, de conocer de primera mano las intenciones de Axa. El País, 17-III-1999, página 65.

à essaie paraît-il/ por lo visto está tratando

 

            En principio nada impide que exista la alteridad posterior, pero es extremadamente raro encontrarla. La necesidad de distanciarse con respecto de una aserción sobre un hecho pasado o actual es muy comprensible, puesto que, al poder ser verdadera o falsa, es susceptible de justificación o de refutación. Sin embargo el locutor no tiene  -tanta- necesidad de distanciarse respecto de una previsión, o hecho futuro, que aún no pertenece a la realidad luego es difícilmente refutable. En cualquier caso el condicional es simple, y la posterioridad viene marcada léxicamente por un adverbial:

 

            (31) Selon l'agence EFE, le président partirait demain pour Londres.

Según la agencia EFE, el presidente saldría mañana para Londres.

 

5. El Condicional de atenuación

 

El condicional de atenuación impone un punto de vista subyacente en presente de indicativo tanto en francés como en español.

 

(32) Bonjour,  je voudrais une baguette.

Buenos días querría/quisiera una barra de pan.

            PVSà je-veux-une-baguette / quiero-una-barra-de-pan

La atenuación es un procedimiento de modalización en tanto en cuanto expresa una actitud particular del locutor; se puede decir que es "una subcategoría de la modalización intersubjetiva que tiene por efecto que se le atribuya al  locutor del enunciado la voluntad de restringir  el alcance de lo dicho" (Foullioux: 2005).Atenuar (M. Moliner: 2002) es "(2ª): Hacer menor o hacer parecer menor la intensidad, violencia o gravedad de una cosa". Consiste efectivamente en hacer parecer menos fuerte una expresión lingüística pero sin hacerla menos fuerte. Cuando la marca de atenuación es puramente verbal, el efecto atenuante depende entre otros elementos[6] del tiempo, del modo y del léxico escogido. En el caso que nos ocupa el efecto  atenuante viene marcado por el condicional. El locutor recurre a la producción de un enunciado en el que el/los proceso(s) aparece(n) sistemáticamente desactualizado(s) o ajeno(s) a  su realidad.Un proceso contemporáneo al momento del habla se suele  representar, tanto en español como en francés con el presente del indicativo,  es decir actualizado: Bonjour, je veux une baguette / Buenos días, quiero una barra de pan. Ahora bien, si se representa con otra forma como, por ejemplo, un condicional como en Buenos días, querría una barra de pan será interpretado como desrealizado. En cuanto al  concepto de "realidad del locutor", valga la explicación propuesta por Haillet (2002:7-8): Nous dirons que la réalité du locuteur est constituée par ce que son discours représente comme des faits contemporains et/ou antérieurs au moment de l'énonciation.

Según Foullioux & Tejedor (2004: 112, sig.), la descripción de los mecanismos de rodeo que desencadena el uso del condicional de atenuación consiste en interpretar el enunciado como lugar en el que se inscriben  -por lo menos- dos puntos de vista distintos sobre el proceso. Al punto de vista formulado en condicional simple le corresponde un punto de vista subyacente en presente del indicativo. Paralelamente, el uso del condicional de atenuación produce un determinado tipo de efecto discursivo, así pues,(33) es una petición educada mientras que (34) es una crítica velada con petición educada. Si alguien dice "quisiera" conocer tu casa, se entiende perfectamente que quiere  -ahora- conocer la casa en cuestión, es decir que  se interpreta el punto de vista subyacente como actual y real. Esto se explica considerando que el punto de vista subyacente constituye un argumento que favorece una conclusión implícita del tipo enséñamela. Este encadenamiento se infiere de la norma socialmente admitida, según la cual cuando se formula  un deseo, se espera que ese deseo se satisfaga:

 

(33) Je voudrais connaître ta maison /  Quisiera conocer tu casa.

PVS: Je–veux-connaître-ta-maison  / quiero-conocer-tu-casa

Conclusión: montre-la moi / enséñamela

 

El condicional simple  de atenuación impone -por lo menos- un punto de vista subyacente en presente del indicativo. En los casos en los que la forma verbal está en primera persona, el locutor-autor se distancia con respecto del punto de vista subyacente y representa el proceso como no perteneciente a su realidad en el momento de la enunciación, y ese efecto desrealizante es lo que le permite evitar que se le atribuya la paternidad de un punto de vista "agresivo. Si el verbo aparece en tercera personacomo en  (34), tiene lugar un mayor distanciamiento por parte del locutor:

 

(34) L'union aurait urgemment besoin de deux choses: d'un espace judiciaire pour ce genre de délits, et d'une police à la hauteur de ce genre de défis. L'Europol devrait être transformée en une espèce de police fédérale, pourvue de moyens et de personnel, et devrait pouvoir agir sur tout le territoire de l'Union pour combattre certains délits.

La unión necesitaría con urgencia un espacio judicial, tanto procesal como sustantivo, para estos tipos de delitos y contar con una policía a la  altura de estos retos. La Europol debería transformarse en una especie de policía federal, con medios  materiales y humanos y con competencia en todo el territorio de la Unión para determinados delitos." El País, 12-IV-1999, página 17.

PVSJ1àl'union-a-urgemment-besoin-d'un-espace-judiciaire/la-unión-necesita-con urgencia-un-espacio-judicial

PVSJ2àl'union-a-urgemment-besoin-d'avoir-une-police-à-la-hauteur/la-unión necesita-con-urgencia-una-policía-a-la-altura

Paráfrasisàsi-elle-faisait-ce-qu'elle-doit-faire-l'Europol-se-transformerait/si hiciese lo que tiene que hacer, la Europol se transformaría

PVSJ3àl'Europol-ne-fait-pas-ce-qu'elle-doit-faire//la-Europol-no-hace-lo-que-tiene-que-hacer

PVSJ4à l'Europol-ne-se-transforme-pas/ la-Europol-no-se-transforma

àCrítica y culpación

Conclusión: El gobierno debe actuar (Le gouvernement doit agir)

 

En (34) el locutor evita aparecer como objeto de su discurso, en primera persona: en vez de je pense que/ yo opino que que podría interpretarse como muy agresivo y prepotente, el uso de la tercera persona le atribuye el proceso de recordar las necesidades y obligaciones a "otro". Y por otro lado, al usar  el condicional, desactualiza y desrealiza el proceso, con lo cual el reproche al gobierno de la Unión no parece tan directo  como en necesita, debe transformarse. Esta estrategia discursiva permite disimular, es decir rechazar la paternidad  tanto de la culpación y crítica al gobierno que aún no ha articulado un sistema de defensa conjunto como de la conclusión implícita el gobierno debe actuar que se puede inferir de la norma general admitida por la comunidad lingüística según la cual "se le recuerdan las necesidades y obligaciones a alguien para que pueda actuar en consecuencia".

 

6. El condicional epistémico

 

El condicional epistémico es una marca, propia del español, de modo probable anterior, es decir que no sirve para expresar una probabilidad actual ni posterior. El efecto discursivo que deriva de su uso, equiparable al del futuro anterior epistémico, corresponde a una explicación presentada por el locutor como única válida. El mecanismo mental asociado a los modos que derivan del no saber se puede resumir de la manera siguiente: al no poder afirmar  que el proceso ha existido, existe o existirá, el locutor realiza una elección entre varias hipótesis cuyo resultado es una conclusión: conclusión que puede privilegiar entre otras posibles (modo posible) o bien conclusión que presenta como única válida (modo probable)  que corresponden respectivamente a los ejemplos  (35) y (36):

 

(35) Il a pu pleuvoir / Puede haber llovido

àposible

(36) Il a dû pleuvoir / Debe de haber llovido.

àprobable

 

En español, las marcas verbales que expresan el modo probable son: la perífrasis modal deber de[7] (37), el futuro epistémico (38) y el condicional epistémico (39), mientras que el francés solo dispone de dos marcas: devoir epistémico y futuro epistémico. Los enunciados  en modo probable solo admiten la paráfrasis todo me indica que + pasado/presente/futuro. Y puesto que el condicional epistémico solo sirve para expresar una probabilidad anterior, la paráfrasis que se analizará es todo me indica que + pasado.  Póngase por caso que Juan salía en tren de Valencia y tenía prevista su llegada a  Madrid a las ocho: llega el tren a la hora prevista pero Juan no aparece por el andén de la estación donde han ido ha buscarlo sus amigos ¿Por qué será?:

 

(37) Debe de haber perdido el tren. (Il a dû perdre le train)

à todo me indica que perdió /ha perdido el tren

 (38) Habrá perdido el tren. (il aura perdu le train)

à todo me indica que perdió /ha perdido el tren

 (39) Perdería el tren. (il aura perdu le train)

 à todo me indica que perdió /ha perdido el tren

 

Obsérvese como estos tres enunciados parecen admitir la misma paráfrasis  "todo me indica que perdió /ha perdido el tren" (en francés tout m'indique qu'il a perdu le train), y sin embargo existen dos diferencias importantes. Por una parte hay un matiz que diferencia la probabilidad expresada por medio de  deber de de la probabilidad expresada por medio del futuro anterior o del condicional epistémicos: el mecanismo mental puesto en funcionamiento. Siguiendo el razonamiento que  (Dendale, 1994: 33-34) realiza sobre la probabilidad en francés, se puede decir que el condicional y el futuro epistémicos aparecen en  enunciados que constituyen una conclusión que se impone inmediatamente a la mente del locutor sin que este tenga que  confrontarla con otras hipótesis. Deber, por el contrario, supone un recorrido mental con búsqueda y confrontación de hipótesis (ibid.). Es decir que si el locutor expresa una probabilidad con deber, primero duda entre varias hipótesis (como podría ser ponerse enfermo, cambiar de opinión, despistarse, perder el tren, etc...), luego, con su conocimiento del mundo, desecha todas aquellas que no parecen adecuadas, y finalmente  infiere la única conclusión válida: perder el tren.

  Por su lado, tanto el futuro anterior epistémico como el condicional epistémico, le sirven al locutor para expresar una casi-certidumbre en cuanto a  la existencia de un proceso anterior que explica -sin duda alguna por parte del locutor- una prótasis implícita (por ejemplo Si Juan no está aquí / Si Juan no salió de Valencia es/fue por qué...). Con este tipo de marca el locutor asume –sin contemplar otras posibilidades- que es la única explicación posible, o lo que es lo mismo, presenta la explicación como una base para anular otras inferencias posibles.....indica que existe una razón de peso -que, por algún motivo, no se hace explícita, pero sobre la que no se admite duda-, que explica causalmente la afirmación contenida en el antecedente. (Gramática descriptiva de la lengua española: 3675).

 Por otra parte, existe una diferencia entre la probabilidad  expresada por medio del condicional y la probabilidad expresada por medio del futuro. Ambos la ubican en un tiempo anterior al momento del habla, pero el uso del condicional  epistémico desrealiza y, a la par, desactualiza el proceso en  tanto en cuanto la referencia temporal de la prótasis implícita no es el momento del habla  sino otro anclaje, no-ahora anterior al momento del habla. Mientras que en el caso del futuro epistémico la referencia temporal es el momento del habla, ahora. Véanse los ejemplos (40) y (41) donde se aprecia que la referencia temporal de la prótasis implícita es respectivamente actual (40) y anterior (41):

 

(40) (si Juan no está aquí)à por algo habrá sido/será

(41) (si Juan no salió de viaje)à por algo sería

 

Es decir que si se retoman los ejemplos, (38) y (39), se observa que -aunque sea anterior el proceso perder el tren en ambos casos-  no admiten exactamente la misma paráfrasis el futuro y el condicional epistémicos:

 

(38) Habrá perdido el tren. (il aura perdu le train)

à todo me indica que ha perdido el tren

 (39) Perdería el tren. (Il aura perdu  le train)

à todo me indica que perdió el tren

 

Esta diferencia de anclaje temporal, presente en cualquier caso  en el cotexto, es la que explica la existencia de una posible paráfrasis en imperfecto o pluscuamperfecto del indicativo: La paráfrasis de los enunciados (42), (43), y (44) en condicional presente / pasado epistémico es respectivamente: todo me indica que + imperfecto / pluscuamperfecto del 'indicativo (= tout m'indique que + imparfait / plus-que-parfait).

 

(42) Et vous voyez, je fais bien avec. Ne vous faites pas trop de souci pour celui qui était sensé être votre ami, et qui ne devait pas l'être autant que vous le pensiez.

Y ya me veis, hay que conformarse. No os preocupéis mucho por ese que pensabais amigo. No lo sería tanto. Guatarral, p.239

àtodo me indica que no lo era tanto

 

            En el siguiente ejemplo, el locutor modaliza su  explicación con el uso de cabe suponer:

 

(43) Dans les meilleurs des cas, les artistes les plus habiles pouvaient rencontrer le souverain en personne et... en recevoir les ordres qu'ils devraient tailler dans la pierre ou peindre . Cependant, ceci n'arrivait que rarement. La plupart du temps on peut supposer qu'ils devaient rencontrer des fonctionnaires anonymes dont ils devaient recevoir des ordres précis.

En los casos más afortunados, los artistas más hábiles podían entrar en contacto con el soberano en persona y... escuchar las órdenes que luego debían plasmar en la piedra o en sus pinturas. Sin embargo, eso sucedía en contadas ocasiones. La mayoría de veces cabe suponer que se relacionarían con anónimos funcionarios, de quienes recibirían órdenes precisas. "La aventura de la Arqueología", Arqueo nº 1, p.161

à tout m'indique qu'ils se mettaient ... tout m'indique qu'ils recevaient/ todo me indica que se relacionaban... todo me indica que recibían .

            Para terminar, un ejemplo de condicional pasado de la perífrasis modal deber de en el que se aprecia la estrategia discursiva  llevada a cabo por el locutor: interrogación (punto de vista-1=hipótesis) + negación + explicación

 

(44)N'y aurait-il pas encore quelque ermite enmuré à vie à Chimpuk? Certainement pas, parce que l'éducation et le laïcisme importés par les chinois avaient bien dû faire un certain effet, éliminant ainsi une pratique  à la fois sublime et atroce, telle que la décrivit Hedin.  ¿Seguiría quedando algún ermitaño emparedado de por vida en Chimpuk? Seguramente no, porque la educación y el laicismo traídos por los chinos algún efecto habrían debido de tener, desterrando una práctica sublime y espantosa a la vez como la describió Hedin. P. Molina, p.271

à todo me indica que habían tenido/ (= tout me porte à penser qu'ils avaient eu)

Bibliografía

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BOSQUE, I., DE MONTE,V. (1999) : Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid, Editorial Espasa Calpe, 3 tomos.

DENDALE, P. (1994) : « Devoir épistémique, marqueur modal ou évidentiel ? », in Langue Française nº 102, Paris, Larousse.

 

 

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FOULLIOUX, C. (2005): "Los procedimientos de modalización en francés: la atenuación", in A. R-Somolinos (coord.) www.liceus.com

 

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FOULLIOUX, C. ; TEJEDOR, D., (2004) « A propos du mode et de l'atténuation », in Langue Française nº 142, Larousse, Paris, pp.112-126

FUCHS, C. (1982) : La paraphrase, Paris, PUF

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KORZEN, H.; NØLKE, H. (1990) : «  Projet pour une théorie des emplois du conditionnel », in Actes du 11ème congrès des Romanistes Scandinaves, Université de Trondheim,

 

MOLINER, M. (2002): Diccionario de uso del español, Gredos.

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VICENTE de E., FOULLIOUX, C.,(1.996) :"La conceptualisation du référent et le mode verbal en français",in Revista de Filología Francesa,ed. Complutense, Madrid, nº9,

 

 

[1] Agradezco las reflexiones y la ayuda de J.C. Anscombre  (CNRS, EHESS) y de D. Tejedor (Universidad Autónoma de Madrid)

[2] entendiéndose por proceso tanto acción como estado

[3] Según Korzen & Nølke (1990) hay dos tipos de condicional temporal: el objetivo (que sí admite que su paráfrasis allait+ infinitif conmute con el passé simple) y pertenece a la realidad del narrador y el subjetivo (que no admite conmutación y no pertenece a la realidad del narrador)

[4] (o equivalentes: ver ejemplos (16), (17), (18))

[5] en el caso de deber o poder, la norma es una hiperdoxa

[6] Como pueden ser por ejemplo los elementos suprasegmentales : acento, ritmo y entonación

[7] "La perífrasis <deber + infinitivo>, con su significado de obligación y <deber de + infinitivo> con su significado de "probabilidad", se han identificado con frecuencia en el pasado y se siguen identificando en la actualidad.(....) según la norma académica, no se dice lo mismo en Tu hijo debe estar en clase (= "tiene la obligación de estar en clase") que en Tu hijo debe de estar en clase (= "...probablemente esté en clase")". (Gramática Descriptiva de la Lengua Española. : 3348)

 

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05 novembre 2014

L'ATTENUATION

LOS PROCEDIMIENTOS DE MODALIZACIÓN EN FRANCÉS: LA ATENUACIÓN, Marcas, mecanismos y efectos discursivos

 

ISBN 

 

CAROLINA FOULLIOUX

 

carolina.foullioux@uam.es 

 

 

THESAURUS: atenuación, modalización,  adverbios de enunciación, imperfecto, condicional, negación, verbos modales, impersonal, ethos,  punto de vista, 

 

RESUMEN O  ESQUEMA DEL ARTÍCULO 

 

La atenuación es un procedimiento de modalización en tanto en cuanto expresa una actitud particular del locutor con respecto del contenido de su enunciado (lo que dice)  y de su interlocutor (a quién se lo dice); este posicionamiento del locutor queda reflejado en su enunciado (cómo lo dice). La atenuación es una subcategoría de la modalización intersubjetiva, que tiene por efecto que se le atribuya al  locutor la voluntad de restringir  el alcance de lo dicho. En un enunciado portador de marcas de atenuación el locutor da instrucciones que imponen una interpretación determinada. Esto lleva a concebir la interacción discursiva en términos de eficacia y a considerar la atenuación como estrategia de rodeo y de no agresión. Se exponen los mecanismos de atenuación y los efectos discursivos en función de los dos tipos fundamentales de marcas de atenuación: morfológicas y léxicas. Las marcas morfológicas analizadas son formas verbales (imperfecto y condicional), y las marcas léxicas son adverbios y locuciones adverbiales (juste, à mon avis, etc.), negación de adjetivos como impossible y verbos modales (devoir, pouvoir). Todos los ejemplos aparecen en francés y en español, y    permiten apreciar la  similitud de los procedimientos de atenuación en ambas lenguas.

 

ARTÍCULO

 

1.     La atenuación

     

 

El término de atenuación engloba de manera general conceptos como eufemización (Maingueneau; 1981: 71), desactualización (Maingueneau; 1981: 84), bemolización (Wilmet: 2001), o modulación (Vion: 2001) entre otros. La atenuación es un procedimiento de modalización en tanto en cuanto expresa una actitud particular del locutor con respecto de lo que dice y de a quién se lo dice; este posicionamiento por parte del locutor queda reflejado en cómo lo dice.  Se puede decir que es una subcategoría de la modalización intersubjetiva (Foullioux: 2005) que tiene por efecto que se le atribuya al  locutor del enunciado la voluntad de restringir  el alcance de lo dicho.  Dicho de otra manera, en un enunciado portador de marcas de atenuación el locutor da instrucciones que imponen una interpretación determinada. Si se comparan los ejemplos (1), (2), y (3)

 

(1a) Je veux te voir. (Quiero verte.)      

 

(1b) Je voulais te voir. (Quería verte.)      

 

(2) Je vais te donner une "grande" idée. (Te voy a dar una "gran" idea.)      

 

(3) Heureusement qu'il arrive. (Menos mal que llega.)

 

       Los tres son enunciados modalizados pero solo (1b) es un enunciado atenuado puesto que su locutor-autor se pone a distancia de lo dicho, no asume yo-aquí-ahora que quiere ver a su interlocutor, porque si así fuese produciría el equivalente no modalizado (1a): al usar la forma quería,  parece que restringe la fuerza, el alcance de lo dicho;  está claro que en nuestra sociedad  se interpreta (1b) como mas cortés, menos brusco que (1a). Sin embargo, en (2) y (3) el locutor marca su actitud frente a lo dicho sin por ello restringir su alcance: valora favorablemente en (3), e intensifica  a demás por autonímia en (2).

 

La definición que nos da M. Moliner (2002) de atenuar es "(2ª): Hacer menor o hacer parecer menor la intensidad, violencia o gravedad de una cosa". Atenuar consiste efectivamente en hacer parecer menos fuerte una expresión lingüística pero sin hacerla menos fuerte. Esto lleva a formular dos consideraciones: por una parte  lleva a concebir la interacción discursiva en términos de eficacia y, por otra, a defender la idea según la cual la atenuación es un artificio, un engaño, una estrategia de despiste –en el sentido de borrar las pistas-, en definitiva una estrategia de rodeo.

 

Está claro que más le vale al locutor cuidar de no herir a su interlocutor si pretende obtener de él una adhesión o una determinada reacción. Esta toma en consideración del Otro, por parte del locutor se pone de manifiesto en los casos de atenuación. Varios son los factores  que motivan el rodeo: es el caso, por ejemplo y entre muchos otros, de la toma de conciencia de la existencia de una jerarquía social, o de la toma en consideración de la sensibilidad del interlocutor,  o también de la evaluación previa del grado de presión que esté dispuesto a aceptar el interlocutor. No cabe duda de que cuando el locutor recurre a la atenuación quiere o necesita proyectar un ethos positivo (Tejedor: 2004), de individuo respetuoso o prudente, por ejemplo. Todo ello  lleva a plantear las siguientes hipótesis:

 

        Hipótesis 1: Toda atenuación implica la existencia de marcas específicas en el enunciado.

 

        Hipótesis 2: En todo enunciado portador de marcas de atenuación se inscriben diferentes puntos de vista frente a los cuales el locutor toma posición.

 

        Hipótesis 3: Un punto de vista subyacente puede constituir un argumento a favor de un  determinado tipo de conclusión 

 

        Hipótesis 4: Al atenuar, el locutor evita  un determinado tipo de conclusión y favorece otro.

 

 

2. Las marcas de atenuación 

 

Existen fundamentalemente dos tipos de marcas de atenuación: morfológicas y léxicas. Por marcas morfológicas se entiende formas verbales  como el imperfecto del ejemplo (4)

 

(4) Je venais vous parler. (Venía para hablar con usted.)       

 

Las marcas léxicas que se están estudiando, son fundamentalmente  adverbios (5) y locuciones adverbiales (6), adjetivos (7), así como verbos modales  -independientemente de la forma verbal en la que aparecen conjugados- como devoir (8).

 

(5) C'est juste un ami. (Solo es un amigo.)

 

(6) A mon avis c'est un rhume.(En mi opinión es un catarro.)      

 

(7) Cette soupe n'est pas immangeable. (Esta sopa no es incomible.)

 

(8) Tu devrais écouter. (Deberías escuchar.) 

 

Se pueden dar combinaciones de marcas en un mismo enunciado como en el ejemplo (7) en el que se observa la negación de un término marcado negativamente, o en (8) en el que se suman los efectos  de dos marcas: léxica en tanto en cuanto aparece el verbo deber en su uso deóntico, y verbal en tanto que aparece conjugado en condicional.

 

3.     Las marcas de atenuación morfológicas (verbales): mecanismos y efectos discursivos

 

 

Las marcas de atenuación puramente verbales, es decir  relativas a la forma verbal (en el sentido en que da Leeman (1994)), y más específicamente de las formas conjugadas,  son (en francés) el imperfecto del indicativo y el condicional simple y compuesto.

 

Un proceso contemporáneo al momento del habla se suele  representar, tanto en español como en francés con el presente del indicativo,  es decir actualizado como en (9a), mientras que si se representa con otra forma verbal como en (9b) con, por ejemplo, el imperfecto del indicativo, pierde su anclaje  con el ahora de la enunciación, o lo que es lo mismo está desactualizado.

 

(9a) Il me faut de la peinture blanche. (Necesito pintura blanca.)       

 

(9b) Il me fallait de la peinture blanche. (Necesitaba pintura blanca)

 

        A este respecto  Maingueneau (1981: 71) dice : "Este imperfecto no reenvía a una enunciación pasada  sino presente... todo ocurre pues como si estos verbos, empleados por el locutor en presente fuesen portadores de una carga de agresividad con respecto al interlocutor....esta eufemización se traduce por un desplazamiento del presente de enunciación hacia el imperfecto; el deseo queda entonces excluido de la actualidad, mandado hacia un pasado ficticio: está enunciado pero "desactivado ", menos actualizado".

 

En cuanto al  concepto de realidad del locutor, "está constituida por aquello que su discurso representa como hechos contemporáneos y/o anteriores al momento de la enunciación" Haillet (2002: 7-8), o sea que si se comparan (10a), (10b), (10c) y (10d)

 

 

(10a) Je veux te connaître. (Quiero conocerte.)

 

(10b) Je voulais te connaître. (Quería conocerte.)

 

(10c) Je voudrai te connaître. (Querré conocerte.)

 

(10d) Je voudrais te connaître. (Quisiera/querría conocerte.)          

 

 

Se interpretan (a) y (b) como pertenecientes a la realidad del locutor puesto que  representan el proceso "yo-querer-conocer-te" como contemporáneo (a)  o anterior (b) al momento de la enunciación, mientras que (c) y (d) lo sitúan en un momento "posterior", ni anterior ni contemporáneo  al momento de la enunciación, aún no vivido, ajeno a su realidad. Las formas verbales futuro y condicional comparten la propiedad de situar el proceso fuera de la realidad. Pero mientras que con el futuro se supone que basta con que pase el tiempo  para que el locutor quiera conocer a su interlocutor, el condicional no indica que sea cuestión de tiempo sino de actitud del locutor con respecto a la petición.

 

Si se oponen (a) y (d), se observa que en ambos el locutor quiere conocer –ahora-  a su interlocutor: no hay diferencia temporal, pero hay diferente actitud por parte del locutor de (d). El condicional suele marcar la no pertenencia  del proceso a la realidad. Con su empleo el proceso aparece como desrealizado, o lo que es lo mismo, ajeno a la realidad del locutor. El condicional "que modifica  la asunción  de su enunciado por parte del enunciador produce, por eso mismo, un efecto de "irreal" Maingueneau (1981: 84).

 

Desde el punto de vista formal, el enunciado que presenta una atenuación puramente verbal  solo se diferencia  del enunciado correspondiente no atenuado por la forma verbal.

 

3.1. El imperfecto de atenuación

 

A parte de su valor temporalaspectual que sitúa el proceso en un segmento cronológico anterior al acto de enunciación y cuyos límites no están cerrados, como en (11),  el imperfecto del indicativo tiene varios valores modales, que se pueden resumir, siguiendo a Anscombre (2004: 76 sg.), en tres tipos:

 

El llamado imperfecto atenuante propiamente dicho que aparece en peticiones realizadas dando un rodeo bajo forma de aserción como en (12), (13a) o (13b) y el imperfecto denominado comercial que aparece en peticiones realizadas dando un rodeo bajo forma interrogativa como en (14)

 

El imperfecto lúdico que consiste en afirmaciones que se han de realizar en el futuro como en (15).

 

El imperfecto hipocorístico, como en (16), que puede aparecer acompañado de silepsis de persona, o bajo forma de aserción, exclamación o interrogación.

 

(11)Ce matin, elle pleurait. (Esta mañana, estaba llorando.)

 

(12) Je désirerais partir. (Desearía  marcharme.)

 

(13a) Il me fallait un rendez-vous pour demain. (Necesitaba una cita para mañana)

 

(13b) Il me fallait obtenir un rendez-vous pour demain. (Necesitaba conseguir una cita para mañana)

 

(14) Vous désiriez quelque chose? (¿Deseaba usted algo?)

 

(15)Toi tu étais le gendarme, et moi, le voleur. (Tu eras el policía, y yo, el ladrón.)

 

(16)Il était beau le chien-chien à sa mémère! (¡Qué guapo era mi chuchín!)

 

El efecto atenuante propiamente dicho del imperfecto, que consiste en efectuar "educadamente" una petición, no se da con cualquier verbo. Según Anscombre "estos se reparten  grosso modo en cinco categorías:

 

a) Verbos próximos a los auxiliares o semi-auxiliares: vouloir, avoir besoin de,  avoir  à, falloir, tenir à.

 

b) Verbos de movimiento: venir, passer.

 

c) Verbos de sentimientos: souhaiter, désirer.

 

d) Verbos de estados psicológicos: se proposer de, avoir l'intention de, avoir envie de, réfléchir, penser,

 

e) Verbos de "tentativa" : téléphoner, chercher, appeler. » 

 

 

Desde el punto de vista morfosintáctico, todos los usos del imperfecto con valor atenuante propiamente dicho presentan explícita o implícitamente  una estructura de oración compuesta que consta de principal y de completiva infinitiva.  Es decir que en (13a) se puede  considerar la presencia implícita de obtenir según aparece en (13b).

 

Desde el punto de vista de la persona, el verbo de la principal aparece en primera persona -del singular o del plural- o similar, es decir que en un ejemplo como (69a), el giro Il me fallait, a pesar de ser "impersonal"  tiene un deíctico, o lo que es lo mismo: "el deíctico de la principal debe reenviar a la persona que está hablando para que se pueda expresar el valor característico de petición del imperfecto atenuante" Anscombre (ibid.: 81)

 

Todo imperfecto atenuante se puede conmutar con el presente del indicativo manteniendo su valor de petición, es decir que (1b) je voulais te voir admite (1a) je veux te voir (donde la petición efectuada en  presente es más abrupta y agresiva que en imperfecto) y nunca admitiría conmutar con un futuro. Desde el punto de vista de la modalidad de enunciado (asertiva, interrogativa, imperativa, exclamativa) las atenuaciones propiamente dichas solo pueden formularse bajo forma de aserción. En definitiva, se puede decir que el imperfecto atenuante sirve para realizar educadamente una petición. La  petición, según Anscombre (1980) es "un acto general, que conlleva como casos particulares la demanda (petición realizada en el interés del locutor), y la oferta (petición realizada en el interés del destinatario)." El imperfecto atenuante propiamente dicho y el comercial se diferencian fundamentalmente por dos características: mientras el imperfecto atenuante aparece siempre en primera persona y bajo forma de aserción, el imperfecto comercial aparece siempre en segunda persona y bajo forma de interrogación.

 

La ley del discurso que rige los enunciados con imperfecto de atenuación es "la afirmación de una necesidad es una demanda de satisfacción de ese deseo", y el imperfecto es un hipermarcador de derivación (Anscombre: 1981), es decir  una marca que manda –sin dejar la posibilidad de "escabullirse"- una interpretación dada. En este caso obliga a interpretar la expresión de un deseo no satisfecho en el pasado a  la expresión (educada) de una petición actual. La educación, en el caso de una petición, es el rodeo de la misma, lo cual no quiere decir que el rodeo sea siempre educado. 

 

3.2. El condicional de atenuación

 

El condicional  tiene, de la misma manera que el imperfecto de indicativo, distintos  valores: temporal (17), hipotético (18a) y (18b), marcador de alteridad (19)),  atenuante (20) y (21).

 

 

(17) Deux jours plus tard, à Bagdad, le jeûne supposerait la fin des attaques. (Dos días después, en Bagdad el ayuno supondría el fin de los ataques.)

 

(18a) Si tu venais on irait au cinéma. (Si vinieras iríamos al cine.)

 

(18b) Si tu étais venu on serait allé au cinéma. (Si hubieses venido habríamos ido al cine.)

 

(19) D'après Marie, Pierre partirait demain. (Según Maria, Pedro se iría mañana)

 

(20) Je voudrais connaître ton fiancé. (Quisiera/querría conocer a tu novio.)

 

(21) Tu devrais te laver les mains. (Deberías lavarte las manos)

 

 

Según Foullioux & Tejedor (2004: 112, sig.), la descripción de los mecanismos de rodeo que desencadena el uso del condicional de atenuación consiste en interpretar el enunciado como lugar en el que se inscriben  -por lo menos- dos puntos de vista distintos sobre el proceso. Al punto de vista formulado en condicional simple le corresponde un punto de vista formulable en presente del indicativo y al punto de vista formulado en condicional compuesto le corresponde un punto de vista que se podría formular en pretérito perfecto. Paralelamente, el uso del condicional de atenuación produce un determinado tipo de efecto discursivo, así pues,(20) es una petición educada mientras que (21) es una crítica velada con petición educada.

 

En (20),  el locutor-autor representa al locutor-objeto como protagonista de un proceso desrealizado. Es decir que yo-ahora-autor del enunciado representa a yo-objeto del enunciado como actante de un proceso que no pertenece a la realidad. Si alguien dice "quisiera" conocer a tu novio, se entiende perfectamente que quiere conocer al novio en cuestión, es decir que  se interpreta el punto de vista subyacente como actual y real. El mecanismo es comparable con el del imperfecto atenuante en tanto en cuanto una aserción en presente se ve más agresiva que la misma en condicional.

 

Esto se explica considerando que el punto de vista subyacente constituye un argumento que favorece una conclusión implícita del tipo "preséntamelo". Este encadenamiento se infiere de la norma socialmente admitida, según la cual "cuando se formula  un deseo, se espera que ese deseo se satisfaga":

 

(20) Je voudrais connaître ton fiancé

 

PVS: Je–veux-connaître-ton-fiancé

 

Conclusión: présente-moi ton fiancé

 

El condicional simple  de atenuación impone -por lo menos- un punto de vista subyacente en presente del indicativo. En los casos en los que la forma verbal está en primera persona, el locutor-autor se distancia con respecto del punto de vista subyacente y representa el proceso como no perteneciente a su realidad en el momento de la enunciación, y ese efecto desrealizante es lo que le permite evitar que se le atribuya la paternidad de un punto de vista "agresivo".

 

Cuando el locutor no constituye el tema de su enunciado,  en un primer nivel de análisis no es pertinente la distinción entre locutor-autor y locutor-objeto. Si el verbo aparece en forma impersonal como en  (22), tiene lugar un doble rodeo, un doble distanciamiento por parte del locutor:

 

(22) Il conviendrait de rappeler au gouvernement qu'il y a trop de morts.

 

(Convendría recordarle al gobierno que hay demasiados muertos.)

 

PVS: Il- convient- de- rappeler

 

PVS': Je- rappelle

 

Conclusión: Le gouvernement doit agir

 

En efecto, a través  de (22),  el locutor no deja de  hacerle, de forma doblemente disimulada, puesto que hay doble distanciamiento, un reproche al gobierno. El uso del condicional  representa el proceso como no integrado a la realidad, lo cual constituye un primer distanciamiento que permite evitar la aserción correspondiente il- convient-de-rappeler.

 

El segundo distanciamiento se manifiesta por el mero hecho de recurrir a la forma impersonal. Los enunciados impersonales muestran una aparente "desaparición enunciativa" (que Vion: 2001b llama effacement énonciatif:),  y dan así  la sensación de representar el mundo directamente, objetivamente, sin marca de locutor alguna; según Vion, esta desaparición de  marcas personales conduce a una ausencia enunciativa que produce una ilusión de verdad "científica", o al revés, que remite a una voz plural o halo polifónico que representa el sentido común o el acerbo de una sociedad.

 

En este ejemplo, el uso de la forma impersonal evita que aparezca como tema del enunciado el locutor-objeto  en un proceso contemporáneo al ahora de la enunciación. Este segundo distanciamiento permite disimular un punto de vista aún  más agresivo je-rappelle, donde el "recordatorio" formulado al gobierno  sería real y actual con respecto al momento de la enunciación.

 

Este segundo punto de vista constituye un argumento que favorece una conclusión implícita del tipo "el deber del gobierno es actuar ", a la que  lleva  la norma socialmente admitida según la cual "se le recuerda algo a alguien para que pueda actuar en consecuencia". Al permanecer implícito este encadenamiento argumentativo, el locutor siempre puede eludir responsabilidades. No asume el reproche formulado al gobierno puesto que el proceso  queda atribuido a "otro" y  fuera de la realidad, con lo que el locutor consigue parecer respetuoso:"Ainsi l'image du locuteur est préservée de toute attaque, il projette un ethos positif d'individu non agressif tout en essayant d'obtenir l'effet qu'aurait une injonction" (Tejedor;2004). 

 

Otro caso, más complejo aún, es el del condicional  de los verbos devoir y pouvoir deónticos que admiten respectivamente las paráfrasis "tener la obligación de" y "ser capaz de". El efecto atenuante no se debe exclusivamente al uso del condicional sino a su combinación con estos dos verbos. Estas combinaciones sirven para atenuar –simultáneamente- una culpación y una agresión como en el siguiente ejemplo:

 

(23) Tu aurais pu dire au revoir. (Podías haberte despedido.)

 

Paráfrasis: Si tu avais fais ce que tu étais capable de faire, tu aurais dit au revoir (Si hubieses/ras hecho lo que eras capaz de hacer, te habrías despedido)

 

Este tipo de enunciados en condicional compuesto admiten por  paráfrasis  una estructura hipotética con prótasis en pluscuamperfecto del indicativo y apódosis en condicional pasado, en este caso "Si tu avais fait ce que tu étais capable de faire, tu aurais dit au revoir".

 

Desde el punto de vista sintáctico, es habitual que este tipo de enunciado no tenga prótasis puesto que sería redundante. La prótasis solo sirve para exponer los criterios de validez de la apódosis, es decir que en un enunciado como (74b) "Si tu étais venu on serait allés au cinéma", la prótasis "si tu étais venu" sirve para crear un marco imaginario en el que el proceso de  la apódosis "on serait allés au cinéma" se hubiese podido realizar, pero nunca tuvo lugar.

 

Por otra parte, pouvoir deóntico tiene la propiedad de remitir directamente a la norma social comúnmente admitida  según la cual y de manera general "cuando se puede hacer algo, hay que hacerlo". No es pues de extrañar  que se obvie una prótasis que lo único que hace es recordar algo que todos sabemos: "Tu aurais pu dire  au revoir"  no necesita para nada la prótasis correspondiente "si tu avais fais ce que tu pouvais faire", ya que lleva incluido pouvoir deóntico.

 

Paralelamente, en  estos enunciados se  imponen dos puntos de vista  subyacentes: PVS1 y PVS2 en pretérito perfecto y con polaridad negativa que corresponden respectivamente a la prótasis y a la apódosis:

 

(23) Tu aurais pu dire au revoir. (Podías haberte despedido.)

 

Paráfrasis: Si tu avais fais ce que tu pouvais faire, tu aurais dit au revoir.(Si hubieses/ras hecho lo que eras capaz de hacer, te habrías despedido)

 

PVS1tu-n'as-pas-fait-ce-que-tu-pouvais-faire.(no-has-hecho-lo-que-podías- hacer)

 

Conlusión1-culpanteà "Tu as enfreint une norme morale, donc tu es coupable"(Has infringido una norma moral, luego eres culpable) 

 

PVS2 tu-n'as pas-dit-au revoir (no-te-has-despedido)

 

Conclusión2-agresivaà "Tu es mal élevé"  (eres mal educado)

 

 

Estos dos puntos de vista se pueden interpretar como argumentos que favorecen respectivamente la Conlusión1-culpante "Tu as enfreint une norme morale, donc tu es coupable" y la Conclusión2-agresiva "Tu es mal élevé".  El paso de argumento a conclusión-1 viene dado por la norma social,  también llamada hiperdoxa, (Foullioux; 2003b), sugerida por el valor deóntico de pouvoir: " si puedes, debes". Y el paso a conclusión-2 se realiza en base a la norma o doxa (ibid.) que nos dicta que "para ser correcto hay que despedirse".

 

Esta estructura poder-deóntico (condicional compuesto) + infinitivo constituye la atenuación de una culpación más abrupta que la misma formulada con deber-deóntico. Hay una diferencia notable entre "deberías haberte despedido "y "podrías haberte despedido": aún siendo ambas fórmulas culpantes, el uso de deber siempre le deja una escapatoria al  "culpable", mientras que con poder no le deja ninguna. Frente a "Tu aurais dû dire au revoir" cabe la  justificación   "ya sé que debía, pero es que no tuve ocasión porque...", mientras que el uso de poder imposibilita la justificación: difícilmente cabe  "*ya se que podía pero no debía", el interlocutor queda arrinconado y solo puede callar, o refutar agresivamente  algo como "claro que podía, pero no me daba la gana" o como "¿y tú quién  eres para decirme lo tengo que hacer?".

 

En definitiva, el uso del condicional de atenuación es un rodeo que permite pedir  educadamente con o sin culpación. El proceso queda representado como ajeno a la realidad del locutor mientras que los puntos de vista subyacentes no solo pertenecen a la realidad  sino que constituyen argumentos a favor de un determinado tipo de conclusiones. En algunos casos el efecto de atenuación viene dado por el mero uso del condicional y, en otros, por la combinación de léxico (deber, poder,..) y condicional.

 

4. Las marcas de atenuación léxicas: mecanismos y efectos discursivos

 

                Las marcas léxicas de atenuación  se subdividen  en dos grupos: por una parte están las adverbiales entre las cuales se encuentran desde simples adverbios como, por ejemplo, juste hasta locuciones adverbiales como à mon avis, selon moi o pour moi, y, por otra, las léxicas como por ejemplo la negación de un elemento  marcado negativamente .

 

4.1. Adverbios y locuciones adverbiales

 

4.1.1. Juste

 

Según el Trésor de la Langue Française (tomo 10,1983) juste, en su uso adverbial, tiene cuatro valores: 1."conforme a la realidad, como conviene, sin error" (raisonner juste, toucher juste); 2."con exactitud, precisión, rigor (calculer/viser juste, chanter juste); 3. "marca  una correlación, una coincidencia: precisamente, exactamente (c'est juste le contraire , juste à ce moment,, juste à côté); 4. "con valor restrictivo, exactamente pero sin más; solo, a penas" ( avoir juste le temps, venir juste de, avoir juste de quoi vivre).

 

Leeman (2004:17) distingue, dentro del valor 4 "solo, a penas", un uso atenuante, es decir un uso de juste como adverbio de enunciación que le permite al locutor presentar el contenido del enunciado como carente de la importancia que pudiera darle su interlocutor. En su ejemplo:

 

(24) A.-Tu es prête? (¿Estás lista?)

 

        B.- Je ferme juste les fenêtres. (Solo me falta  cerrar las ventanas.)

 

B ha calculado  que si  contestaba « cierro las ventanas », A podría pensar que todavía le quedaba un rato largo, con lo cual se impacientaría; sin embargo, con la agregación de juste, B logra minimizar el alcance del proceso, impide llegar a una conclusión negativa y, en definitiva,  tranquiliza al interlocutor. Esta minimización no es negativa, es decir que no trae consigo un juicio desfavorable por parte del locutor sobre el contenido del enunciado sino que, al revés, supone un juicio restrictivo, algo parecido a "no tiene importancia". Su objetivo consiste en llevar al interlocutor a una conclusión positiva induciéndole a ajustar la interpretación de lo dicho. Lo mismo pasa en (25) o en  (26):

 

(25) C'est juste un ami. (Solo es un amigo)

 

donde  juste  señala la restricción y viene a decir "no te preocupes, que no es mi novio; no me interpretes mal, no saques una conclusión equivocada". También se aprecia este valor de inversión argumentativa en el siguiente ejemplo:

 

(26) Je veux juste te demander un service. (Solo te quiero pedir un favor)

 

Aquí, suponiendo que un colega irrumpa en el despacho de otro, juste significa "mi irrupción es puntual, no es mi intención molestarte más de lo estrictamente necesario"... La restricción no incide sobre el contenido de lo dicho sino sobre el efecto que pueda producir: juste está ahí para contrarrestar de antemano lo que pueda pensar (y temer) de mi actuación el interlocutor" (Leeman, ibid.:19). En definitiva, juste tiene un uso específicamente atenuante que sirve para evitar que el interlocutor saque conclusiones negativas: tiene un efecto tranquilizador a priori.

 

 

4.1.2. A mon avis, selon moi, pour moi.

 

Estas locuciones adverbiales (selon moi, pour moi, d'après moi,à mes yeux, à mon avis, à mon sens, à ma connaissance, à mon sentiment, de mon point de vue, d'après ce que je sais, à ce que je crois, à ce que je pense) se denominan  "adverbios de opinión fuerte"  (Borillo, 2004:31) para diferenciarlos de los adverbios «de opinión » (personnellement, en ce qui me concerne, pour ma part, quant à moi,...) que solo se comportan como  adverbios de opinión « fuerte » si en el enunciado en el que aparecen se hace explícitamente referencia al universo mental del locutor, es decir si están asociados a verbos de pensamiento, creencia o enjuiciamiento. Esta diferencia se aprecia en los ejemplos (27a), (27b) y (28a), (28b): à mon avis es "fuerte" en tanto en cuanto rechaza  -por redundante- la asociación con un verbo de pensamiento, mientras que personnellement la necesita.

 

(27a) A mon avis, il a tort. (En mi opinión, no tiene  razón)

 

(27b) *A mon avis, je pense qu'il a tort. (* En mi  opinión, pienso que no tiene razón)

 

(28a) Personnellement, je pense qu'il a tort. (Personalmente, pienso que no tiene razón)

 

(28b) * Personnellement, il a tort. (*Personalmente,  no tiene razón)

 

Los adverbios de opinión fuerte son marcas de modalidad epistémica en tanto en cuanto le permiten al locutor señalar su opinión personal,  es decir dejar constancia de su subjetividad. Con estos adverbios, el locutor marca en qué medida considera verdadero lo que dice, ya que le permiten dejar traslucir alguna duda o, al revés, afirmar su creencia frente a lo dicho.

 

Desde el punto de vista morfosintáctico, estos adverbios presentan siempre un elemento deíctico de  primera persona (me, moi, mon, ma, mes, je), que señala que tanto la enunciación como el universo de creencia refieren a la misma persona: el locutor asume lo dicho y le otorga un valor de verdad en la medida de sus conocimientos o de sus creencias.

 

Desde el punto de vista pragmático, esta forma de señalar que su punto de vista  es claramente subjetivo es una manera de atenuar lo dicho: muestra prudencia, bien sea con respecto de la verdad de lo que dice, o bien sea con respecto de los juicios que introduce en su discurso.

 

Cuando el locutor recurre a este tipo de adverbio, suele corresponder con su deseo de minimizar o de atenuar el efecto excesivamente categórico o directo que pudiera tener su discurso. Al dejar claro que lo que dice es subjetivo, indica que solo se trata de una opinión entre otras tantas, con lo cual le deja al interlocutor la posibilidad de no estar plenamente de acuerdo con él. A demás, y, sobre todo, puede retractarse de lo dicho en cuanto sea necesario; incluso puede utilizar un factor de inversión como mais o de restricción como cependant , toutefois, que abren una perspectiva diferente, compatible con la idea de que se haya podido equivocar como en (29) y (30):

 

(29) A mon avis  il va pleuvoir; mais on verra bien. (En mi opinión va a llover; pero ya se verá.)

 

(30) Pour moi, ils finiront par se marier, cependant on ne sait jamais. (Para mi que se van a casar, pero nunca se sabe.)

 

El efecto de atenuación de los adverbios de opinión fuerte se ve muy a menudo reforzado por marcadores de restricción como du moins o tout au moins, que refuerzan explícitamente  la atenuación, como en (31):

 

(31) Elle est ravissante, du moins à mon avis. (Es guapísima, por lo menos en mi opinión.).

 

Desde el punto de vista semántico, según demuestran Coltier&Dendale (2004:41, sig.), selon moi, pour moi y à mon avis, presentan interesantes diferencias : al  utilizar pour moi, el  locutor habla ante todo de si mismo, se describe, y marca que su aserción es su verdad, independientemente de la realidad del mundo: "solo cuenta lo que cree o quiere creer L" (Ibid.:51), mientras que selon moi y à mon avis señalan que la aserción está pendiente de verificación y que esta última no depende exclusivamente de su voluntad u opinión. Selon moi notifica, a demás, que lo dicho está sopesado y meditado, o lo que es lo mismo, que es fruto de una reflexión. Por su parte, à mon avis, tiene una función intersubjetiva de la que carecen los otros dos:tiene la capacidad de iniciar de hecho un diálogo, sometiendo lo dicho a la ratificación de su interlocutor (no es casualidad si, por norma general, cuando uno empieza diciendo à mon avis es que nadie le ha preguntado por su opinión).

 

En definitiva, los llamados adverbios de opinión fuerte, que constituyen  una subcategoría de los adverbios epistémicos, son capaces de desempeñar, en discurso, la función pragmática de atenuación. Con ellos, el  locutor, señala que representa y asume su punto de vista personal, es decir subjetivo y relativo, donde cabe la duda; en consecuencia, matiza lo categórico que pudiera tener su aserción, reservándose a demás la posibilidad de rectificar e incluso de retractarse si fuese necesario.

 

 

4.1.3. La negación de un adjetivo marcado negativamente

 

                Cuando el locutor opta por negar un adjetivo marcado negativamente, manifiesta sistemáticamente su "reticencia a emplear la aserción positiva equivalente" (Lilti; 2004: 100, sig.), véanse los  ejemplos (32), (33) y (34)

 

(32) Ce plan va réussir. (Este plan va a funcionar)

 

(33) Il est possible que ce plan réussisse. (Es posible que funcione este plan.)

 

(34)Il n'est pas impossible que ce plan réussisse. (No es imposible que funcione este plan.)

 

                En (32) la aserción es totalmente optimista, en (33) se aprecia una marca de modalidad subjetiva epistémica, es posible que, que puede expresar la duda o incluso cierto grado de reticencia del locutor a considerar que vaya a funcionar el plan, y (34) constituye una atenuación,  "un grado reticencia suplementario: en vez de la constatación objetiva de una posibilidad, tenemos la expresión de una concesión virtual, algo como: "no es imposible que funcione, pero no está nada claro" o " no es imposible que funcione pero me cuesta imaginarlo"" (ibid.:111).

 

En efecto, la negación de un elemento marcado negativamente supone no dar por totalmente válida la aserción positiva correspondiente, sino un claro posicionamiento de distancia frente a ella: es un si "con la boca pequeña", un si...pero no del todo, es decir que conlleva una concesión implícita.

 

Un enunciado como (34) reenvía al punto de vista positivo subyacente es-posible-que-funcione-este-plan frente al cual se distancia el locutor por medio de la negación; por otra parte, desde el punto de vista argumentativo, existe una diferencia de fuerza entre la negación del elemento marcado y la aserción positiva correspondiente: es mas fuerte "es posible" que "no es imposible", es decir que es más categórico el elemento sin marcar que el elemento marcado, o lo que es lo mismo, la negación del elemento marcado negativamente es una versión atenuada del elemento sin marcar y supone que el locutor considera una  graduación .

 

                En las estructuras  concesivas, el primer argumento -que se baraja como posible en vista de una primera conclusión- no se utiliza puesto que se concluye según el segundo argumento (argumento decisivo), de orientación opuesta al primero. En el ejemplo (35), "este plan es difícil" es un argumento  que conduce a una conclusión negativa de tipo "no lo acepto", mientras que "este plan no es imposible" es el argumento decisivo que conduce a la conclusión positiva "lo acepto".        

 

                (35) Ce plan est difficile, mais il n'est pas impossible, donc je l'accepte. (Este plan es difícil, pero no es imposible, luego lo acepto.)

 

                Para que haya concesión, tiene que haber compatibilidad entre los dos argumentos, a pesar de que su orientación sea inversa. En este caso, decir que una cosa no es imposible supone que sea posible, y por mucho que una cosa sea difícil no deja de ser posible. Al resultar menos categórico "no es imposible" que "es posible" se reduce la distancia entre los dos argumentos ya que queda debilitado el argumento decisivo.

 

Se puede decir que la negación del elemento marcado negativamente acentúa la compatibilidad entre los dos argumentos. De hecho, es muy habitual que aparezca la negación del elemento marcado negativamente en el argumento "decisivo" de una concesión explícita puesto que, al reducir la distancia entre los argumentos, es un procedimiento de atenuación que facilita, "suaviza" un razonamiento concesivo.

 

En el ejemplo (35), lo que niega el locutor es la radicalidad de la imposibilidad y eso es lo que permite una posibilidad "débil". De la misma manera, lo que  niega en (36) es la radicalidad de la intolerabilidad y es lo que permite que sea  difícilmente tolerable, pero tolerable al fin de cuentas:

 

(36) Le comportement de Jacques n'est pas intolérable. (El comportamiento de Jaime no es intolerable.)

 

(37) Pour l'instant, le comportement de Jacques n'est pas intolérable. (Por ahora, el comportamiento de Jaime no es intolerable.)

 

El efecto discursivo de (36), suponiendo por ejemplo que se lo dice el tutor de Jaime a sus padres, es tranquilizante, algo parecido a "lo que ha hecho no es tan grave, tampoco  vayan a dramatizar pensando que vamos a echar a su hijo del colegio". Pero basta con que añada "pour l'instant" como en (37) para este enunciado pueda  convertirse en un aviso o amenaza velada, formulable  como "pero...ya puede ir cambiando su actitud en clase si no quiere que ocurra". En ambos casos la negación del elemento marcado negativamente constituye una marca de atenuación.

 

En definitiva, al negar un elemento marcado negativamente, el locutor se distancia con respecto de la aserción positiva equivalente: esta expresa el punto de vista subyacente que el locutor no quiere asumir por resultarle excesivamente categórico. Desde el punto de vista argumentativo, el elemento marcado negativamente tiene menos fuerza que el elemento sin marcar, lo que explica que este procedimiento tenga una función pragmática de atenuación y siempre conlleve un mecanismo de concesión implícita o explícita. 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

Anscombre, J.C. (1981): « Marqueurs et hypermarqueurs de dérivation illocutoire »,     Cahiers de Linguistique française 3,75 -124

 

Anscombre, J.C. & Ducrot, O. (1983): L'argumentation dans la langue. Mardaga,      Bruxelles.

 

Anscombre, J.C.  (2004): « L'imparfait d'atténuation: quand parler à l'imparfait, c'est faire », Langue française 142, 75-99

 

Arrivé, M. et al. (1986): La grammaire d'aujourd'hui. Guide alphabétique de linguistique française, Flammarion. Paris.

 

Borillo, A. (2004): »Les adverbes d'opinion forte » selon moi, à mes yeux, à mon avis...: point de vue subjectif et effet d'atténuation », Langue française 142, 31-40

 

Coltier, D., (Dendale, P. (2004): « La modalisation du discours de soi : éléments de description sémantique des expressions pour moi selon moi, et à mon avis. » Langue francaise 142, 41-57

 

Ducrot, O. (1972 reed.1984) Dire et ne pas dire, Paris, Hermann.

 

Ducrot, O. (1984): Le dire et le dit. Les éditions de minuit, Paris.

 

Foullioux, C (2003): « Le mode verbal et l'atténuation: à propos de devoir », Le Français d'hier et d'aujourd'hui », U.C.M.Madrid.

 

Foullioux, C. & Tejedor, D. (2004): « A propos du mode et de l'atténuation », Langue française 142,112-126

 

Haillet, P.P. (2002) : Le conditionnel en français : une approche polyphonique. Paris, Ophrys.

 

Haillet, P.P. &al. (2004) : Procédés de modalisation: l'atténuation, Langue française 142

 

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04 novembre 2014

LES MODES: DEVOIR -POUVOIR

            Le mode se fixe en fonction des paramètres savoir/ne pas savoir, exister/ne pas exister et devoir épistémique / pouvoir épistémique[5] / paraître. Ces paramètres ne se combinent pas indifféremment, ni entre eux ni avec ceux du temps ; Le mode est d'une certaine manière conditionné par le temps, puisque le locuteur ne peut pas se représenter son savoir sur l'existence d'un procès qui a déjà eu lieu ou a lieu en ce moment de la même façon que pour un procès qui n'a pas encore eu lieu.

 

 

I.- Les modes dérivés du savoir.

 

            Le dénominateur commun aux modes dérivés du savoir est le suivant : le locuteur présente le procès comme unique. Le mode réel indique que le locuteur constate que le procès a existé ou existe. Le mode réalisable indique que le locuteur prévoit l'existence d'un procès dans l'avenir. Quant au mode irréel, il indique que le locuteur sait que le procès n'a pas existé ou n'existe pas.

            En utilisant le mode irréel, il donne à voir le procès comme imaginé puisqu'il le situe dans un cadre imaginaire ; comme nous le verrons, le mode irréel peut être porteur d'une atténuation à travers la parasynthèse devoir (déontique) + conditionnel.               

 

1) Mode réel

 

Lorsque le locuteur utilise devoir dans un énoncé au mode réel, il se présente comme sachant que le procès a eu lieu ou a lieu en ce moment. Nous observons alors deux valeurs possibles de devoir : devoir déontique[6] paraphrasables par : avoir l'obligation de (au passé composé ou au présent) + infinitif ; devoir (imparfait) temporel[7] paraphrasable par allait + infinitif, équivalant à l'usage temporel du conditionnel. Ce dernier est un emploi propre au récit, marquant l'effet de sens du « locuteur qui connaît la suite » (Dendale cité dans Haillet 2001).

 

            Ex. :

(1)   Sa mère étant malade, il a dû partir hier soir.

à Paraphrasable par : il a eu l'obligation de partir.DevoirD)

 

(2)   Avant de passer à table, on doit se laver les mains. (DevoirD)

à Paraphrasable par : on a l'obligation de se laver les mains.

 

(3)   En 1998, Pierre travaillait au Canada, deux ans plus tard, il devait revenir sur Paris, après avoir passé un an à Montpellier.

à Paraphrasable par : il allait revenir (devoirT)

 

On a généralement besoin du cotexte pour interpréter devoir comme déontique ou épistémique. En effet, dans l'exemple (1), rien ne nous empêcherait d'interpréter il a dû partir hier comme un devoirE (paraphrasable par : tout indique qu'il est parti hier).

 

2) Le mode Irréel

 

            Les énoncés au mode irréel sont porteurs d'une assertion sous-jacente[8], qui présente un changement de polarité accompagné de passé composé pour l'irréel antérieur et de présent pour l'irréel actuel. La structure type d'un énoncé au mode irréel est protase + apodose. Le locuteur crée, à travers une protase implicite ou explicite,  un cadre imaginaire antérieur ou actuel dont la mise en place correspond à la représentation du procès comme non réalisé.

                                  

            Le mode irréel indique que le locuteur se présente comme sachant que le procès n'a pas existé ou n'existe pas.

 

            Ex. :

 (4) Tu aurais dû te laver les mains, avant de passer à table.

            à Assertion sous-jacente : tu ne t'es pas lavé les mains + tu es passé à table + tu n'as pas fait ce qu'il fallait faire.

 

(5)   Tu ne devrais pas faire de grimaces à la dame.

à Assertion sous-jacente : tu fais des grimaces à la dame (+ tu ne fais pas ce qu'il faut).

 

Comme nous le verrons par la suite, ce cas d'absence de protase et de parasynthèse devoirD + conditionnel est une marque d'atténuation.

 

3) Mode réalisable

            Tout comme pour le réel et l'irréel, le mode réalisable suppose une opération relativement simple, en ce sens que le locuteur n'a pas de choix à réaliser.

            Le mode réalisable indique que le locuteur conçoit la réalisation du procès dans l'avenir, c'est-à-dire exclusivement dans le temps postérieur au NUNC. Il marque que le locuteur sait parfaitement que le référent du procès n'existe pas encore ; il présente le procès comme le résultat d'une prévision. Le fait de placer la réalisation du procès dans l'avenir lui ôte toute responsabilité vis-à-vis du dit – qui n'est ni vrai ni faux et hors de la réalité. Quel besoin pourrait-il avoir alors de l'atténuer ?

.

            3.1.- Mode à venir

L'expression espagnole « dar por hecho » (considérer comme si c'était fait) s'applique parfaitement au mode à venir qui indique que le locuteur se limite à considérer qu'il suffit que le temps passe pour que la réalisation du procès ait lieu. C'est le domaine du futur non épistémique. Lorsqu'il utilise le présent au lieu du futur, le locuteur donne à voir la réalisation du procès comme plus proche.

 

            Ex. :

(6)   Avec la grève des bus, demain on devra / doit prendre la voiture.

à Paraphrasable par : on aura l'obligation de prendre la voiture (devoirD)

 

3.2.- Mode potentiel

            Il indique que le locuteur sait que le procès n'existe pas encore et que sa réalisation dépend non seulement du passage du temps mais aussi de la réalisation d'une condition. La structure type de ces énoncés est : protase + apodose. Pour le potentiel, il y a une opération d'inférence simple « si A à B », sans confrontation avec d'autres conclusions possibles B', B'', etc. Nous remarquons une certaine gradation de l'hypothèse du potentiel :  de « moins » hypothétique à « plus » hypothétique présent + présent, présent + futur,  imparfait + conditionnel.

 

            Ex. :

(7)   Si demain la grêve continue, on devra / doit prendre la voiture.

à Paraphrase : on aura l'obligation de prendre la voiture (devoirD).

 

(7') Si demain la grêve continuait, on devrait prendre la voiture.

à Paraphrase : on aura l'obligation de prendre la voiture (devoirD).

 

Dans tous ces exemples, le locuteur pose un cadre imaginaire dans l'avenir qui permettra la réalisation du procès de l'apodose. Il est à remarquer que si devoir, dans un énoncé au mode potentiel, apparaît au conditionnel au lieu du futur, un effet de sens se superpose puisque devoir s'interprête plus facilement comme épistémique que comme déontique. Ce qui nous oblige alors à considérer l'existence d'une possible combinaison de mode potentiel et de mode probable.

 

 

II.- Les modes dérivés du ne pas savoir

 

Le locuteur ne sachant pas si le procès a existé, existe ou existera,  va soit emprunter le dire d'un autre (Mode apparent), soit faire un parcours mental de choix entre plusieurs hypothèses dont le résultat est une conclusion : conclusion qu'il peut privilégier parmi d'autres possibles (Mode possible) ou bien conclusion qu'il présente comme unique (Mode probable)[9]. Ces modes ne subissent pas les mêmes contraintes temporelles que les modes du SAVOIR (rappelons, par exemple, que le mode réel ne peut apparaître que dans un temps antérieur ou actuel, que le mode réalisable ne peut être envisagé que dans un temps postérieur, etc.) ; ainsi, un procès envisagé au mode probable, au mode possible ou au mode apparent peut être envisagé dans un temps antérieur, actuel ou postérieur.

           

            1.- Le mode probable

 

Les marques pouvant exprimer le mode probable sont : devoir épistémique et, futur épistémique. Les énoncés au mode probable ne sont paraphrasables que par : tout (m') indique que + passé(s)/présent/futur.

Comme le souligne Dendale : « le futur (épistémique) indique que la conclusion « s'impose immédiatement à l'esprit du locuteur sans que celui-ci ait à le confronter à d'autres hypothèses. Le locuteur peut utiliser le futur simple épistémique ou le futur antérieur épistémique. Ce dernier donne à voir le procès, sur lequel le locuteur émet une quasi-certitude, comme antérieur au moment de l'énonciation. La paraphrase pour le futur antérieur épistémique est : tout m'indique que + passé composé. Devoir, par contre, suppose tout un parcours mental avec recherche et confrontation d'hypothèses » (Dendale, 1994 : 33-34). La paraphrase pour devoirE est tout (m') indique + passé / présent / futur.

 

            Ex. : 

(8)   Tout était innondé, il avait dû pleuvoir pendant toute la nuit.

à Paraphrase : Tout m'indiquait qu'il avait plu.

 

(9)   Il devait être 10 heures, quand tu m'as téléphoné hier soir.

à Paraphrase : Tout m'indique qu'il était dix heures.

 

(10)         Il a dû rater son train, il n'est pas chez lui.

à Paraphrase : Tout m'indique qu'il a raté son train.

 

(11)         Tel que je le connais, il doit avoir pris le dernier train.

à Paraphrase : Tout m'indique qu'il a pris le dernier train.

 

(12)         Où est Pierre ? Il doit être à Paris.

à Paraphrasable : Tout indique qu'il est Paris.

 

(13)         Où est Pierre ? Il devrait être à Paris.

à Paraphrase : Tout m'indique qu'il est Paris.

           

(14)         Il devrait pleuvoir demain.

à Paraphrase : Tout m'indique qu'il pleuvra.

 

 

2) Mode possible

                       

            Tout comme pour le mode probable, avec le mode possible le locuteur indique qu'il ne sait pas si le procès a existé, existe ou existera mais que, d'après lui, il a des possibilités d'exister. Le parcours mental qu'il réalise est complexe, en ce sens qu'il effectue un choix entre plusieurs hypothèses, dont il en privilégie une, sans pour cela éliminer totalement les autres. Le procès au mode possible n'est paraphrasable que par : peut-être + temps du passé / présent / futur. La marque, par excellence, du mode possible est le verbe pouvoir à valeur épistémique.

 

            Ex. :

(15)         Il a peut-être dû quitter son pays.

à Paraphrase : Il a peut-être eu l'obligation de quitter son pays.

 

(16)          ? Il doit peut-être attendre Marie à l'aéroport, en ce moment.

à Paraphrase : Il a peut-être l'obligation d'attendre Marie

 

(17)         Il devra peut-être vendre sa maison.

à Paraphrase : il aura peut-être l'obligation de vendre sa maison.

 

Il est à remarquer dans les exemples (15), (16) et (17) que la marque de mode possible est l'adverbe peut-être. Ces exemples  présentent un devoir déontique.

 

3.- Le mode d'altérité[10]

 

Contrairement aux modes probable et possible il indique une opération d'emprunt,  de mise à distance. Le locuteur ne sait pas ou prétend ne pas savoir si  le procès a existé, existe ou existera ; il cite une autre source d'énonciation, il y a donc une attitude de non-engagement de sa part. Et en outre, il peut être plus ou moins d'accord avec les propos qu'il rapporte. Dans le mode d'altérité, le locuteur (L1) convoque une autre instance d'énonciation, un autre locuteur (L2) qui, lui, est responsable de l'assertion sous-jacente. Le procès est donc donné à voir comme non intégré à la réalité du locuteur. La paraphrase de tout énoncé au mode d'altérité est : paraît-il + passé composé / présent / futur[11].

 

Ex. :

(18) Selon X, le Président aurait dû / a dû / doit / devrait / devra partir au Mexique.

à Paraphrase : a eu / a / aura l'obligation de partir, paraît-il.

 

Nous ne développerons pas les exemples (18) étant donné qu'il peut y avoir une combinaison de modes – si devoir est interprété comme épistémique – où devoir ne marque pas le mode d'altérité. La marque d'altérité est portée soit par selon X, soit par le tiroir verbal conditionnel[12] soit par les deux.

 

            Après avoir situé devoir dans tous les modes nous allons nous centrer sur les cas où devoir constitue une marque d'atténuation.

 

. L'atténuation

           

La plupart des dictionnaires consultés s'accordent à définir les entrées atténuation et atténuer en termes similaires.        L'idée qui revient, dans toutes les définitions, est qu'on atténue afin d'amoindrir la violence ou la force de ce qui est dit. Il s'agit bien, en effet, de faire paraître « moins forte » une expression linguistique, mais non de la rendre « moins forte ». Retenir cette définition suppose deux considérations : d'une part, concevoir l'interaction langagière en terme d'efficacité – le terme interaction langagière le suggère déjà, et d'autre part, défendre l'idée selon laquelle l'atténuation est un artifice, une feinte, en définitive une stratégie du détour.

            Dès lors, l'atténuation consiste à produire un énoncé, mais un énoncé qui est en apparence inoffensif, c'est-à-dire non nuisible aux interlocuteurs.

Un énoncé qui met en évidence une mise à distance de la part du locuteur, d'une certaine manière : il se cache.

            Produire un énoncé c'est – selon les besoins – chercher à faire partager ou à imposer une certaine vision du monde, un certain système de croyance, voire même à faire agir l'autre, et cela en fonction d'une intention se trouvant à l'origine de tout acte d'énonciation.        Cela exige donc, de la part du locuteur, l'élaboration d'une stratégie discursive suffisamment efficace pour lui permettre d'atteindre son objectif. Afin que cette stratégie soit efficace, il doit être capable de prévoir les effets que son discours est susceptible d'avoir sur son/ses interlocuteur(s). L'idée défendue par Michel Meyer, dans son introduction à la Rhétorique d'Aristote, va dans ce sens :

 

           [...] convaincre, suppose que l'on connaisse ce qui met en branle le sujet auquel on s'adresse, c'est-à-dire ce qui le meut, ou plus exactement, l'émeut. (Introduction à la Rhétorique d'Aristote : 32)

 

Cette prédisposition détectée ou supposée chez l'interlocuteur, c'est ce que l'on nomme, en rhétorique, le pathos ou les passions[13]. Le locuteur désireux d'atteindre son objectif doit donc s'attacher à détecter ou à calculer le pathos de son interlocuteur ce qui, par la suite, lui permet de construire un discours adéquat, adapté. On se rend compte alors de ce que l'évaluation du pathos de l'interlocuteur suppose de contraignant pour le responsable de l'acte d'énonciation, dans l'élaboration de sa stratégie, car c'est en fonction de ces paramètres que le discours se construira. En effet, le locuteur aura tout intérêt à ménager son interlocuteur s'il veut obtenir de celui-ci une adhésion ou une réaction donnée. Cette prise en compte de l' « autre », de la part du locuteur, est spécialement présente dans l'atténuation. Plusieurs facteurs sont à l'origine de ce détour : c'est, par exemple et entre autres, la conscience de l'existence d'une hiérarchie sociale ou émotive, mais aussi, la connaissance préalable du degré de pression que l'interlocuteur est disposé à supporter. Recourir à l'atténuation peut aussi répondre au besoin ou au désir, de la part du locuteur, de projeter un ethos positif[14] d'individu respectueux, par exemple.

            L'atténuation est donc une feinte qui suppose une évaluation préalable, de la part du locuteur, de ce qui est susceptible de mouvoir ou d'émouvoir l'interlocuteur. C'est aussi faire paraître moindre l'intention tout en obtenant le même effet : il s'agit, en définitive, d'empêcher que le locuteur ne se sente agressé. Tout énoncé considéré comme atténuation est porteur de marques spécifiques. Dans le cadre de notre analyse sur devoir, nous partons du principe qu'à tout énoncé porteur de marques d'atténuation correspond une assertion sous-jacente qui constitue un argument orienté vers une conclusion, ce passage étant garanti par une doxa.

            Pour expliquer le procédé de l'atténuation, il faut se situer dans une perspective polyphonique puisqu'il y aura toujours plus d'une voix. D'une part, le locuteur se met à distance vis-à-vis de l'assertion sous-jacente et de la responsabilité de la conclusion visée, et d'autre part, il prétend éviter que l'interlocuteur ne lui attribue une image défavorable. En effet, à travers l'atténuation le locuteur fait tout pour éviter que son ethos ne soit perçu comme négatif par l'interlocuteur, ce qui aurait lieu si l'énoncé n'était pas atténué, ce qui le rendrait automatiquement susceptible d'être ressenti comme une agression.

            Nous avons limité notre réflexion aux marques d'atténuation portées par une parasynthèse devoirD+ conditionnel, et nous avons remarqué que la feinte avait lieu sur deux fronts : d'abord, le renvoi à une hyperdoxa convoquée par devoir déontique (quand on a l'obligation de faire quelque chose, on doit la faire), puis l'usage du tiroir verbal du conditionnel qui est désactualisant. Le tiroir verbal du conditionnel est désactualisant en ce sens qu'il marque que le procès n'appartient pas à la réalité du locuteur, qu'il n'est pas situé par rapport au moment de l'énonciation mais par rapport à un autre repère : par exemple, l'emploi temporel du conditionnel situe un procès postérieur par rapport à un autre qui, lui, est antérieur au moment de l'énonciation ( futur du passé, cf. ex. (3)), l'emploi potentiel du conditionnel situe un procès postérieur par rapport à un autre qui est, quant à lui, postérieur au moment de l'énonciation (ex. (7')), l'emploi d'altérité du conditionnel, pour sa part, marque le renvoi à une autre instance d'énonciation, à un autre locuteur, à une autre réalité.

 

Devoir atténuant : l'irréel

 

 

(4) Tu aurais dû te laver les mains avant de passer à table.

 

à ASJ1 : Tu n'as pas fait ce que tu devais faire.

à ASJ2 : tu ne t'es pas lavé les mains (+ tu es passé à table).

à Conclusion1 forcée : reproche à culpabilisation : Tu es coupable.

à Conclusion2 évitée : agression : Tu es un porc.

 

            Dans l'exemple 4), l'apodose au conditionnel donne à voir le procès en corrélation avec un cadre hypothétique mis en place par une protase implicite du type si tu avais fait ce que tu devais faire, à laquelle correspond une assertion sous-jacente(dorénavant ASJ1) au passé composé + changement de polarité,  implicite du type : tu n'as pas fait ce que tu devais faire. Le procès exprimé dans l'apodose est donc représenté comme non intégré à la réalité du locuteur puisqu'il est dépendant du cadre imaginaire mis en place par la protase. C'est un mécanisme de désactualisation et du coup l'énoncé n'a plus rien à voir avec la réalité du locuteur (non-maintenant).

 

 L'ASJ1 est à interpréter comme un argument orienté vers une conclusion C1 : reproche implicite du type : « tu es coupable ». Le passage de l'argument constitué par l'ASJ1 à la conclusion correspondante du type C1 : reproche est rendu possible par le renvoi à une hyperdoxa[15] : « quand on a la capacité[16] ou l'obligation de faire quelque chose, il faut le faire ».Tout énoncé, avec devoir + conditionnel en parasynthèse, produit au mode irréel antérieur, suppose le recours à une hyperdoxa sur laquelle le locuteur s'appuie pour formuler, par exemple, un reproche. Cette hyperdoxa est un savoir partagé entre locuteur et allocutaire(s). Du coup, il s'avère superflu de rappeler explicitement une protase du type « si x avait fait ce qu'il fallait qu'il fît », cadre imaginaire dans le passé dont la mise en place correspond à la représentation du procès comme non réalisé

 

            Cet énoncé  (exemple 4) présente, comme tout énoncé au mode irréel antérieur, une seconde   assertion sous-jacente, correspondant à l'apodose,  au passé composé + changement de polarité (dorénavant ASJ2) : tu ne t'es pas lavé les mains, qui permet d'argumenter vers une conclusion implicite, qui peut être ressentie comme une insulte, du type : « Tu es un porc ». Cette conclusion, pour des raisons évidentes ne peut être formulée explicitement. D'autre part, le passage de l'argument constitué par l'ASJà la conclusion correspondante du typeC2 : insulte (Tu es un porc) est rendu possible grâce à la convocation d'une doxa selon laquelle : pour répondre aux normes d'hygiène on se lave les mains avant de manger. Le locuteur ne se responsabilise ni des ASJ ni des enchaînements argumentatifs.

L'hyperdoxa « quand on a l'obligation de faire quelque chose, il faut le faire » régit la doxa « pour répondre aux normes d'hygiène, avant de passer à table il faut se laver les mains » qui, elle aussi, permet le passage d'argument à conclusion. Cela permet au locuteur de ne pas se présenter directement comme seul responsable de ce qui est dit  puisqu'il s'abrite derrière une norme sociale. En définitive, le locuteur se met doublement à distance, vis-à-vis des assertions sous-jacente, et donc des enchaînements argumentatifs.

Le fait d'utiliser une forme détournée avec devoirD + conditionnel passé, dont le locuteur est explicitement responsable, empêche l'interlocuteur d'inférer une conclusion du type insulte qui aurait pour effet, par exemple, de l'humilier, ce qui serait le cas si le locuteur exprimait la conclusion : « Tu es un porc ». Cette conclusion (C2) est donc bloquée, tandis que la conclusion du type C1 reproche qui a un possible effet de culpabilisation sur l'interlocuteur est plutôt forcée qu'évitée. L'irréel antérieur avec la parasynthèse devoirD + conditionnel passé sert donc, au moins, à atténuer un reproche et à rendre impossible la perception d'une agression : l'image de soi que présente le locuteur est, par là même, positive.

Au point de vue morphosyntaxique, il est donc habituel que ce type d'atténuation ne comporte pas de protase, parce qu'elle serait  redondante.

 

 

(5)Tu ne devrais pas faire de grimace à la dame.

ASJ1 : Tu fais ce qu'il ne faut pas faire.

ASJ2 : Tu fais des grimaces à la dame.

C1 reproche : culpabilisation

C2 agression : Tu es mal élevé

 

La différence formelle entre irréel antérieur et irréel actuel est que les assertions sous-jacentes correspondant à protase  + apodose ne sont plus passé composé + changement de polarité mais présent + changement de polarité. Le conditionnel présente le procès comme s'il n'avait pas lieu en ce moment ; devoirD renvoie à l'hyperdoxa qui permet d'inférer un reproche et à la doxa « pour répondre aux normes d'éducation ne fais pas de grimaces » qui permet d'inférer une agression.

 

 

            Pour résumer, l'irréel actuel fonctionne comme l'irréel antérieur, en ce sens que la protase crée un cadre imaginaire. Dans les exemples (4) et (5), nous n'avons envisagé que des locuteurs hiérarchiquement supérieurs à leurs allocutaires, du coup les conclusions forcées du type C1 constituent des reproches qui ont pour but une culpabilisation qui peut mener, en définitive, à un avertissement (la prochaine fois tu as intérêt à te les laver) ou à un ordre (arrête immédiatement tes grimaces). Si le locuteur était hiérarchiquement inférieur la même formule au mode irréel servirait pour en aboutir à un conseil, à l'expression d'un désir, etc...

 

            L'irréel actuel a recours – tout comme l'irréel antérieur – à la feinte du conditionnel, à l'absence de protase, à l'hyperdoxa portée par devoirD, en définitive à la mise à distance. La différence entre un irréel actuel et un irréel antérieur avec devoirD peut être la suivante : un fait passé est inchangeable, par contre un fait en cours est modifiable, du coup un irréel antérieur (ex. (4)) peut tendre à un avertissement du type « la prochaine fois agis différemment », alors qu'un irréel actuel (ex. (5))  a l'air de tendre à un ordre du type « agis différemment ».

 

 

 

 

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[1] De Vicente, E. ; Foullioux, C. (1996) : La conceptualisation du référent et le mode verbal en français, in Revista de Filología Francesa nº9, Servicio de publicaciones Universidad Complutense, Madrid, pp. 59-69.

Foullioux, C & De Vicente, E. (1995) : « Verbe et aspectualité en français », in Revista de Filología Francesa de la Universidad Complutense de Madrid, nº 6, pp. 117-132.

 

[2] Nous employons ce concept, tel qu'il est défini par O. Ducrot : « [...] j'entends par locuteur un être qui, dans le sens même de l'énoncé, est présenté comme son responsable, c'est-à-dire comme quelqu'un à qui l'on doit imputer la responsabilité de cet énoncé. » (Ducrot, 1984 : 195)

[3] Nous définissons le référent comme : l'image mentale que le locuteur se fait de l'action/l'état. L'énoncé comme l'expression linguistique de la représentation mentale que se fait le locuteur de l'univers (action /état).

[4] Nous n'allons pas aborder ici le mode fictionnel qui peut être introduit par des formes du type : « il était une fois » et par les usages fictionnels de l'imparfait, entre autres. Une des raisons qui nous mène à ne pas le traiter pour l'instant c'est que le point d'ancrage de la fiction n'est pas « temporel » avec le sens chronologique que nous employons pour la non-fiction. Le NUNC n'est plus le point de repère de l'énoncé. Du coup tout le système de temporalisation qui guide notre réflexion n'est plus valable pour le mode non-fictionnel.

 

[5] Dorénavant devoirE  et pouvoirE.

[6] Dorénavant devoirD

[7] Dorénavant devaitT.  Nous reprenons Dendale (1999) citant Kroning, qui attribue une valeur aléthique à cet usage temporel de devoir : « Notre définition sémantique de devoirA comprend [...] toute NECESSITE D'ETRE, qu'elle soit analytique ou synthétique, pourvu qu'elle soit véridicible ». (p.9)

[8] Ces énoncés n'admettent ni la paraphrase allait  + infinitif ,  ni les paraphrases  présent/passé composé  + paraît-il (mode d'altérité), tout indique que  + présent / passé composé / futur (mode probable), ni peut-être + présent / passé composé / futur  (mode possible).

[9] Dendale (1994 : 33) : les énoncés avec pouvoirE  sont « ouverts à d'autresconclusions » tandis que devoirE indique que « le locuteur en arrive à une conclusion unique ».

[10] Terme que nous empruntons à P. Haillet.

[11] Le mode apparent postérieur est rare, lorsqu'il n'a qu'une seule marque ce sera le conditionnel.

[12] Le conditionnel, en effet, peut marquer à lui tout seul le mode d'altérité en français (Haillet, 1998a).

[13] Les passions dont la description occupe la plus grande partie du Livre II de la Rhétorique d'Aristote sont au nombre de quatorze : la colère, le calme, l'audace, l'impudence, l'amour, la haine, l'indignation, l'envie, l'émulation, la compassion, la bienveillance et le mépris. Nous allons ainsi à l'encontre d'une autre conception du pathos, en l'occurrence celle de M. Dascal qui interprète Aristote de la manière suivante : « le pathos ou ensemble des émotions que l'orateur tente de susciter dans son auditoire » (« L'ethos dans l'argumentation : une approche pragma-rhétorique » in Images de soi dans le discours, p. 61). Nous adoptons, au contraire, la définition de Michel Meyer dans son introduction à la Rhétorique d'Aristote : « Le pathos est la disposition du sujet à être ceci ou cela,  » (p. 32) ou encore : « Le pathos est ce vers quoi tel ou tel homme tend naturellement, par disposition naturelle, ce pour quoi il est disponible et orienté. » (p. 33).

[14] Nous concevons l'ethos – linguistique – comme l'image que le locuteur donne à voir de lui-même à travers le choix des topoï. (cf. Tejedor : « Ethos, topoï et autocritique », à paraître)

[15] Nous employons le terme doxa ou hyperdoxa au sens de norme sociale communément admise. Nous utilisons le terme hyperdoxa puisqu'il s'agit d'une doxa qui en régit d'autres.

[16] Nous avons remarqué – quoique nous le traitions pas ici- que pouvoirD en parasynthèse au conditionnel  au mode irréel peut impliquer une conclusion du type reproche comme c'est le cas de l'exemple (4).

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03 novembre 2014

CERTES

 

 

 

 

 

 

 

Certes, la certitude comme introduction:

De l’approbation à la concession

 

 

 

Résumé

Au point de vue distributionnel certes présente une série de propriétés communes aux adverbes de phrase. D'autre part il est utilisé par le locuteur comme introducteur d’espace discursif, et présente des ressemblances au point de vue sémantique avec bien sûr et à coup  sûr. Du point de vue de la médiativité, il faut distinguer entre origine de l'information et origine de la certitude; l'origine de l'information peut aussi bien être directe qu'indirecte. Pour ce qui est de l’origine de la certitude du locuteur, elle est le produit de l’expérience indirecte ou présentée comme telle. Quant à la nature du savoir sur lequel  il s'appuie, il s'agit d'un savoir partagé dont la source est un ON-locuteur. Les  propriétés sémantico-pragmatiques  de certes montrent qu'il ne se limite pas à introduire un espace discursif et qu'il sert en plus d'introducteur de concession. Enfin, la séquence certes (X, Y, Z) admet la glose suivante: 'Quand on énonce certes (X, Y, Z), on  présente Y comme une évidence qui n’admet pas de contestation'. Le fait qu’Y soit une évidence  n’empêche pas d’y opposer éventuellement Z et de lui conférer par là même plus de force: Z démontre le bien-fondé de  X. Pour finir, cet article propose un schéma polyphonique des énoncés où apparait certes: la séquence de surface type est X certes Y Z et le locuteur (L) fait intervenir au moins cinq points de vue. En conclusion certes marque l’attitude du locuteur qui présente une quantité non négligeable de propriétés communes avec bien sûr, et à coup  sûr. Il est utilisé par le locuteur  pour marquer que la certitude Y qu'il affiche va être justifiée et/ou contrée par Z pour renforcer X.

 

Certes, la certitude comme introduction:

De l’approbation à la concession

 

Ce travail[1] se propose de compléter la fiche de l’opérateur certes publiée dans Foullioux, Bango (2013). Certes s’inscrit dans la longue liste des adverbiaux de phrase comme évidemment, bien sûr, etc...  Les critères de classification  de base sont ceux de Borillo (1976), Schlyter (1977) et  Molinier&Levrier (2000) pour les adverbes en -ment. Les exemples sont tirés dans la majorité des cas de FRANTEXT, du corpus du Monde Diplomatique et de romans contemporains.

Actuellement certes « vieillit », on le  trouve surtout  à l’écrit et son usage à l’oral est assez affecté.Selon Rey (2006,681) certes apparait en 1050, provenant de l’accusatif féminin pluriel du latin populaire certas qui remplace, avec une valeur adverbiale d’affirmation, l’ablatif  certo (certainement) du latin classique. Jusqu’au XVl e siècle il est d’usage habituel et on le trouve dans des expressions comme pour certes que l’on retrouve actuellement dans l’espagnol por cierto[2]. Au XVle il devient à tel point l’expression favorite des huguenots qu’il sert à les désigner.

Les entités qui lui sont apparentées sont celles qui marquent une attitude de certitude, i.e. assurément, en vérité, évidemment, en effet, sans aucun doute,  bien sûr, à coup sûr

 

1. Classification des valeurs de certes 

Comme tous les adverbes, certes (et certainement)  a  été classé à maintes reprises ; il apparait d’abord comme adverbe modal, mot-phrase (Bally: 1965b, 57-99) puis comme adverbe de phraseconjonctif (connexion avec cotexte gauche) (Greenbaum : 1969,25). A partir des années 70, certes  est classé parmi les adverbes disjonctifs d’attitude  (Mørdrup: 1976,37) et certainement  est classé comme adverbe de phrase non factif  par (Schlyter: 1977, 244). (Borillo : 1976) présente certes comme modalisateur d’assertion, et (Morel : 1980, 674) comme adverbe de validation, adverbe modal. Ce n’est   qu’à partir de (Anscombre: 1980, 118; 1981, 117) qu’il est classé comme connecteur concessif, cette dénomination étant reprise par  (Ducrot: 1984, 229-30), (Nguyen : 1983, 89; 1985), (Charolles : 1986, 88), (Maingueneau: 1987, 122-23), (Nojgaard : 1992, 465). Dans cette même lignée, il est analysé en tant que connecteur assertif et concessif  par (Adam : 1990, 211-26) et (Rodríguez Somolinos : 1992,125-39). C’est avec  (Molinier: 1990, 29-30) qu’il retrouve la dénomination d’adverbe de phrase, puis  reçoit celle d’adverbe d’énoncé disjonctif d’attitude modal (Molinier-Lévrier: 2000).  (Nolke : 1990, 1993) le considèrera comme adverbe conceptuel et (Guimier : 1996) comme adverbe extraprédicatif, exophrastique. De  son côté (Cojocariu : 2004, 184-207) l’appelle adverbe de validation  et (Garnier & Sitri: 2009, 121) marqueur dialogique.

 

1.1. Distribution de certes

Certespeut apparaitre en emploi dialogal :

(1) [...] – Eh bien ? Est-ce que ça n'existe pas?  - Certes non, ça n'existe pas. (J.P.Sartre,  La nausée, 1938:166).

 

  • ou en  emploi monologal :

 

 (2) [...] Lacan d'abord, avec Jacques Derrida ensuite. J'ai nommé Roland Barthes. Je le lus, un peu plus tard, avec quelque stupeur. « Patafouillis », disait Pierre Lusson. Certes. « La syntaxe est fasciste », disait-il dans sa conférence inaugurale au Collège de France. Faut le faire. On vit encore mieux ensuite, dans les revues dites d'avant... (J.Roubaud, Impératif catégorique, 2008, p. 179).

 

 

(3) [...] Soudain il donna un violent coup de poing sur la table et gueula: -Or ça. Empoigne! Nous laisserions-nous amollir? Non, certes! Malgré tout ce que peut raconter monsieur Cidolin. Ce soir nous capturons le grafitomane et qui vivra verra! (R. Queneau, Les Fleurs bleues, 1965, p. 240).

    

 

(4) [...] La plus grande tristesse est chez moi souvent que le cœur chrétien n'ait pas pensé d'autre que l'humain. Il y a certes une tâche humaine à faire avec des moyens humains, mais, paradoxe, les religions ne cessent de l'enseigner, cela ne suffit pas à l'homme, image interne ...  (P. Guyotat, Coma, 2006, p. 77).

 

(5) [...] On est entre deux mondes. Et on a perdu le contact entre les deux. On est « branché », certes, « cool» (et comment !), mais l'école nous  fout les glandes, ses exigences nous  prennent la tête ...  (D. Pennac, Comme un roman, 1993, p. 108).

 

 

L’impossibilité de la suppression  caractérise  l'usage  absolu, comme dans le cas de  « oui ». Ainsi dans  (6a) ne peut-on supprimer certes :

 

(6) [...] The Boss finit par lever les yeux :

 – M. Dorset est en train de rédiger son rapport d’inspection. Si je ne reclasse pas les dossiers par couleur, il rajoutera, je cite, « un paragraphe désobligeant », râle-t-il.

– Ça aurait pu être bien pire.

The Boss ajoute un dossier sur la pile des rouges et soupire :

– Je sais, mais ça fait quand même chier.

– Certes.

Alors que je commence à me replier vers mon bureau, la voix de The Boss m’interpelle :

– Zoé, avez-vous déjà songé à mettre deux réveils ? (Z. Shepard, Absolument debordée, 2010 : 86) .

 

1.2. Certes, adverbe de phrase 

 

           

 

     Selon  les classifications de Schlyter (1977) et de Molinier-Levrier (2000) des adverbes de phrase, ils ont en commun une série de propriétés que nous retrouvons dans le cas de certes. Pour Molinier –Levrier certes serait équivalent à un disjonctif d’attitude[3], sous-catégorie des modaux comme évidemment ou bien sûr :

 

Voici les critères qui permettent de classer certes parmi les adverbes de phrases :

 

2.1- Certespeut apparaitre en incise, en tête de phrase déclarative affirmative ou négative, en médiane ou en finale :

 

(7) [...] Tenez, après tout ce que je vous ai raconté, que croyez-vous qu'il me soit venu? Le dégoût de moi-même? Allons donc, c'était surtoutdes autres que j'étais dégoûté. Certes, je connaissais mes défaillances et je les regrettais. Je continuais pourtantde les oublier, avec une obstination assez méritoire. Le procès des autres, au contraire, se faisait sans trêve dans mon cœur. Certainement, cela vous choque…" (A.Camus, La chute, La Pléiade, Théâtre, Récits, Nouvelles, p. 1514).

 

(8) [...] me mettre sur le côté, afin d'avoir pour moi un certain nombre de choses favorables, et j'étais contrariée qu'il ne me laisse point faire à ma guise, car mieux que lui, certes, je savais comment me vient la volupté. M'étouffant toujours, il avait recommencé sa promenade de son sexe lourd comme un marteau et qui ne s'attardait jamais où cela… (M.Havet, Journal 1919-1924, 2005, p. 395, Journal 1923)

 

(9) [...] En fait, sa mère payait tout. Et rien n’était gratuit à Londres. Deux livres le Tropicana du matin, dix livres le sandwich du déjeuner, mille deux cents livres pour un appartement de deux chambres avec salon. Dans un beau quartier, certes. Notting Hill, Royal Borough of Chelsea & Kensington. Les parents d’Agathe devaient avoir de l’argent ou alors c’était les vieux en poil de chameau qui l’entretenaient. (K. Pancol, La valse lente des tortues, 2008 :80)

 

(10) [...] La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur. Il ne peut s'empêcher…" (J. Roubaud, Nous, les moins-que-rien, Fils aînés de personne, 2006, p. 185)

 

(11) [...] c'est beaucoup trop court. Quand même, lui dis-je, La Pute de la côte normande, ce n'est pas très long non plus. Certes, rétorque-t-il, mais vous n'êtes pas Duras. J'en conviens sans difficulté. Finalement, quelque temps plus tard, ce texte est publié par un groupement de libraires … (J. Echenoz, Jérôme Lindon, 2001, p. 39)

 

 

On peut observer, à l’examen du corpus, qu’il figure  généralement dans des déclaratives négatives ou dans un cotexte négatif?[4]:

 

(12) [...] Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, certes, mais non une preuve : à son époque à lui, en tout cas, et pour de brefs séjours, il leur était plusieurs fois arrivé de se contenter d'un radiateur électrique … (J.L. Benoziglio, La voix des mauvais jours et des chagrins rentrés, 2004, p. 31)

 

(13) [...] L’auteur a axé son étude sur les ouvriers non spécialisés (ONS), selon la terminologie de l’époque. Et, certes, spécialisés, ces travailleurs requis ne l’étaient guère, tant était faible alors l’infrastructure scolaire dans les colonies. (LMD, « Immigrés de force », mars 2009)

 

(14) [...] La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur. Il ne peut s'empêcher…" (J. Roubaud, Nous, les moins-que-rien, Fils aînés de personne, 2006, p. 185)

 

2.3-Certes ne peut pas être focus et en particulier, être extrait par c'est…que :

 

(15) *C’est certes que tu vas dîner ce soir en ville.

(16)*Et, c’est certes que, Paul  est resté chez toi.

(17)*C’est certes que nous rendrons le travail à temps.

(18)*C’est certes que cette réparation est fort chère.

    

2.4-Certes  ne peut pas apparaitre en tête de phrase interrogative ou impérative :

 

(19)*Certes, est-ce que tu vas dîner ce soir en ville ?

(20)*Certes, Paul est-il resté chez toi?

(21)*Certes, est-ce que nous rendrons le travail à temps ?

(22)* Certes  cette réparation est-elle fort chère ?

(23)*Certes, va dîner ce soir en ville.

(24)*Certes, Paul   reste chez toi.

(25)* Certes, rendons le travail à temps. 

 

2.5-Certes peut servir de  réponse à  une question totale mais non à une question partielle :

 

(26) [...] À la question : Voulez-vous prendre pour épouse mademoiselle Marie-Raphaële Nathalie Billetdoux, ici présente ?, il n'a pas dit : Oui. Il a dit : Certes  (du latin certo, Assurément, bien sûr, Larousse). Pour écrire un seul vers, il faut avoir vu beaucoup de villes, d'hommes et de choses, il faut... (M. Billetdoux, Un peu de désir sinon je meurs, 2006, p. 219)

 

(277) [...] Qu'entend-il par « homme libre » ? Libre de quoi? Existe-t-il une société où les hommes pourraient être libres? Certes non, car toujours ils dépendraient plus ou moins de cette société. La vie en commun est faite de devoirs qui sont des concessions, des contraintes. Donc l'homme libre… (D. Bardet, Cahiers de jeunesse de Denise Bardet,  2002, p. 31)

 

(28) [...] Peut-on étudier la pratique du journal uniquement à partir de livres ? Certes, on le peut, et d'ailleurs c'est la situation où chacun de nous se trouve par rapport aux journaux d'autrui. Nous ne connaissons, de manière directe, que le journal que… (Ph. Lejeune, Signes de vie, le pacte autobiographique 2, 2005, p. 93)

 

(29) Où est-ce que tu vas dîner ce soir?*Certes

(30) Qui est resté chez toi ? *Certes

(31) Quand est-ce que nous rendrons le travail? *Certes

(32) Combien  cette réparation coûte-t-elle? * Certes

 

2.6-Certes ne peut pas être l’objet d’une interrogation totale non rhétorique :

 

(33) *Certes tu vas dîner ce soir?

(34) *Certes il est resté chez toi ?

(35) *Certes nous rendrons le travail à temps?

 

2.7-Quant aux paraphrases applicables à certes pas, certainement pas en est très proche 

 

(36) [...] J'eus un chagrin convenable et surtout le sentiment d'une liberté nouvelle. En effet, de ce jour, devait commencer pour moi une autre existence qu'il n'aurait certes/certainement pas tolérée. Ma mère, trop faible et trop tendre, m'éleva à ma guise. (M.Havet, Journal 1919-1924, 2005, p. 387)

 

(37) [...] Qu’entend-il par « homme libre » ? Libre de quoi? Existe-t-il une société où les hommes pourraient être libres? Certes non/ Certainement pas, car toujours ils dépendraient plus ou moins de cette société.

 

 (38) [...] Soudain il donna un violent coup de poing sur la table et gueula: -Or ça. Empoigne! Nous laisserions-nous amollir? Non, certes/ Certainement pas! Malgré tout ce que peut raconter monsieur Cidolin.

 

 (39 ) [...] – Eh bien ? Est-ce que ça n'existe pas?  - Certes non/ ??Certainement pas, ça n'existe pas.

 

De son côté certainement -qui marque une attitude de mise à distance, un certain degré de doute de la part du locuteur- est difficilement acceptable ou bien produit un effet de sens différent en énoncé affirmatif:

 

(40) [...] Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, certes/? certainement,  mais non une preuve : à son époque à lui, en tout cas, et pour de brefs séjours, il leur était plusieurs fois arrivé de se contenter d'un radiateur électrique … 

 

(41) [...] On est entre deux mondes. Et on a perdu le contact entre les deux. On est « branché », (certes/ ?certainement), « cool» (et comment !), mais l'école nous fout les glandes, ses exigences nous  prennent la tête ...

 

(42) [...] L’auteur a axé son étude sur les ouvriers non spécialisés (ONS), selon la terminologie de l’époque. Et, certes/ ?certainement, spécialisés, ces travailleurs requis ne l’étaient guère, tant était faible alors l’infrastructure scolaire dans les colonies.

 

(43) [...] La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes/certainement, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur.

 

 Enfin il/c’est certain/vrai/sûr (que)[5], qui marquent une attitude de confirmation- constituent une paraphrase acceptable de certes:

 

(44) Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, c’est certain/vrai/ sûr,  mais non une preuve.

 

(45) Et, spécialisés, c’est certain/vrai/ sûr que ces travailleurs requis ne l’étaient guère, tant était faible alors l’infrastructure scolaire dans les colonies.

 

(46) La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde.Il/c’est certain/vrai /sûr que l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ.

 

 

 

3. Certes introducteur d’espace discursif

 

Certes partage  bien des  propriétés avec bien sûr[6] et présente donc des ressemblances avec celui-ci au point de vue sémantique comme  introducteur d’espace discursif[7]. En effet, à part les propriétés de déplacement à gauche en tête de phrase, de l’impossibilité de la focalisation et de l’interrogation totale que nous venons de présenter, la négation descriptive n’affecte pas le marqueur. A ceci s’ajoute le fait qu’il ne peut apparaitre dans une complétive, comme c’est le cas pour la majorité des adverbes de phrase. Finalement, comme tout introducteur d’espace discursif, il doit bloquer la possibilité d’enchaînement. Voyons maintenant son comportement avec la négation:

 

(47) *Tu ne vas certes pas dîner ce soir  en ville, c’est sûr. (Tu ne vas pas dîner ce soir en ville, c’est sûr),

(48) *Certes, tu ne vas pas dîner ce soir en ville c’est sûr,. (Tu ne vas pas diner ce soir en ville, c’est sûr)

(49) *Paul n’est certes pas resté chez toi, c’est sûr. (Paul n’est pas resté chez toi, c’est sûr)

(50) *Paul n’est  pas resté chez toi, certes, c’est sûr. (Paul n’est pas resté chez toi, c’est sûr)

(51) *Certes nous ne rendrons pas le travail à temps, c’est sûr. (Nous ne rendrons pas le travail à temps, c’est sûr)

(52) *Nous ne rendrons certes pas le travail à temps, c’est sûr. (Nous ne rendrons pas le travail à temps, c’est sûr)

(53) *Certes,  cette réparation ne coûte pas cher, c’est sûr. (Cette réparation ne coûte pas cher, c’est sûr)

(54) *Cette réparation ne coûte certes pas cher, c’est sûr. (Cette réparation ne coûte pas cher, c’est sûr)

 

Dans les exemples ci-dessus, on voit que la négation descriptive n’affecte en rien la certitude du locuteur, certes est bien  hors de la portée de la négation. D’autre part, on observe que  l’emploi de certes, dans une complétive, est inacceptable  (55) (56) et (57)) alors que (58) est un cas tout à fait normal  puisque certes se trouve hors de la complétive :

(55)*J’espère que, certes, tu ne vas  pas dîner ce soir  en ville.

(56)*J’espère que tu ne vas, certes, pas dîner ce soir  en ville.

(57)* J’espère, certes, que tu ne vas  pas dîner ce soir  en ville.

(58) Certes, j’espère que tu ne vas  pas dîner ce soir  en ville.

 

Voyons maintenant la capacité de blocage d’enchaînement impliqué par l’utilisation de certes: soit un énoncé comme (59):

 

(59 ) [...] En fait, sa mère payait tout. Et rien n’était gratuit à Londres. Deux livres le Tropicana du matin, dix livres le sandwich du déjeuner, mille deux cents livres pour un appartement de deux chambres avec salon. Dans un beau quartier, certes. Notting Hill, Royal Borough of Chelsea & Kensington. Les parents d’Agathe devaient avoir de l’argent ou alors c’était les vieux en poil de chameau qui l’entretenaient.

 

Si nous essayons d’enchaîner avec un segment (60), comme suit:

 

(60) Dans un beau quartier, (j'en suis sûr + ??certes), car je le connais parfaitement. Notting Hill, Royal Borough of Chelsea & Kensington.

 

 Le résultat sera inacceptable parce que certes sert à marquer que la certitude est l’espace discursif dans lequel le locuteur veut inscrire son discours. [8]:

 

Par contre l’enchaînement suivant (61) est ressenti comme tout à fait normal puisqu’il ne décrit pas la certitude en en soi,  il explique  pourquoi c’est un beau quartier:

 

(61) Dans un beau quartier, certes, car c’est un des plus chers de Londres. Notting Hill, Royal Borough of Chelsea & Kensington.

 

C’est cette la propriété de blocage de la description de la certitude en soi qui permet de classer certes comme introducteur d’espace discursif, comme le montrent les exemples suivants :

 

(62) [...] Qu'entend-il par « homme libre » ? Libre de quoi ? Existe-t-il une société où les hommes pourraient être libres ? Non, certes, car toujours ils dépendraient plus ou moins de cette société. La vie en commun est faite de devoirs qui sont des concessions, des contraintes.

 

(63) Existe-t-il une société où les hommes pourraient être libres ? Non, certes, *car  on le sait.

 

(64)Peut-on étudier la pratique du journal uniquement à partir de livres ? Certes, on le peut, et d'ailleurs c'est la situation où chacun de nous se trouve par rapport aux journaux d'autrui.

 

(65) Certes, on le peut, * ?car c'est la situation où chacun de nous se trouve par rapport aux journaux d'autrui.

 

(66) [...] 11 heures du soir. Le destin est voilé, avec des signes négatifs. Il était là, et non aux ballets du Bolchoï. Le film, médiocre, certes (on ne l'a pas regardé jusqu'à la fin), Macha absente... Recontre prévue, d'où devaient être absentes femme et maîtresse ? Il regarde avec insistance une femme mûre (A.  ERNAUX, Se perdre, 2001, p. 213)

 

(67) Le film, médiocre, certes,*car on ne l'a pas regardé jusqu'à la fin

 

 

4. Certes et la médiativité

 

Dans le cas de certes, il faut distinguer entre  origine de l'information et origine de la certitude); en effet il semble que l'origine de l'information puisse être aussi bien directe qu'indirecte. Mettons que Pierre et Marie soient dans le salon et que Paul soit dans la cuisine. Tout à coup une  odeur de  brûlé envahit le salon. Pierre dit, par exemple, Tiens, Paul à encore loupé son caramel, il doit être content! et Marie  peut parfaitement dire Certes directement, sans avoir besoin de se lever, d'ouvrir la porte de la cuisine et de voir et entendre Paul jurer et pester: dans ce cas l'origine de l'information est indirecte. Par contre – et c'est tout aussi faisable- si Marie se lève, ouvre la porte de la cuisine et, contemplant la scène de Paul furieux dans un nuage nauséabond, dit Certes,et dans ce cas l'origine de l'information est directe.

 

 Quant à l’origine de la certitude du locuteur, elle est le produit de l’expérience indirecte ou présentée comme telle: la certitude est  présentée comme déduite d’indices qu’interprète le locuteur et certes fonctionne alors comme à coup sûr[9]. Il indique une médiativité[10] indirecte : certes permet au locuteur – qui se base sur des indices qu'il considère indiscutables et concluants- d’affirmer la validité d’une affirmation, explicite ou non. L'origine de la certitude  semble alors être un savoir partagé ou présenté comme tel. Voyons les exemples suivants:

 

                                                                                                                     

(68) [...] Le capitaine questionna le pilote :

–Connaissez-vous ces voiles ?

Certes ! répondit Gacquoil.

–Qu’est-ce ?

–C’est l’escadre… » (Gautier, Capitaine Fracasse, 1863 :61)

 

(69) [...] Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, certes, mais non une preuve : à son époque à lui, en tout cas, et pour de brefs séjours, il leur était plusieurs fois arrivé de se contenter d'un radiateur électrique

 

(70) [...] The Boss finit par lever les yeux :

 – M. Dorset est en train de rédiger son rapport d’inspection. Si je ne reclasse pas les dossiers par couleur, il rajoutera, je cite, « un paragraphe désobligeant », râle-t-il.

– Ça aurait pu être bien pire.

 The Boss ajoute un dossier sur la pile des rouges et soupire :

– Je sais, mais ça fait quand même chier.

– Certes.

Alors que je commence à me replier vers mon bureau, la voix de The Boss m’interpelle :

– Zoé, avez-vous déjà songé à mettre deux réveils ?

 

Les trois exemples ci-dessus montrent que l'origine de la certitude  du locuteur est indirecte ; en (68) Gacquoil se base sur les indices qu'il perçoit. La vue (origine de l'information, vision directe) des voiles en question est un indice (origine de la certitude, indirecte) concluant: cet indice est  suffisant pour conclure sans l'ombre d'un doute que c'est l'escadre. Dans  (69) la vision (information directe) de la cheminée sans fumée permet au locuteur d'en conclure que c'est un indice. Et finalement dans  (70)  Zoé déduit de l’information que lui donne The Boss qu’un paragraphe désobligeant ajouté par l’inspecteur, dans son compte rendu, est une possible source de problèmes, et en conclut la validité de ça fait chier sans avoir besoin d’en avoir eu l’expérience directe.

 

5. Certes et ON-LOCUTEUR[11] 

 

          Quant à la nature du savoir sur lequel  il s'appuie,  certes va fonctionner comme bien  sûr en ce sens qu'il s'appuie sur un savoir partagé dont la source correspond à un ON-locuteur; ainsi dans (71)

 

(71) [...]  La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur.

 

 

 le locuteur, comme membre d’une communauté linguistique, partage-t-il la croyance la pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde et ne met pas en doute sa validité.

 

Dans (72) Zoé partage la croyance selon laquelle un compte-rendu négatif est source de problèmes et confirme ainsi la validité de ça fait chier :

 

(72) [...] The Boss finit par lever les yeux :

 – M. Dorset est en train de rédiger son rapport d’inspection. Si je ne reclasse pas les dossiers par couleur, il rajoutera, je cite, « un paragraphe désobligeant », râle-t-il.

– Ça aurait pu être bien pire.

The Boss ajoute un dossier sur la pile des rouges et soupire :

– Je sais, mais ça fait quand même chier.

– Certes.

 

Dansl'exemple suivant (73) le locuteur s'appuie sur le savoir partagé la société se régit par des normes.

 

(73) [...] Qu'entend-il par « homme libre » ? Libre de quoi ? Existe-t-il une société où les hommes pourraient être libres ? Non, certes, car toujours ils dépendraient plus ou moins de cette société. La vie en commun est faite de devoirs qui sont des concessions, des contraintes. Donc l'homme libre…

 

Finalement dans (74) le Pilote  n'appartient pas à la même communauté que Gacquoil et donc ne maîtrise pas les mêmes codes que ce dernier et tous les autres marins de la zone qui, eux, savent que ce nombre et ce type de voiles correspondent à l'escadre qui navigue dans ces eaux à cette époque:

 

(74) [...] Le capitaine questionna le pilote :

–Connaissez-vous ces voiles ?

Certes ! répondit Gacquoil.

–Qu’est-ce ?

          –C’est l’escadre… 

 

6. Certes introducteur de concession 

Lorsque certes apparait en emploi non absolu, dans la majorité des cas observés, il ne se limite pas à mettre en place un espace discursif et fonctionne de surcroit comme introducteur de concession. Voyons quelques-unes de ses  propriétés sémantico-pragmatiques :

 La forme standard de surface des structures concessives est X certes(Y, Z): dans la séquence  X certes Y, Y admet l'enchaînement par un opérateur du type  car  ou d’ailleurs ce qui montre que X et Y sont argumentativement co-orientés :

 

(75) [...] Qu'entend-il par « homme libre » ? Libre de quoi ? Existe-t-il une société où les hommes pourraient être libres ? Non, certes, car toujours ils dépendraient plus ou moins de cette société. La vie en commun est faite de devoirs qui sont des concessions, des contraintes. Donc l'homme libre…

 

Comme nous l’avonsvu certesa la possibilité de  commuter avec  bien sûr ou évidemment, ce qui montre le bien fondé de X et la prise en charge du point de vue associé à X par le locuteur (76),(77),(78) :

 

(76) [...] Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, (certes/bien sûr/évidemment), mais non une preuve : à son époque à lui, en tout cas, et pour de brefs séjours, il leur était plusieurs fois arrivé de se contenter d'un radiateur électrique.

 

     (77) [...] Huit mille francs net, plus un treizième mois, c’était ce que Brad avait proposé à Anabel lors de l’entretien d’embauché. En vérité, il avait d’abord tenté de négocier à sept mille mais elle s’était montrée intraitable, faisant valoir son diplôme. Huit mille ou rien, elle n’avait pas transigé. Ce n’était (certes/bien sûr/évidemment) pas le Pérou, mais il y avait pire. (Th. Jonquet, Ad vitam aeternam, 2002, p. 3)

 

     (78) On est entre deux mondes. Et on a perdu le contact entre les deux. On est « branché », (certes / bien sûr / évidemment), « cool» (et comment !), mais l'école nous  fout les glandes, ses exigences nous  prennent la tête ... 

 

Certes commute avec je l’admets et non avec je l’affirme ce qui marque une attitude de  mise à distance, de réserve de la part du locuteur (79):

 

(79) Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, (certes/je l’admets/*je l’affirme), mais non une preuve

 

Certes admet l’enchaînement avec je ne te le/vous le/le lui fais pas dire, doncreprend anaphoriquement X comme  évidence ; voyons les exemples suivants (80),(81) :

 

(80) [...]  « Patafouillis », disait Pierre Lusson. Certes, je ne  le lui fais pas dire. « La syntaxe est fasciste », disait-il dans sa conférence inaugurale au Collège de France.

 

 En (80) X,  qui est représenté par  -« Patafouillis », est repris anaphoriquement comme évidence par« je ne  le lui fais pas dire » 

 

(81) [...]  Que la cheminée ne fume pas, a-t-il encore ressassé, assis immobile sur sa souche, était un indice, certes, je ne te le fais pas dire mais non une preuve : à son époque à lui, en tout cas, et pour de brefs séjours, il leur était plusieurs fois arrivé de se contenter d'un radiateur électrique … 

 

De même, « Que la cheminée ne fume pas était un indice » est repris anaphoriquement comme évidence par « je ne  te le fais pas dire ». 

 

Dans X certes Y Z,  Z est introduit explicitement ou non par un marqueur de concession comme mais (82), (83),(84) , cependant (85), toutefois (86), il n’en reste pas moins (87), pourtant (88), ce qui montre que Y et Z sont opposés: 

 

(82) [...]  Bérengère ne supportait plus la cruauté distraite d’Iris qui lui balançait ses quatre vérités comme on balance la règle de trois à un cancre. Elle avait perdu son amant, certes, s’ennuyait avec son mari, c’était sûr, était embarrassée de ses quatre enfants, c’était fâcheux, raffolait des potins et des médisances, c’était évident, mais elle refusait de se laisser harceler sans broncher. Elle décida néanmoins de prendre son temps avant de décocher sa première flèche,… (K. Pancol, Les yeux jaunes des crocodiles, 2006 : 40)

 

(83) [...]  pas, dit-il en haussant les épaules, c'est beaucoup trop court. Quand même, lui dis-je, La Pute de la côte normande, ce n'est pas très long non plus. Certes, rétorque-t-il, mais vous n'êtes pas Duras. J'en conviens sans difficulté.

 

(84) [...]  mère n'avait donc pas grand-chose à vendre, mais, très affable, elle jouissait d'une certaine popularité dans le quartier. Elle tenait son magasin comme un salon, certes moins chic que celui de Mme du Deffand, mais assez agréable pour attirer les beaux esprits de la rue Émile-Raspail, de la rue Besson ou de l'avenue…" (M. Winock, Jeanne et les siens, 2003: 22, 1).

 

(85) [...]j'ai voulu, en effet, supprimer intrigue et psychologie. En fait, les personnages ne sont que des miroirs tendus à certains mythes de notre époque. Certes, je pourrais utiliser une autre forme. Il est cependant difficile de faire vivre un ou des individus. Cela suppose, comme dit Sartre, « l'oeil de Dieu » : voir ses"… (G. Perec, Entretiens et conférences I [1965-1978], 2003, p. 569.

 

(86) [...] Ce n’est certes pas le premier livre consacré à celui qui fut le secrétaire général du Parti communiste français (PCF) pendant plus de trente ans. Toutefois, le nouveau livre d’Annette Wieviorka fait preuve d’une double originalité. (LMD, septembre 2010)

 

(87) [...]  La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur.

 

(88) [...] Tenez, après tout ce que je vous ai raconté, que croyez-vous qu'il me soit venu? Le dégoût de moi-même? Allons donc, c'était surtoutdes autres que j'étais dégoûté. Certes, je connaissais mes défaillances et je les regrettais. Je continuais pourtant de les oublier, avec une obstination assez méritoire. Le procès des autres, au contraire, se faisait sans trêve dans mon cœur. Certainement, cela vous choque.

 

Et dans le cas de l’absence du marqueur mais, ce qui n'est pas rare (89), Z admet tout de même un enchaînement introduit par mais (90). Dans certains exemples, on remarque la possibilité de commuter l’opérateur et par l’opérateur mais comme en (91):

 

(89) [...]  Brad n’était toutefois qu’un plaisantin. Certes, il portait un gros anneau au bout du gland, un Prince Albert de circonférence plus que respectable. Tout cela n’était que billevesées, roupies de sansonnet, en comparaison de ce qu’exhibaient d’autres convives. Certains des participants de sexe mâle présentaient une verge criblée d’anneaux, de la racine pubienne jusqu’au méat. (Th.Jonquet, Ad Vitam Aeternam, 2002, p. 44)

 

(90) Certes, il portait un gros anneau au bout du gland, un Prince Albert de circonférence plus que respectable.(Mais)Tout cela n’était que billevesées, roupies de sansonnet, en comparaison de ce qu’exhibaient d’autres convives.

 

(91) [...] «Son propriétaire l’a virée, et elle a dû signer un nouveau contrat de location à 4 000 shekels... qu’elle n’a évidemment pas pu régler longtemps. Endettée, elle a subi une seconde expulsion. Certes, elle pourrait obtenir une baisse d’impôts, à condition de remplir un volumineux dossier en hébreu, langue qu’elle ne parle pas. Et/ (Mais) cela ne suffirait pas pour qu’elle échappe aux gros bras de l’entreprise privée chargée par la municipalité de saisir les locataires récalcitrants» (LMD, « Les Palestiniens d’Israël, otages de l’extrême droite », mai 2009)

7. Glose de certes (X, Y, Z)

La séquence de surface X certes Y (mais) Z admet la glose suivante: Quand on énonce certes (X, Y, Z), on présente Y comme une évidence qui n’admet pas de contestation. Le fait qu’Y soit une évidence  n’empêche pas d’y opposer éventuellement Z et de conférer par là même plus de force  à ce dernier. Z démontre le bien-fondé de  X. En voici deux exemples (92), (93):

 (92) [...]  La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur. Il ne peut s'empêcher…

 

On présente  Y « le rachat de l’humanité par le sacrifice du Christ »comme une évidence qui n’admet pas de contestation. Le fait que « le rachat de l’humanité par le sacrifice du Christ » soit présenté comme une évidence n’empêche pas de lui opposer  « l’homme n'en reste pas moins un pécheur » (Z) et ne confère que plus de force au fait de dire qu’il  soit « pécheur », ce qui montre à son tour le bien-fondé de l’assertion « La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde ».

 

(93) [...]  La plus grande tristesse est chez moi souvent que le cœur chrétien n'ait pas pensé d'autre que l'humain. Il y a certes une tâche humaine à faire avec des moyens humains, mais, paradoxe, les religions ne cessent de l'enseigner, cela ne suffit pas à l'homme, image interne ...

 

On présente Y « il y a une tâche humaine à faire avec des moyens humains » comme une évidence qui n’admet pas de contestation. Ceci n’empêche pas d’y opposer « cela ne suffit pas à l’homme » (Z) et ne confère que plus de force au fait de dire que « cela ne suffit pas ». Dire que « cela ne suffit pas à l’homme » montre le bien fondé de X « le cœur chrétien n’a pas pensé d’autre que l’humain ».

 

8. De l'assertivité à la concession

 

Certes a gardé son ancienne valeur purement assertive qu’il actualise en emploi absolu. De par sa valeur assertive et de renforcement il est devenu introducteur de concession, qui est son emploi le plus fréquent aujourd’hui. En disant certes Y, L1  évoque un certain état de chose qui "prépare le terrain", qui lui sert à introduire un argument favorisant la même conclusion ou une conclusion inverse: certes marque que le locuteur va argumenter pour et/ou argumenter contre. Mettons qu'un cambriolage ait eu lieu, on cherche des preuves dans le jardin:

 

(94) Je vois des traces: (évidemment +* certes) le voleur est passé par ici.

Si on enchaine avec une explicative, une causale ou une concessive, certes devient tout à fait naturel

 

(95) Je vois des traces: certes le voleur est passé par ici car il y a du sang/ et en plus il boite /mais il n’est pas  seul.

Il se  trouve donc que certes apparaît la plupart du temps dans un énoncé à modalité déclarative qui s’insère dans une construction concessive.

 

(96) [...] Est-ce ainsi que l'on devient idiot ? J'ai retrouvé les papiers bien en ordre. Ton écriture est partout, me confiant tes projets et tes comptes. Tout est en ordre. Certes, tu es partie puisque je ne te vois plus, mais où, je l'ignore, pas au cimetière en tout cas, nulle part que je sache et peut être es-tu avec moi mieux qu'avant. Je ne peux ..." (M.Havet, Journal 1919-1924, 2005, p. 395, Journal 1923)

 

(97) [...] lui s'appuie une jeune femme et l'amour est auprès d'eux. Il dit : que la vie est étrange, ce soir. Elle dit: es-tu déjà fatigué de notre amour?  Il dit : non, certes puisque je suis à l'âge de l'amour et que ma vie est déjà bien avancée, mais je songe... je songe à tout ce que j'aurais voulu être. A tout ! Ils se serrent l'un contre l…"(M. Havet, Journal 1919-1924, 2005, p. 210.)

 

 

9.  Schéma polyphonique de certes

A présent,  nous ferons intervenir les présupposés théorique de l’approche polyphonique selon le modèle proposé par Anscombre (ici-même) dans le but de proposer un schéma polyphonique permettant d’expliquer le fonctionnement de certes[12]comme  adverbe d'énonciation introducteur de justification  et/ou de concession[13]. La séquence de surface canonique est X certes Y Z. Le locuteur (L) de certes (X, Y, Z)  introducteur de concessionfait intervenir au moins cinq points de vue : pdv1, pdv2, pdv3, pdv4 et pdv5 dont  seul  pdv4  est attribuable au locuteur lui-même. De leur coté pdv3 et pdv5 sont des croyances générales  associés à un ON-locuteur dont L fait partie; les croyances générales sont ici à interpréter comme les garants de l'argumentation. Pour finir, pdv1 et pdv2 sont attribuables à un locuteur autre que L, c'est-à-dire à  l'allocutaire dans un dialogue, à un ON-locuteur ou  à une source indéterminée. Voyons l'agencement de ces points de vue:

1-Le premier point de vue pdv1 qui est associé au segment X est attribuable à un locuteur autre que L. X est indispensable à l'apparition de certes qui n’apparaît jamais comme mot d'ouverture d'un discours puisqu'il suppose toujours l'existence d'un énoncé antérieur qu'il reprend anaphoriquement 

 

2-A ce premier point de vue, le locuteur oppose pdv2 qui correspond à Y. Cette argumentation contre pdv1 est rendue possible en vertu d’une croyance generale pdv3.La validité depdv2est toujours confirmée: grâce à la présence de certes en surface le locuteur montre sa certitude.

 

3-Cette certitude montrée n'empêche pas le locuteur de continuer sur  pdv4 associé à Z et dont il est la source : pdv4 lui sert d'argument pour pdv1. Cette opposition est garantie par une croyance générale pdv5.Il est à remarquer quepdv4 est un argument contre pdv2 et pour pdv1.Le fait même d'être un argument contre pdv2 montré comme certitude ne lui donne que plus de force comme argument pour pdv1.

 

Nous pouvons reformuler ces trois étapes de la façon suivante:

pdv4, dont la source est L, est argument pour pdv1(associé à X et de source ON-L/indéterminée) en vertu d’un principe générique, pdv5. Pdv2, de source indéterminée ou ON-Locuteur et associé à  Y, est argument contre pdv1 en vertu de pdv3, un autre principe générique.

 

Voyons-en  l'application sur l'exemple  suivant:

 

(98) La pureté spirituelle est impossible à atteindre en ce monde. Certes, l'humanité a été rachetée par le sacrifice du Christ. L'homme a reçu ainsi la grâce. Il a été par Dieu justifié. Il n'en reste pas moins un pécheur.

 

Le locuteur de (pdv4) {l’homme-être-un-pécheur} argumente en faveur de (pdv1) {la-pureté-spirituelle-être-impossible-à-atteindre-en-ce-monde} attribué à un  ON-Locuteur auquel L appartient, en vertu d’une croyance générale (pdv5) {si-on-pécher-on-être-impur}. D'autre part, le (pdv2) {l’homme-avoir-reçu-la-grâce} de source indéterminée (en fait la Bible), est un argument contre le (pdv1) {la-pureté-spirituelle-être-impossible-à-atteindre-en-ce-monde} en vertu d’un autre principe générique {la grâce permet d’atteindre la pureté} (pdv3).

 

En résumé, dans son usage actuel certes est une attitude du locuteur qui présente une quantité non négligeable de propriétés communes avec bien sûr, et à coup  sûr. Il est utilisé par le locuteur  pour marquer que la certitude Y qu'il affiche va être justifiée et/ou contrée par Z pour renforcer X.

 

 

 

 

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[1]  Ce travail se présente dans le cadre du projet de recherche FF12009-08714 «Dictionnaire d'opérateurs  sémantico-pragmatiques en français contemporain» financé par le Ministère de la Science et de l’Innovation espagnol.

[2] Equivalent à notre au fait…

[3] « Les adverbes disjonctifs d’attitude modaux sont définis, à la suite de A.Borillo1976 :85,  par la propriété suivante : ils peuvent constituer  seuls une réponse à une question totale sans être soumis à des restrictions de sélection particulières. On considère en outre qu’ils peuvent être toujours accompagnés dans cet emploi par la proforme oui » (MOLINIER-LEVRIER ,2000 :91)

[4] Ce qui porte à penser à une possible polarité négative de certes.

[5] cf. italien certo/vero

[6] Anscombre : 2012, « A coup sûr et bien sûr : les fondements de la certitude » dans ce même numéro.

[7] Cf. Anscombre (1990), p.89.

[8] Ce qui ne veut pas dire que ledit locuteur  décrive sa certitude ni qu’il soit forcément sûr et certain de ce qu’il avance. 

[9] Certes , de même que à coup sûr, ne permet pas la forme en que , *certes que, *à coup sûr que.

[10] Voir (Anscombre: 2010).

[11] Pour la notion de  ON-locuteur voir (Anscombre 2010b).

[12] En emploi non absolu.

[13] il peut aussi  y avoir un segment de justification avant la concession, comme dans l'exemple  (32) des traces du voleur 

 

 

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21 octobre 2014

CLASIFICACION DE LOS ADVERBIOS:VALORES SEMANTICOS Y FUNCIONES

                                                                                                                                                                                     LOS ADVERBIOS Y LA ENUNCIACION EN FRANCÉS: VALORES SEMÁNTICOS Y FUNCIONES

 

CAROLINA FOULLIOUX

carolina.foullioux@uam.es

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

THESAURUS: adverbio, integración, incidencia, alcance, enunciación, enunciado, conectores, modalización, subjetividad, punto de vista,.          

                                                                                                                                                                       

 

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RESUMEN O ESQUEMA DEL ARTÍCULO         

 El adverbio no se limita a modificar un verbo, un adjetivo u otro adverbio sino que puede operar sobre uno o varios elementos del enunciado, sobre uno o varios enunciados, así como caracterizar el acto de enunciación o marcar la actitud del locutor e incluso servir para provocar una determinada respuesta en el interlocutor. Existen -especialmente desde finales de los años 70- numerosos estudios sobre los diferentes tipos de funciones que desempeña el “adverbio” en el discurso. Desde el punto de vista metodológico, se recurre al uso de test de aceptación sintáctica y de paráfrasis para poner de relieve los matices semánticos.       Desde el punto de vista sintáctico se contemplan básicamente los criterios de integración e incidencia del adverbio, y desde el punto de vista semántico el criterio de alcance (la portée). Los adverbios pueden actuar sobre parte del enunciado, son los llamados adverbios de constituyente, también pueden tener un alcance mucho más amplio, son los denominados adverbios de frase; su función consiste entonces en representar marcas de la intervención del locutor. Existen tres subcategorías de adverbios de frase: adverbios de enunciado, adverbios de enunciación y adverbios conectores.

 

ARTÍCULO

 

I. Conceptos de base: integración, incidencia, alcance

 

La categoría de los adverbios dista mucho de ser homogénea. El adverbio se ha definido tradicionalmente partiendo de la propiedad morfológica de invariabilidad (“palabra invariable que no es ni preposición ni conjunción”), así como de la propiedad sintáctica de modificador de verbo, de adjetivo o de otro adverbio. En el mismo cajón de sastre se encuentran elementos morfológicamente muy distintos (hier, peut-être, franchement, vachement, bigrement,  ensuite,…ayer, puede ser/quizás, francamente, muy/mazo/increíblemente, después), sintácticamente dispares (modificadores de verbos, adjetivos y adverbios), que semánticamente aluden a campos  muy variados (manera, espacio, tiempo, cantidad, grado, instrumento, modo, aspecto, apreciación, atenuación, argumentación…), cuando no son polisémicos (Elle danse naturellement = Baila con naturalidad versus Naturellement, tu l’as laissé partir ! = Como era de esperar, dejaste que se fuera). Efectivamente, aparte de la invariabilidad, que no es una característica exclusivamente suya (véanse las preposiciones), no tienen mucho en común los adverbios de los enunciados siguientes:

 

(1) Franchement, j’adore ça. (Francamente, eso me encanta)

(2) Elle chante bien. (Canta bien)

(3) Il m’a dit clairement qu’il partait ce soir. (Me dijo claramente que se marchaba esta noche)

(4) Heureusement qu’elle est partie. (Menos mal que se fue)

(5) J’en ai juste pour cinq minutes. (Solo tardo cinco minutos)

(6) Il est bien aimable, mais il est pénible. (Sí que es amable, pero es pesado)

(7) Maintenant, je suis occupé ici. (Ahora estoy ocupado aquí)

(8) Je ne sors jamais. (Nunca salgo)

(9) Elle est trop rapide. (Es demasiado rápida)

(10) J’y vais. (Voy)

 

            A partir de los estudios de la gramática distribucional, y, sobre todo, de los conceptos de las teorías semantico- lógicas y de la teoría de la enunciación, han visto la luz -especialmente desde finales de los años 70- numerosos estudios sobre los diferentes tipos de funciones que desempeña el “adverbio” en el discurso. En 1977 Sabourin y Chandioux someten 1400 adverbios en –MENT a 31 test para determinar estadísticamente algunos prototipos de comportamiento sintáctico. Entre esta multiplicidad de criterios sintácticos y la simplificación de la gramática tradicional se sitúan actualmente los análisis que compaginan   criterios sintácticos y semántico-pragmáticos.

 

            Hoy se admite que la función del adverbio no se limita a modificar un verbo, un adjetivo u otro adverbio sino que puede operar sobre uno o varios elementos del enunciado, sobre uno o varios enunciados, así como caracterizar el acto de enunciación o marcar la actitud del locutor, e incluso servir para provocar una determinada respuesta en el interlocutor.  

            Conviene subrayar que, actualmente, en vez de hablar de “adverbio” se puede utilizar el término adverbial, que no se limita al adverbio stricto sensu (franchement, vite  sino que también abarca tanto la locución adverbial (en toute franchise, à toute vitesse)) como cualquier expresión lingüística -S.N., S.P., S.ADV, proposición- susceptible de actuar con función adverbio (ce matin, entre nous, beaucoup trop, si j’ose dire…). El conjunto de los adverbios es extenso y heterogéneo, y no parece que exista categoría sintáctica alguna en correlación estrecha con esta clase funcional. Por esta razón, los estudios actuales se centran en delimitar subcategorías de adverbios especializados en desempeñar una determinada función.

            Por convención, en el presente artículo se utilizará el término “adverbio” en su acepción amplia, es decir tanto cuando sea adverbio stricto sensu (heureusement, peut-être ,felizmente, quizás) como cuando se trate de un adverbial (aux cinq cents diables, en el quinto pino). Por otra parte, desde el punto de vista metodológico, conviene señalar que se recurre sistemáticamente al uso de test (T1,T2,T3…) de aceptación sintáctica para determinar la pertenencia o no de un adverbio a una determinada categoría, y de paráfrasis (que se señalan por medio del símbolo à) para poner de relieve los matices semánticos: se trata de intentar decir lo mismo con otras palabras para poder resaltar las diferencias.

            Desde el punto de vista sintáctico se contemplan básicamente los criterios de integración e incidencia del adverbio, y desde el punto de vista semántico el criterio de alcance (la portée).

 

I.a. El grado de integración

 

            Desde el punto de vista sintáctico, cabe subrayar la importancia capital del grado de integración del adverbio en el enunciado (Wagner-Pinchon, Melis, etc…) también llamado diferencia entre adverbio de constituyente y adverbio de frase/contextual (Martin:1973, Nolke:1993,26, 1990,20.), o carácter intra predicativo/extra predicativo (Guimier). Veánse los siguientes ejemplos: adverbio de constituyente/intra predicativo (11), adverbio de frase/ extra predicativo (12), (13),(14).

 

 

 (11) Elle a conclu heureusement cette relation.(Terminó felizmente con esta relación).

(12) Heureusement, elle a conclu cette relation. (Menos mal que terminó con esta relación).

(13) Elle a conclu cette relation, heureusement. (Terminó con esta relación, menos mal).

(14) Elle a, heureusement, conclu cette relation. (Terminó, menos mal, con esta relación).

                       

            En (12), (13) y (14) el adverbio heureusement no está integrado en el enunciado, luego es extrapredicativo: no tiene ninguna función predicativa. De hecho está separado del resto del enunciado por una pausa entonativa, en este caso una coma. En (12) está en posición temática, dislocado (desplazado) a la izquierda del enunciado, o lo que es lo mismo, en primera posición en el orden sintagmático de disposición de las palabras. En (13) está dislocado a la derecha, separado por una coma del resto del enunciado. En (14) también aparece separado del resto del enunciado por medio de dos comas, con carácter de inciso. Estos tres enunciados aceptan respectivamente las paráfrasis siguientes:

 

            (12b) à Il est heureux que Marie ait conclu cette relation.

           

            (13b) à Marie a conclu cette relation, c’est heureux.

 

(14b) à Marie a, et c’est heureux, conclu cette relation.

 

Estas paráfrasis, que aceptan como denominador común: à Le fait que Marie ait conclu cette relation est positif (El hecho de que María haya concluido esta relación es positivo), permiten señalar que este adverbio no integrado (extrapredicativo) actúa sobre el contenido del enunciado, es decir que tiene un alcance global y no limitado a parte de él, constituye un tipo de comentario del locutor, es una apreciación subjetiva del locutor sobre su enunciado. De la misma manera, los ejemplos siguientes:

 

            (15) Lucie est peut-être arrivée.

            à Il est possible que Lucie soit arrivée

            (16) Jean est ici pourtant il n’a pas téléphoné.

           

muestran adverbios que, sin necesidad de estar separados del resto de los elementos por una pausa entonativa, tampoco están integrados en el enunciado puesto que su función no se limita a actuar sobre algún(os) constituyente(s) sino que, en (15), el adverbio modaliza todo el enunciado y en (16), conecta argumentativamente dos enunciados.

            Por el contrario, en el siguiente ejemplo (17) el adverbio heureusement está integrado en el enunciado (intrapredicativo), no está separado entonativamente del verbo, es parte del sintagma verbal y admite la paráfrasis  que indica que actúa directa y exclusivamente sobre el verbo.

 

(17) Marie a heureusement conclu cette histoire. (María zanjó felizmente esa historia)

à Marie a conclu cette histoire de manière positive: la conclusion de cette histoire a été positive. (La conclusión de esa historia fue positiva).

 

Esto no quiere decir en absoluto que un adverbio integrado solo pueda actuar sobre un elemento del enunciado:

 

(18a) Le chat s’étira voluptueusement sur son coussin. (El gato se estiró voluptuosamente sobre su cojín.)

à Le chat est voluptueux et s’étire de manière voluptueuse sur son coussin. (Tanto el gato como su forma de estirarse son voluptuosos).

 

Por fin, un adverbio de constituyente también puede verse dislocado a la izquierda para enfatizarlo:  

 

(18b)Voluptueusement, le chat s’étira sur son coussin.(Voluptuosamente, el gato se estiró sobre su cojín.)

 

Por tanto la posición en cabeza de enunciado no es suficiente para indicar que se trata de un adverbio de frase, así como no lo es la movilidad en general.

 

I.b. La incidencia

 

            La incidencia es de orden sintáctico. Este criterio se refiere a la unidad lingüística con la que está sintácticamente relacionado un elemento. Por ejemplo, en el sintagma nominal “la máquina infernal”, el adjetivo “infernal” incide sobre el sustantivo “máquina”. De la misma manera en “Juan toca levemente una tecla”, el adverbio “levemente” incide sobre el verbo “toca”: toca de forma leve. El concepto de incidencia es necesario pero no suficiente para analizar el comportamiento del adverbio: por ejemplo en (19), (20), (21) el adverbio pertenece al sintagma verbal, o lo que es lo mismo, está sintácticamente relacionado con él e incide sobre el verbo, pero no se limita en todos los casos a decir algo exclusivamente del verbo:

 

(19) Lara attaqua mortellement son ennemi.(Lara atacó mortalmente a su enemigo)

(20) Lara attaqua astucieusement son ennemi. (Lara atacó astutamente a su enemigo)

(21) Lara attaqua électroniquement son ennemi. (Lara atacó electrónicamente a su enemigo)

 

 

            Mediante el uso de paráfrasis se puede observar que en estos tres ejemplos el adverbio incide sobre el verbo, pero no se limita a decir algo del verbo. En (19) el adverbio “dice algo” del verbo y del complemento directo: el ataque fue mortal y resultó muerto el enemigo. En (20) “dice algo” del sujeto y del verbo: tanto Lara como su ataque fueron astutos, mientras que en (21) el adverbio se limita a “decir algo” del verbo: solo el ataque fue electrónico. Es decir que con la misma incidencia, a un adverbio le pueden corresponder diferentes efectos de sentido, o lo que es lo mismo: diferente alcance. En estos tres ejemplos, los distintos efectos de sentido dependen del valor semántico de cada adverbio; por esta razón, y a fin de poder analizar la función adverbio, se ha de recurrir al criterio de alcance del adverbio: una de las características del adverbio es justamente el poder disociar su alcance de su incidencia (el adjetivo no tiene esta característica: para él coinciden incidencia y alcance).

 

I.c. El alcance

 

El alcance (la portée) es de orden semántico. Este criterio se refiere al radio de acción semántico del adverbio. El adverbio puede alcanzar “el hecho, el enunciado, la enunciación” (Blumenthal:1980). Es el criterio que fundamentó el estudio de Schlyter:1977, obra de referencia para cualquier estudio sobre el adverbio. Hoy en día se puede decir que la determinación del alcance representa un criterio que ninguna propuesta de clasificación puede obviar: el adverbio puede tener un alcance limitado a un solo elemento, esto es cuando se limita a aportar carga semántica al elemento sobre el que incide sintácticamente, como es el caso de los adverbios que solo operan sobre el verbo: adverbios de manera (22) o de grado (23), (24). También, sic supra, puede actuar sobre más de un elemento, como por ejemplo sobre el sujeto y el verbo (25), sobre el verbo y su complemento (26) o sobre sujeto, verbo y complemento (27). Los adverbios llamados “de constituyente” inciden (sintácticamente) sobre un elemento constituyente del enunciado y alcanzan (semánticamente) uno o varios elementos de dicho enunciado.

 

(22) Louis marche péniblement. (Luis anda con dificultad)

à la marche est pénible. (La marcha es pesada)

 

(23) Maintenant Jean travaille vachement. (Ahora Juan trabaja a lo bestia)

à le travail est intense.

 

(24) C’est vachement chouette. (Mola mucho/ Es genial…)

à haut degré d’adjectif positif.

 

(25) Marie embrassa tendrement son fils. (Maria besó tiernamente a su hijo)

à Marie était tendre, le baiser était tendre.

 

(26) l’obus a mortellement blessé le soldat. (El obus hirió mortalmente al soldado)

à la blessure était mortelle, le soldat est mort.

 

(27) Julie assaina méchamment sa phrase. (Julia asestó malintencionadamente su frase)

à Julie était méchante, sa façon de parler était méchante, sa phrase était méchante.

 

Otros adverbios, los llamados de frase, también llamados “contextuales” (Nolke: 1990,1993), “exofrásticos” (Guimier: 1988,1996), o “externos” (Blumenthal : 1990,41-50) tienen mayor alcance puesto que operan sobre todo el enunciado como en (28), conectan dos enunciados entre sí (29), organizan el discurso (30), o incluso definen la actitud enunciativa del locutor (31).

 

(28) Heureusement qu’il sont partis. (Menos mal que se han marchado)

 

(29) Il est bien aimable mais il m’énerve. (Sí que es amable pero me pone nerviosa)

 

(30) D’abord séparer le blanc du jaune, puis ajouter le sucre. (Primero separar la yemas de la clara y luego añadir el azúcar)

 

(31) Entre nous, je ne suis pas d’accord. (Entre tú y yo, no estoy de acuerdo)

           

            En todos los estudios actuales se considera que un adverbio puede tener varias maneras de funcionar, según el cotexto (contexto lingüístico) y el contexto extralingüístico, y no se trata tanto de intentar clasificar los adverbios, principalmente (Mordrup: 1976, Schlyter: 1977, Molinier: 1990) como de analizar sus diferentes tipos de funcionamiento, principalmente (Ducrot: 1980, Nolke: 1990, 1993, Constantin de Chanay: 1994, Guimier: 1996, Charolles et Péry-Woodley: 2005, Anscombre: 2009)

 

II. Tipos de adverbios

 

Los adverbios pueden actuar sobre parte del enunciado, es decir sobre uno o varios elementos: son los llamados adverbios de constituyente (o endofrásticos, internos, integrados, adjuntos) que tienen un alcance limitado. Otros pueden tener un alcance mucho más amplio: son los denominados adverbios de frase (también llamados contextuales, exofrásticos o externos).

 

II.a. Los adverbios de constituyente

 

Los adverbios de constituyente (endofrásticos) inciden sobre un elemento del enunciado y su alcance, como ya se ha visto, puede llegar a varios de ellos. Un adverbio de constituyente tiene que obedecer por lo menos a uno de los dos criterios siguientes:

 

  • Aceptar el test (T1) de dislocación a la izquierda con “c’est… que”.

 

  • No aceptar (T3) de dislocación a la izquierda en enunciado negativo.

 

T1= c’est Adv que

 

(32) C’est calmement que Louis  a attendu la réponse.

(33) C’est récemment qu’il est venu.

(34) C’est légalement que Marie  a raison.

 

T3= Adv, SN ne V pas

 

(35) * ? Calmement, Louis n’a pas attendu la réponse. (* ? Con calma, Luis no esperó la respuesta)

(36) *Trop, Pierre ne travaille pas. (*Demasiado, Pedro no trabaja)

(37) *Interminablement, il ne pleuvait pas. (*Interminablemente, no llovía)

 

Se considera generalmente que los adverbios de constituyente se subdividen en 6 clases (Molinier-Levrier: 2000):

 

1-    Los adverbios de manera que alcanzan el sujeto/objeto (méchamment, gentiment, mortellement, naturellement, vicieusement, anxieusement, avec raideur...), es decir que inciden sobre el verbo y alcanzan tambien el sujeto. En (38), tanto Lucía como su forma de mirar eran agresivas, y en (39) la herida es mortal y el soldado se muere. Nótese como, según su posición en el enunciado, muchos de estos adverbios(sic infra adverbios de enunciado) pueden convertirse en adverbios de enunciado.

 

(38) Lucie regarda méchamment sa soeur. (Lucia miró con maldad a su hermana)

 àC’est méchamment que Lucie regarde sa soeur.

 

En (38), si se aceptase T3, méchamment dejaría de ser adverbio de constituyente y pasaría a ser  adverbio de frase.

 

à Méchamment, Lucie ne regarda pas sa soeur.

 

(39) L’obus blessa mortellement le soldat. (El obus hirió mortalmente al soldado)

àC’est mortellement que l’obus blessa le soldat.

à*Mortellement, l’obus ne blessa pas le soldat.

 

2-    Los adverbios de manera que solo alcanzan el verbo. Nótese que en el siguiente ejemplo (40) solo la forma de mirar es fija.

 

(40) Lucie regarde fixement sa soeur. (Lucia mira fijamente a su hermana)

àC’est fixement que Lucie regarde sa soeur.

à *Fixement Lucie ne regarde pas sa soeur.

 

3-     Los adverbios cuantificadores o de extensión (vachement, beaucoup, modérément, partiellement, essentiellement, exagérément, complètement…)

 

(41) On a vachement travaillé. (Hemos trabajado a saco)

à *Vachement, on n’a pas travaillé.

 

(42) Elle est complètement folle. (Está completamente loca)

 à *Complètement elle n’est pas folle.

 

4-     Los adverbios de punto de vista (scientifiquement, culturellement, juridiquement…) que se pueden parafrasear por desde un punto de vista + Adj (desde un punto de vista científico) definen el marco de validez del enunciado:

 

(43) Scientifiquement, c’est faux. (Científicamente es falso)

à Du point de vue scientifique, c’est faux.

à C’est scientifiquement que c’est faux.

 

5-     Los adverbios de tiempo (demain, prochainement, rarement, il y a des mois) no aceptan todos de la misma manera los test pero siempre pueden ser objeto de una interrogativa.

 

(44) Elle viendra demain. (Vendrá mañana)

à C’est demain qu’elle viendra.

à        - Quand viendra-t-il?

                        - Demain.

 

6-     Los adverbios focalizadores (fondamentalement, principalement, surtout…) ni aceptan la dislocación izquierda en enunciado negativo ni se les puede extraer con c’est…que

 

(45) Louis surtout parle. (Luis sobre todo habla)

(46) Louis parle surtout le chinois. (Luis habla sobre todo chino)

(47) Louis parle le chinois surtout en Asie. (Luis habla chino sobre todo en Asia)

à* ? C’est surtout que Louis parle le chinois.

à* ? Surtout, Louis ne parle pas le chinois.

 

Estos dos últimos ejemplos T1 y T3 serían válidos si   fueran adverbios de frase,  es decir  en el caso de de que el enunciado sea argumento dentro  de un marco argumentativo  de tipo:

 

- Pourquoi n’ont-ils pas engagé Louis, c’est pourtant bien lui qui a le meilleur curriculum ?

à C’est surtout que Louis ne parle pas le chinois (et Paul, si) /

à Surtout, Louis ne parle pas le chinois.

 

 

II.b. Los adverbios de frase

 

     Los adverbios de frase (o exofrásticos, contextuales) son constituyentes externos a la frase, y su función consiste en representar marcas de la intervención del locutor que realiza un comentario, que da unas consignas; es lo que llama NOLKE (1993:13) “la mirada del locutor”. Este comentario puede tener por objeto la totalidad del enunciado así como el mismo acto de enunciación. Adverbios de frase son aquellos elementos del enunciado cuya interpretación alude sistemáticamente a elementos del contexto no espacio-temporal y que no ejercen pues ninguna influencia sobre las condiciones de verdad de la frase (NOLKE: 1988, 299). Una característica de estos adverbios en francés es la de no aceptar el test (T1) de la dislocación a la izquierda con “c’est…que” ni el test (T2) de la postposición en enunciado negativo:

 

T1= c’est Adv que

 

(48) Malheureusement, le chien a mordu le voisin. (Desgraciadamente, el perro mordió al vecino.)

à*C’est malheureusement que le chien a mordu le voisin.

(49) Le chien a probablement mordu le voisin. (El perro mordió probablemente al vecino.)

à* C’est probablement que le chien a mordu le voisin.

(50) Le chien a pourtant mordu le voisin. (Sin embargo el perro mordió al vecino.)

à* C’est pourtant que le chien a mordu le voisin.

 

Este test es válido para más del 90% de los casos. Una excepción típica es, por ejemplo, el caso de donc que, siendo adverbio contextual, puede admitir “c’est donc que”. Se puede observar sic supra como los adverbios de constituyente (51) y (18) admiten este test:

 

            (51) Le chien a mordu le voisin aujourd’hui. (El perro ha mordido  hoy al vecino.)

à C’est aujourd’hui que le chien a mordu le voisin.

(18) Le chat s’étire voluptueusement sur son coussin. (El gato se estira voluptuosamente sobre su cojín.)

à C’est voluptueusement que le chat s’étire sur son coussin.

 

T2= … ne Verbo pas Adv…

 

            (52) Malheureusement, le chien a mordu le voisin.

à *Le chien n’a pas malheureusement mordu le voisin.

(53) Le chien a peut-être mordu le voisin.

à*Le chien n’a pas peut-être mordu le voisin.

(54) Le chien a pourtant mordu le voisin.

à*Le chien n’a pas pourtant mordu le voisin.

 

Un adverbio como por ejemplo naturellement puede tener distintos alcances, luego funciones distintas: en (55) y (56) se puede apreciar como su posición con respecto a la negación le concede valores distintos: en (55) es adverbio de frase mientras que en (56) es adverbio de constituyente.

 

(55) Pierre est, naturellement, parti. (Obviamente, Pedro se marchó).

à Le fait que Pierre soit parti est naturel.

à*C’est naturellement que Pierre est parti.

à*Pierre n’est pas naturellement parti.

 

(56) Pierre est parti naturellement. (Pedro se marchó con naturalidad).

à Pierre est parti de façon naturelle.

 

Existen tres subcategorías de adverbios de frase: adverbios de enunciado, adverbios de enunciación y adverbios conectores. El test (T3) que propone NOLKE (1989: 107) para distinguir estos tres tipos de adverbios es el siguiente: Adv 1., c’est Adv2, Adv 3.  SN que SV.

 Cualquier adverbio de enunciado acepta la posición 3, algún conector acepta la 2, y un adverbio de enunciación solo acepta 1.

 

T3 = Adv1, c’est Adv2 + Adv3 + SN que SV

 

(57)Entre nous, c’est donc peut-être notre chien qui a mordu le voisin. (Entre tú y yo, pues quizás sea nuestro perro el que ha mordido al vecino.)

 

Donde entre nous es adverbio de enunciación (posición  1), donc es adverbio conector (posición 2) y peut-être adverbio de enunciado (posición 3).

 

II.b.1. Los adverbios de enunciado

 

Los adverbios de enunciado, también llamados “disjonctifs d’attitude“ (Molinier-Levrier:2000) constituyen un comentario apreciativo (subjetivo) del locutor sobre el contenido del enunciado, (ver: lo dicho (Ducrot) y el dictum (Bally)). Se subdividen a su vez en cuatro grupos: adverbios de costumbre/frecuencia (58), evaluativos (59), modales (60) y de actitud (61):

 

(58) Généralement Marie porte des lunettes. (Generalmente María lleva gafas.)

à Marie porte des lunettes, généralement.

à *C’est généralement que Marie porte des lunettes.

            à C’est généralement Marie qui porte des lunettes.

 

(59) Heureusement que Louis est arrivé à temps! (¡Menos mal que Luis ha llegado a tiempo!)

            à Louis est arrivé à temps, heureusement !

            à* C’est heureusement que Louis est arrivé à temps !

            à* ? Heureusement Louis n’est pas arrivé à temps !

 

(60) Max viendra probablement demain. (Max vendrá probablemente mañana.)

à Probablement Max viendra demain.

à *C’est probablement que Max viendra demain.

 

            (61) Bêtement, Il n’a pas accepté son offre. (Tontamente no aceptó su oferta.)

à Il n’a pas accepté son offre, bêtement.

à *C’est bêtement qu’il n’a pas accepté son offre.

 

a)     Los adverbios de costumbre/frecuencia como d’ordinaire, fréquemment, souvent, d’habitude, invariablement, généralement, traditionnellement, normalement, à l’occasion, de temps en temps, chaque jour… tienen una propiedad que les distingue de otros adverbios temporales o aspectuales de constituyente: solo pueden aparecer en enunciados en presente o imperfecto del indicativo:

 

(62) D’ordinaire son chien aboie. (Normalmente su perro ladra.)

à D’ordinaire son chien aboyait.

à *D’ordinaire son chien aboya.

 

b)    Los adverbios evaluativos le sirven al locutor para expresar su percepción subjetiva, o lo que es lo mismo su juicio global favorable o desfavorable sobre la proposición. Entran en esta gran clase adverbios como heureusement, étrangement, paradoxalement, curieusement, par malheur, à la grande fureur de N, par miracle… No pueden aparecer en enunciados interrogativos ni imperativos, o lo que es lo mismo solo aparecen en aserciones puesto que, al evidenciar juicios globales del propio locutor, éste no puede interrogarlos ni ordenarlos:

 

(63) Paradoxalement, rien ne s’est produit. (paradójicamente,  no ocurrió nada.)

à * Est-ce que paradoxalement rien ne s’est produit ?

(64) Par miracle nous sommes partis. (Nos fuimos de milagro)

à * Par miracle, partons.

 

 

c)     Los adverbios modales (modalisateurs d’assertion, BORRILLO: 1976) corresponden en gran medida a las llamadas modalidades epistémicas o aléticas y tienen por función expresar el grado de certidumbre del locutor con respecto a su proposición. Paralelamente le sirven al locutor para posicionarse, es decir tomar más o menos distancia con respecto de lo dicho. Son del tipo évidemment, vraisemblablement, indéniablement, fatalement, plausiblement, possiblement, forcément, probablement, peut-être, certes, sans doute, bien sûr, visiblement, c’est improbable (que)… Se distinguen de los demás adverbios porquesolo pueden aparecer en aserciones (65), aceptan la estructura c’est Adv + N que (66) y (67),y comparten la propiedad de poder constituir -con o sin oui / non- una contestación a una pregunta total (67):

 

(65) Certes elles n’ont rien promis. (Ciertamente no prometieron nada.)

à * Est-ce qu’elles n’ont certes rien promis ?

 

(66) Vraisemblablement Paul a perdu la tête. (Pablo habrá perdido la cabeza.)

à C’est vraisemblablement Paul qui a perdu la tête.

 

(67) Les hirondelles sont-elles parties ? ( ¿Se fueron las golondrinas?)

Forcément oui/non.

à *C’est forcément que les hirondelles sont parties.

à C’est forcément les hirondelles qui sont parties : c’est Adv + N que

 

Nótese que la semántica de base de parte de estos adverbios les permite aparecer como adverbios de enunciado o como adverbios de constituyente: diacrónicamente se observa que cumplieron ambas funciones y que se fueron especializando paulatinamente en adverbios modales, como es el caso por ejemplo de certainement que ya no admite (68) y se especializó como modal (69):

 

(68)* Je sais cela certainement.

àJe sais cela de manière certaine. (Lo se a ciencia cierta)

(69) Certainement elle a tort. (Ciertamente no tiene razón)

 

Por fin, los adverbios modales aceptan generalmente el grado très, fort, bien como en (70) y (71):

 

(70) Elle a fort/très probablement raconté cette histoire. (Muy probablemente contó esa historia.)

(71) Bien évidemment, tu as recommencé. (Evidentemente, has vuelto a hacerlo.)

 

d)    Los adverbios de actitud comolâchement, adroitement, intelligemment, sottement, vicieusement… tienen la particularidad de representar un juicio que emite el locutor tanto sobre el sujeto del enunciado como sobre el contenido entero del enunciado.  Al decir prudentemente, Luis condujo la noche pasada, el locutor no dice en ningún momento que la forma de conducir de Luis fuera prudente, sino emite un juicio según el cual Luis fue prudente y el hecho de que Luis condujera fue prudente. En este caso se distingue de su posible uso como adverbio de constituyente por su posición dislocada o en inciso (72).

 

 (72) Prudemment, Louis a conduit hier soir.(Prudentemente, Luis condujo ayer por la noche)

à Louis a conduit, prudemment, hier soir.

à Louis a conduit hier soir, prudemment.

à Louis a été prudent, et le fait que Louis conduise a été prudent.

 

Si quisiera comentar que la forma de conducir fue prudente diría Louis a conduit prudemment hier soir, esto es, utilizaría un adverbio de constituyente (de manera orientado hacia el sujeto) que admite la extracción con c’est…que (73):

 

(73) Louis a conduit prudemment hier soir.(Luis condujo con prudencia ayer por la noche)

à C’est prudemment que Louis a conduit hier soir.

à La façon de conduire de Louis a été prudente.

 

Al ser “juicios”, comparten propiedades con los evaluativos: no pueden aparecer en un enunciado interrogativo o imperativo (74):

 

(74) Astucieusement, Jules a évité cette rupture. (Astutamente, Julio evitó esa ruptura.)

            à *Astucieusement, Jules a-t-il évité cette rupture ?

            à * ? Astucieusement, évite cette rupture. 

           

II. b.2. Los adverbios de enunciación

 

Los adverbios de enunciación, también llamados ilocutorios, disyuntivos y metalingüísticos (Langue Française 161) como franchement, sincèrement, honnêtement, manifestement, décidément, en bref, certes, entre nous, apparemment, en fin de compte… dan consignas para interpretar la actitud enunciativa del locutor, no describen la enunciación sino de qué manera se auto-presenta el locutor (como honesto, franco, sincero, concluyendo, infiriendo, poniéndose a distancia,…). Los criterios que permiten clasificar un adverbio de enunciación son las siguientes: jamás aceptan la posición entre c’est y que y siempre pueden aparecer como antepuestos , postpuestos  o incisos (75), es decir que siempre se pueden separar del resto del enunciado mediante pausas entonativas. A demás siempre pueden constituir, junto con oui o non la repuesta a una interrogación total (76), y, por fin, como demuestra Anscombre (1990 a: 43, 150) no aceptan el grado negativo (77):

 

(75) En fin de compte, Pierre est charmant. (A fin de cuentas, Pedro es encantador.)

à Pierre est charmant, en fin de compte.

à Pierre est, en fin de compte, charmant.

à - Est-ce que Pierre est charmant?

     - En fin de compte, oui/non.

(76) - Tu es fâché? (¿Estas enfadado?)

   - Franchement oui/non.

   - Entre nous, oui/non.

(77) Sincèrement, tu m’agaces. (Sinceramente, me pones nervioso)

à *Peu sincèrement, tu m’agaces.

 

La función principal de estos adverbios es orientar la interpretación del enunciado; expresan el comentario del locutor sobre las condiciones en las  que está producido el enunciado (Quirk & Greenbaum 1973: 242), (Ducrot 1995: 605), (Molinier & Levrier: 2000), es decir que dan una serie de consignas que permiten interpretar el enunciado. Así pues, en el enunciado sinceramente, me aburro el locutor se presenta como sincero, independientemente del hecho de que lo sea realmente o no.

Nolke (1993: 87) distingue tres subcategorías de adverbios de enunciación: Adverbios ilocutorios, adverbios de presentación y adverbios de interlocución. Molinier (2009: 9-21) por su parte distingue entre adverbios de disposición moral o psicológica del locutor frente a su interlocutor, adverbios de formulación del enunciado y adverbios relativos al origen de la información. Nótese que, al ser clasificaciones muy complementarias a la par que similares, se presentan conjuntamente:

 

a)  Los adverbios ilocutorios

 

 

Los adverbios ilocutorios (Nolke) expresan la disposición moral (Molinier) o psicológica del locutor, sirven generalmente para persuadir al interlocutor (franchement, sérieusement, honnêtement, sincèrement…), para indicar que se habla en nombre de la verdad o de la realidad (en vérité, vraiment, réellement…), para establecer una relación intersubjetiva con su interlocutor (entre nous, confidentiellement, en secret, sans rire, sans vouloir te vexer...) y, por fin, para dar fe de la sinceridad del locutor (formulas de tipo je te promets, juré, parole d’honneur…)

 

(78) Tu en as marre? ( ¿Estás hasta el gorro?)

à  honnêtement, oui.

 

(79) En vérité, c’est un bandit. (En verdad, es un bandido.)

à *Peu en vérité, c’est un bandit.

 

(80) c’est trop tard? (Es demasiado tarde?)

à  Entre nous, non.

 

(81) Je te promets que j’arriverai à temps. (Te prometo que llegaré a tiempo.)

           à  J’arriverai à temps, je te promets.

                                                          

b) Los adverbios de presentación

 

   El objetivo de los adverbios de presentación, o lo que es lo mismo relativos a la formulación del enunciado es que el interlocutor lo interprete correctamente. Dicho de otra manera, dan pautas de interpretación para parte o para la totalidad del enunciado con el fin de evitar que se malinterprete. Pueden limitarse a facilitar la interpretación (82), señalar que la formulación del enunciado no es del todo satisfactoria (83) y (84), dejar claro que la formulación es exacta (85), o notificar que se está usando un estilo particular (86). Estos adverbios adoptan muy variadas formas (en clair, concrètement ,tout simplement, objectivement, au sens strict, pour ainsi dire, grosso modo, autrement dit, si je puis dire, en quelque sorte, comme on dit chez nous…)

 

(82) Concrètement Jean s’est enfui. (Concretamente, Juan se ha fugado.)


(83) Marie a, pour ainsi dire, refusé de téléphoner à sa mère. (Por decirlo de alguna manera, María se negó, a llamar a su madre.)

 

(84) C’est un, entre guillemets, imbécile. (Es un, entre comillas, imbécil.)


(85) Pour dire les choses comme elles sont, vous n’avez aucune possibilité de gagner. (Las cosas como son, no tenéis ninguna posibilidad de ganar.)

 

(86) Elle s’est tirée, comme on dit chez nous. (Como dicen en mi pueblo, se   largó.)

 

c) Los adverbios de interlocución

 

   Por fin, los adverbios de interlocución o relativos al origen de la información le sirven al locutor para situarse con respecto a la información contenida en su enunciado: pueden ser de convencimiento, distanciamiento o alteridad.

 

   Con los adverbios de convencimiento personal, el locutor asume y valida la información (à mon avis, à mes yeux, pour moi, selon moi, de mon point de vue…)Todos estos adverbios son incompatibles con la formulación de sensaciones, de afectos o de impresiones:

 

(87) *A mon avis, je suis fâché. ( *Para mí que estoy enfadado.)

(88) *A mon avis, j’aime la mer. ( *Para mí que me gusta el mar.)

 

   En el mismo grupo de adverbios de convencimiento se pueden añadir -aunque su funcionamiento no sea exactamente el mismo- personnellement, pour ma part, en ce qui me concerne que sí suelen acompañar verbos de opinión (89), afecto (90) o impresiones (91). Al hablar en su propio nombre, el locutor subraya la subjetividad de lo dicho con lo cual marca claramente que cree en lo que dice y, a la vez, lo relativiza. Al decir Para mí, Fulanito tiene razón, el locutor deja clara su creencia y, a la vez, atenúa lo dicho puesto que considera que se puede desmentir, como por ejemplo añadiendo pero ya sé que no estás de acuerdo. 

 

(89) Personnellement, je suis contre. (Personalmente, estoy en contra.)

(90) Personnellement, je suis fâché. (Personalmente, estoy enfadado.)

(91) Personnellement, j’aime la mer. (Personalmente, me gusta el mar.)

 

   Con los adverbios de distanciamiento (autant que je sache, si je me souviens bien, sauf erreur de ma part, …), utilizados fundamentalmente en situación de dialogo, el locutor hace la operación inversa: se distancia, pone en duda y no asume plenamente lo dicho.

 

(92) Si ma mémoire est bonne, nous nous sommes déjà rencontrés. (Si no me falla la memoria, ya nos conocemos.)

 

   Nótese que comparten con los adverbios de convencimiento dos características: morfosintácticamente suelen presentar una marca de primera persona (autant que je sache, à mes yeux) y pragmáticamente atenúan, puesto que, tanto al distanciarse como al subrayar la subjetividad de lo dicho, el locutor previene una posible reacción adversa por parte de su interlocutor. 

 

   Y para terminar, los adverbios de alteridad (Haillet: 2002, 2004) le permiten al locutor remitir a otra fuente de enunciación (d’après x, selon x, à en croire x, parait-il, à ce qu’on dit,…). De esa manera no se hace responsable de la información aportada y se puede posicionar con respecto de ella, marcando una actitud más (93) o menos (94) distante e incluso adoptando una posición ambigua (95).

 

(93) Il paraît que le curé a menti mais c’est difficile à croire. (Por lo visto mintió el cura pero es difícil de creer.)

(94) D’après le Ministère les prix vont augmenter, et c’est sans doute vrai. (Según el Ministerio los  precios van a aumentar, y seguramente así será

(95) A ce qu’on dit, il y aurait moins de touristes. (Por lo visto habría menos turistas.)

 

   Al atribuir la información a otra fuente el locutor puede “crear” información sin ser responsable de ella: infiere una información a partir del análisis de datos que no provienen de él mismo (Marque-Pucheu: 1999). Es un recurso típico del periodismo.

 

II. b.3.  Los adverbios conectores

 

 

En la clase de los conectores, que son la clase de adverbios sobre la cual más se ha trabajado últimamente, se suelen encontrar adverbios con funciones bien dispares. Como su nombre indica todos ellos tienen por lo menos una función común: ponen en contacto dos segmentos, el de su izquierda y el de su derecha. En Pedro está triste pero se ríe, se aprecia cómo pero pone en contacto el segmento de la derecha se ríe con el de la izquierda Pedro está triste. No pueden aparecer en el enunciado inicial de un discurso porque para poderlos interpretar hay que tener en cuenta el enunciado o los enunciados anteriores, o lo que es lo mismo, el contexto izquierdo. Contrariamente a los adverbios de enunciación, los conectores no pueden, en la mayoría de los casos, constituir con oui o non respuesta alguna a una interrogativa total, y no tienen la posibilidad de aceptar ni la anteposición ni la postposición ni la posición incisa.

 

(96) - Pierre est-il arrivé?

- *Pourtant / par ailleurs / en outre / au fait oui.

- * Non donc.

                    

(97) - Tu es fâché?

- *Même si oui.

 

            (98) * Mais, il pleut, je sors.

(99) * Il pleut, mais, je sors.

(100) * Il pleut, je sors, mais.

 

Se admite generalmente que los conectores se subdividen según sus funciones semánticas: organizadores, incrementadores,comparativos, justificadores, transicionales, reformuladores, inferenciales, consecutivos, adversativos y concesivos.

 

 Los organizadores, que constituyen una clase ligeramente a parte por el papel que desempeñan en el discurso (premièrement, d’abord, ensuite, finalement, pour conclure…) estructuran -ordenan- el discurso y dan pautas para hilar la argumentación. No todos los autores los consideran adverbios de frase (NOLKE: 1993).

 

Por su parte los incrementadores (en outre, de plus, qui plus est…), comparativos (pareillement, de la même façon, de même…), justificadores (d’ailleurs, en effet, car…), y transicionales (ainsi, à propos, par ailleurs, justement, conformément à, au fait…) enlazan con un nuevo argumento co-orientado, es decir que conduce a la misma conclusión. Por ejemplo en Hoy hace sol y además no hay viento, se ve como el argumento no haber viento refuerza y va en la misma línea que el argumento hacer sol, o lo que es lo mismo ambos conducen a una conclusión del tipo salgamos. Por otro lado los reformuladores (au fond, bref, en fait, en tout cas, finalement, en résumé, après tout…) marcan que el locutor vuelve a formular de manera distinta el o los puntos de vista anteriores (Roulet :1987).

 

Tambien está el grupo de los inferenciales (alors, dans ce cas, autrement, sans quoi…) y consecutivos (aussi, donc, par conséquent, c’est pourquoi…) cuyo cometido es señalar que la operación que realiza el locutor es una inferencia causa-consecuencia.

 

 Y para terminar, los adversativos (mais, seulement, par contre, en revanche, inversement…) y concesivos (cependant, pourtant, en tout cas, de toute façon, bien que …) le sirven al locutor para dejar claro que los dos argumentos que trae a colación están en desacuerdo (anti-orientados), y que le otorga la prevalencia a uno de ellos (Moeschler : 1982), (Anscombre - Ducrot: 1979), (Gettrup - Nolke :1984).

 

Actualmente se utiliza de manera generalizada el término de conector para todos aquellos adverbiales que tienen una función pragmática. Son entidades cuya función es relacionar jerárquicamente dos enunciadores (ANSCOMBRE: 2009), es decir que relacionan dos argumentos entre si y definen cual es la operación de argumentación llevada a cabo el locutor: este otorga prevalencia a un argumento sobre el otro. En:

(101) Il est bien aimable mais il m’énerve. (Sí que es amable/ es muy amable pero me pone nerviosa)

 

El locutor convoca dos enunciadores E1 y E2, responsables respectivamente de dos argumentos A1 y A2 que tienen orientaciones opuestas:

 

A1 Il est aimable (Es amable.)

A2 Il m’énerve (Me pone nervioso/a.)

 

Las orientaciones de estos dos argumentos son opuestas (no co-orientadas) porque llevan naturalmente a conclusiones opuestas: Si alguien se pone nervioso, suele deberse a algo que le resulta negativo; de la misma manera, si alguien es amable, lo normal es que resulte agradable y positivo; cabe pues decir Pedro es amable y me cae fenomenal mientras que no cabría *Pedro es amable pero me cae fenomenal. El conector pero / mais relaciona jerárquicamente E1 y E2, responsables de  A1 y A2, que son argumentos opuestos entre si y señala que el locutor lleva a cabo una operación de concesión: valida A1 sí que es amable y le otorga prevalencia a A2 me pone nerviosa.

 

 

Bibliografía

 

Anscombre, J.-C. & Al (2009), Les marqueurs d’attitude énonciative,Langue Française 161.

Borillo, A. (1976), “Les adverbes et la modalisation de l'assertion”. Langue française 30, 74-89.

Ducrot & al. (1980), Les mots du discours, Paris, Minuit.

Guimier, Cl. (1996), Les adverbes du français. Le cas des adverbes en –ment, paris,Ophrys.

Kleiber, G., (1978), « Phrases, et valeurs de vérité », in La notion de recevabilité en linguistique, R. Martin éd., Klincksieck, Paris, 21-65.

Leeman, D. (1998), Les circonstants en question (s), Paris, Kimé.

Melis,  (1983), Les Circonstants et la Phrase, P.U. Louvain.

Molinier, C. (1990),  «Une classification des adverbes en –ment », Langue française, 142, pp. 28-40.

Molinier, C. y  Levrier, F. (2000), Grammaire des adverbes. Description des formes en –ment, , Genève-Paris,  Droz.

Mordrup (1976), « Une analyse non-transformationnelle des adverbes en –ment », Revue Romane Nº spécial 11.

 Nolke, H. (1990), “Les adverbiaux contextuels: problèmes de classification”, Langue française, 142, 12-27.

Nolke, H (1990), Classification des adverbes, Langue Française 88.

Nolke, H (1993), Le regard du locuteur. Paris, Kimé.

Schlyter, S. (1977), La place des adverbes en -MENT en français, Thèse, Constance.

 

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18 septembre 2014

LA MODALIZACION Y LOS MODOS

ÉTUDIEZ CE TEXTE JUSQU'ÀU POINT 2. Las modalidades subjetivas INCLUS.

INVEN TEZ  DES EXEMPLES ÉQUIVALENTS  AUX 25   EXEMPLES DU DOC:

par exemple, pour l'exemple 1 a,b c'est un ami/c'est juste un ami

LA MODALIZACIÓN Y

LAS MODALIDADES EN FRANCÉS

 

 

ISBN

 

CAROLINA FOULLIOUX

 

carolina.foullioux@uam.es

 

 

THESAURUS:modalidad, modalización, autonimia, enfatización, verbos modales, subjetividad, punto de vista, paráfrasis, modus, dictum.

 

 

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-Los procedimientos de modalización en francés: la atenuación

 

 

RESUMEN O  ESQUEMA DEL ARTÍCULO

 

 

La modalización es una actividad, la operación  realizada por el locutor al adoptar una determinada actitud frente al contenido de su enunciado y, en su caso, frente a su interlocutor, mientras que la modalidad es la  forma resultante, la expresión de dicha actitud. Tras resumir las diferentes propuestas de clasificación, primero se exponen los tres grandes  tipos de modalidades y sus marcas que se articulan en torno a la figura del locutor, según sea el posicionamiento que este adopte. Si la modalidad se limita a expresar la relación existente entre el locutor y el contenido de su enunciado, es subjetiva. Si expresa una relación entre el locutor y su interlocutor a propósito del contenido del enunciado, es intersubjetiva. Y si expresa que el contenido no depende ni del juicio, ni de la voluntad ni de la apreciación del locutor sino de otra proposición, la modalidad es implicativa. A continuación se abordan las cuatro modalidades de frase y sus marcas: declarativa, interrogativa, imperativa y exclamativa. Posteriormente se abordan el problema de la polisemia de las marcas y los conceptos de modus, dictum y subjetividad así como de polifonía, paráfrasis y punto de vista. Todos los ejemplos aparecen en francés y en español.

 

 

ARTÍCULO

La presencia del locutor en su enunciado no se limita a marcas personales como yo, nosotros, mi, nuestro.... En efecto, puede manifestar su subjetividad indicando, por medio de distintas marcas formales, su juicio o sus sentimientos con respecto a lo que dice, es decir adoptar una actitud determinadafrente a lo dicho, independientemente del hecho de que aparezca o no la primera persona. Así pues si se comparan dos enunciados:

 

 

(1a) J'en ai pour cinq minutes. (Tardo cinco minutos.)

 

(1b) J'en ai juste pour cinq minutes. (Solo tardo cinco minutos.)

 

 

se le atribuye una actitud particular al locutor de (1b) y no así al de (1a).  De la misma manera, si se comparan  (2a) y (2b)) se considera marcado el enunciado (2b). Lo mismo ocurre entre (3a) y  (3b), (4a) y (4b), (5a) y (5b) o entre (6a) y (6b)así como entre (7a) y (7b):

 

 

(2a) Je veux te demander un service. (Quiero pedirte un favor.)

 

(2b) Je voulais te demander un service. (Quería pedirte un favor.)

 

 

(3a) Il va pleuvoir. (Va a llover.)

 

(3b) A mon avis il va pleuvoir. (En mi opinión va a llover.)

 

 

(4a) Cette solution est possible. (Esta solución es posible.)

 

(4b) Cette solution n'est pas impossible. (Esta solución no es imposible.)

 

 

(5a) Julie s'est trompée. (Julia se equivocó.)

 

(5b) Julie s'est peut- être trompée. (A lo mejor se equivocó Julia.)

 

 

(6a) Je vais te faire une petite proposition. (Te voy a hacer una pequeña propuesta)

 

(6b) Je vais te faire une "petite" remarque. (Te voy a hacer una "pequeña" observación)

 

 

(7a) Il pleut. (Llueve.)

 

(7b) Heureusement qu'il pleut. (Menos mal que llueve.)

 

 

Todos estos enunciados de tipo (b) presentan lo que se acepta en llamar un procedimiento de modalización, es decir unas marcas lingüísticas que expresan la actitud del locutor con respecto de lo que dice: son enunciados modalizados; en cambio a los enunciados de tipo (a) se les llama enunciados no modalizados. La diferencia formal entre enunciado modalizado y enunciado no modalizado es la presencia –en el enunciado modalizado- de uno o  varios elementos gráficos o sonoros, que marcan, de muy distintas maneras, la actitud del locutor  respecto de lo que dice y, en su caso,  de su interlocutor.

 

 

0. Los conceptos de modalización y modalidad

 

 

Desde Aristóteles ha habido múltiples clasificaciones semióticas, semiolingüísticas, lógicas y lingüísticas de todo  tipo acerca de los conceptos de modalizaciones y de modalidades. Por su evolución a lo largo de la historia, su origen lógico y la diversidad de usos que han tenido, los términos modalidad y modalización han terminado por ser polisémicos. Es evidente que las nociones pueden pasar de una disciplina a otra y que las convergencias existen, pero también resulta obvio que cada préstamo conceptual tiene que ser objeto de una verdadera integración en cada disciplina. Esa es la razón por la cual los lingüistas se esfuerzan actualmente en definir los conceptos de  modalización y de modalidad.

 

Según Vion (2001: 213 sg) se puede abordar el problema de la modalidad de dos maneras diametralmente opuestas. O se integra directamente en la descripción del semantismo de un enunciado, es decir  se asocia la modalidad al significado de los lexemas  -haciendo caso omiso del locutor-, como es el caso de Halliday, (1994: 89) o de Kronning (1996: 26-27) entre otros, o al contrario, se aprehende como una actitud del locutor con respecto de su enunciado.

Los lingüistas que trabajan en una perspectiva enunciativa se esfuerzan por definir los conceptos de modalidad y de modalización en base a  una determinada actitud o a un tipo de posicionamiento del locutor frente a su enunciado y, en su caso, a su interlocutor. Es decir que estos conceptos no atañen exclusivamente a unas propiedades relacionadas con las  categorías lingüísticas, sino que han de servir para explicar tanto el posicionamiento de los locutores frente a los enunciados que producen como los efectos discursivos que de ellos deriven.

La primera consecuencia que trae consigo esta perspectiva enunciativa es que permite distinguir entre modalidad y modalización: la modalización es una actividad, la operación que realiza el locutor al adoptar una determinada actitud frente al contenido proposicional de su enunciado y, en su caso, frente a su interlocutor,  y modalidad es una forma, la expresión de  dicha actitud . Todo enunciado modalizado  tiene marcas  específicas (también llamadas operadores de modalización, marcadores o modalizadores) que traducen  la actitud  del locutor, es decir marcas de la expresión de su subjetividad.

 

 

1. Clasificación de las modalidades y sus marcas

 

 

En lingüística, las numerosas teorías sobre las modalidades oscilan desde concepciones muy restringidas –donde la expresión de las modalización se limita a algunas marcas-, pasando por concepciones intermedias, hasta llegar a concepciones amplísimas –donde prácticamente todos los enunciados están modalizados. Como defensores del concepto restringido, inspirado en Aristóteles, se pueden citar a Damourette & Pichon, Wagner & Pinchon, Chevalier y Benveniste (que reduce la modalidad a los auxiliares modales). Como representantes de la concepción amplia, están Brunot, Bally y Arrivé & al (que consideran que cualquier aserción es modal). Por fin, como representantes de concepciones intermedias de la modalización destacan Pottier, Le Goffic, Le Querler y Riegel & al. Para evitar adentrarse en un auténtico laberinto de clasificaciones de modalidades y de sus marcas, conviene limitarse a una clasificación que homogenice al máximo las demás propuestas lingüísticas de clasificación de este fenómeno.

 

Por una parte están las clasificaciones que se articulan en torno a la figura del locutor. Le Querler (1996)  propone una  categorización de las modalidades que se sitúa entre la concepción restringida de las modalidades (concepción lógica aristotélica) y la concepción amplia (según la cual toda aserción está modalizada). Esta clasificación, que se articula en base al locutor, consigue reunir y ordenar las modalidades en tres grandes  tipos, según el posicionamiento que adopta el locutor. Si la modalidad se limita a expresar la relación existente entre el locutor y el contenido de su enunciado, es subjetiva. Si expresa una relación entre el locutor y su interlocutor a propósito del contenido del enunciado, es intersubjetiva. Y si expresa que el contenido no depende ni del juicio, ni de la voluntad ni de la apreciación del locutor sino de otra proposición, la modalidad es implicativa.

 

Por otra parte, están las modalidades de frase (también llamadas de enunciado, de enunciación, de mensaje, expresivas, fundamentales...) que son las diferentes estructuras que pueden presentar los enunciados. Esta clasificación no se articula exclusivamente en base al locutor sino fundamentalmente a la estructura sintáctica del enunciado: a la forma y entonaciónespecífica que puede presentar un enunciado.

 

Son cuatro modalidades básicas que se excluyen entre sí: declarativa (o asertiva), interrogativa, imperativa y exclamativa a las que se suman obligatoriamente la afirmativa o la negativa.

 

 

2. Las modalidades subjetivas

 

 

Dentro de las modalidades subjetivas conviene distinguir entre las modalidades epistémicas y las modalidades apreciativas.

 

Las modalidades  epistémicas  son aquellas que expresan el grado de certidumbre del locutor con respecto del contenido proposicional de su enunciado. El grado de certidumbre del locutor puede ir desde la certeza absoluta hasta la más total de las incertidumbres, pasando por todos los niveles intermediarios. Las marcas (tambien llamadas operadores o modalizadores) de modalidad epistémica son muy variadas: desde una simple marca de vacilación, o una entonación exclamativa de incredulidad, hasta una marca léxica (adjetivo, adverbio o locución adverbial, verbo modal epistémico,...) o morfológica (modo verbal epistémico). No se puede pretender hacer una lista exhaustiva de las marcas de modalidad epistémica, pero sirvan de muestra los siguientes ejemplos:

 

 

(8) Il est peut-être parti. (Quizás se haya marchado.)

 

(9) Il est parti environ à six heures. (Se marchó sobre las seis)

 

(10) J'ignore s'il est parti. (Ignoro si se ha marchado.)

 

(11) Il est parti, je suppose. (Se ha marchado, supongo.)

 

(12) il doit être en train de partir. (Debe de estar marchándose.)

 

(13) Il sera parti hier. (Se habrá marchado ayer.)

 

(14) Il serait parti hier (d'après x). (Se habría marchado ayer (según x))

 

(15) Il est impossible qu'il parte. (Es imposible que se marche.)

 

 

Por su parte, las modalidades apreciativas (también denominadas  afectivas axiológicas o evaluativas) son aquellas que expresan la apreciación subjetiva (aprobación, indignación, admiración, interés, alivio...) del locutor sobre el contenido proposicional de su enunciado. Las marcas de modalidad apreciativa, que se pueden combinar entre sí, son entonativas (modalidad exclamativa, interrogativa, enfática), tipográficas (modalidad autonimica: uso de negrita, cursiva, mayúsculas, comillas) o  léxicas(adjetivos apreciativos, verbos apreciativos, adverbios y locuciones adverbiales, interjecciones, modalidad enfática, etc...), como muestran los siguientes ejemplos:

 

 

(16) Je suis désolé qu'il soit parti. (Siento que se haya marchado.)

 

(17) Ouf, heureusement qu'il est parti! (¡Uf,  menos mal que se ha marchado!)

 

(18) Pas question de faire du sentiment pour ce «terroriste». (Ni hablar de ponerse sentimental por ese « terrorista »)

 

(19) Ce que c'est bête qu'il soit parti ! (¡Qué tontería que se haya marchado!)

 

(20) N'est-il pas charmant? (¿¡No es encantador!?)

 

(21) La porte, ils l'ont fermée à clé. (La puerta, la han cerrado con llave.)

 

(22) Je les aime, les épinards. (Me gustan, #+ entonación, las espinacas.)

 

 

Entre los procedimientos de modalización apreciativa destacan la modalidad autonimica y la modalidad enfática. La modalidad autonimica (ej.18) supone una doble enunciación, y -como mínimo- la expresión de dos puntos de vista por parte del locutor. Le permite al locutor distanciarse con respecto de las palabras que emplea, lo que le permite no asumir lo dicho y, en su caso, aportar un comentario implícito. Según M. Arrivé & al. (1986: 89), en pas question de faire du sentiment pour ce "terroriste" la palabra terrorista "designa a una persona, y simultáneamente se designa a si misma, lo que deja entender que el uso de esa palabra para designar a la persona es discutible: el contexto del ejemplo citado indica que el "terrorista" es en realidad un preso político fallecido a consecuencia de una huelga de hambre". Según Authier-Revuz (1998: 63) y Vion (2001c: 216) esta doble enunciación, característica de la autonimia, es un modo de "decir" complejo por el cual la enunciación de un elemento X queda asociada  reflexivamente a una auto-representación de si misma y conlleva una mirada evaluativa del locutor, no sobre lo dicho sino sobre el decirque se está construyendo.

 

La modalidad enfática también es un procedimiento de modalización subjetiva, muy habitual en lengua hablada, que supone, en muchos casos, la existencia de por lo menos dos puntos de vista por parte del locutor. Le permite al locutor poner de relieve la importancia que le otorga a un elemento (o incluso a varios elementos) del enunciado y del discurso, y simultáneamente, le puede servir para realizar comentarios implícitos.

 

La enfatización supone la expresión del grado de interés que le concede el locutor  a un  elementos del enunciado o del discurso: de esta manera puede convertir en tema (o tópico) de su enunciado un elemento cuya función sintáctica no conlleva necesariamente el estatuto de tema, o focalizar la atención sobre un elemento  cualquiera del enunciado sin convertirlo forzosamente en tema.

 

Uno de los procedimientos característicos de la modalidad enfática, a parte de la simple repetición, es la dislocación o alteración del orden canónico del enunciado, con o sin copia pronominal. En francés el orden canónico de los elementos del enunciado declarativo es sujeto + verbo + atributo/complemento directo + complemento indirecto + complemento circunstancial-1 + circunstancial-2...; siendo el sujeto -por su posición inicial-  el tema del enunciado declarativo y el rema (también llamado comentario o focus) el resto del enunciado.: en un enunciado como Maria es encantadora, el tema  es Maria y el rema es el comentario que se hace a propósito de Maria, o sea el resto del enunciado. Se observa una clara tendencia a situar en posición frontal los elementos temáticos, y en posición final los elementos remáticos.

 

 

(23) Le directeur, je le déteste. (Al director, lo odio.)

 

 

En el ejemplo (23), se aprecia una alteración del orden canónico que afecta la organización semántica: complemento directo + sujeto + copia pronominal + verbo; En efecto, al dislocar (o desplazar) a la izquierda -es decir en posición inicial- el complemento directo, el locutor lo ha "sacado" del rema y le ha otorgado el estatuto de tema, lo ha tematizado: en (23) el director es el tema sobre el que se hace  el comentario yo lo odio. Nótese que el elemento dislocado deja una copia pronominal  en su lugar y que hay ruptura entonativa, pausa prosódica marcada por el uso de la coma que "aísla" el elemento enfatizado. La dislocación se puede dar, como en  (23) en posición frontal, o como en (24), en posición final (dislocación derecha), lo que supone que los niños ya aparecía en  el enunciado anterior:

 

 

(24) Je les vois jouer, les enfants. (Los veo jugar, a los niños.)

 

 

Otro procedimiento típico de la enfatización es el uso de operadores como, por ejemplo, c'est...que que le permite  al locutor realizar comentarios implícitos -luego no asumidos- como en (25), donde se pone de manifiesto la existencia de, como mínimo, dos puntos de vista por parte del locutor: uno explícito (tu eres tonto) y un punto de vista contrastivo implícito (el tonto no soy yo):

 

 

(25) C'est  toi qui est idiot. (El tonto eres tú)

 

 

3. Las modalidades intersubjetivas

 

 

Las modalidades intersubjetivas marcan que el locutor está dispuesto a imponer o proponer su voluntad, sus peticiones, su prohibición o su permiso así como sus  consejos o sugestiones, a su interlocutor. Entre las modalidades intersubjetivas  destacan la modalidad interrogativa e imperativa y las llamadas modalidades deónticas en tanto en cuanto expresan una  evaluación  basada en valores sociales: el proceso queda representado como socialmente permitido, prohibido, necesario, obligatorio, deseable....) Las marcas de modalidad intersubjetiva son variadísimas, y pueden aparecer solas o combinadas entre sí; van desde una entonación acompañada de un gesto sugestivo, hasta una  combinación de marcas léxica, morfológica y entonativa (como en pourriez-vous vous taire?). Se puede pasar de la formulación más exquisitamente educada y atenuada de una petición o de una crítica, a la más agresiva de las amenazas o al insulto más directo.

 

La interpretación de la modalidad intersubjetiva depende  por supuesto de la marca utilizada, pero también, y en gran medida, del contexto lingüístico y extra lingüístico, especialmente de la relación que tiene el locutor con su/s interlocutor/es. Es lo que ilustran los ejemplos siguientes:

 

 

(26) Il faut que tu partes. (Tienes que marcharte.)

 

(27) Vous ne partirez pas. (No os marchareis.)

 

(28) Ne crois-tu pas qu'il serait bon que tu partes? (¿No crees que sería bueno que te marcharas?)

 

(29) Tu devrais partir. (Deberías marcharte)

 

(30) Allez, pars! (¡Anda, márchate!)

 

(31) On (ne) pourrait pas partir, des fois? (¿Y no podríamos irnos?)

 

(32) Et si on partait? (¿Y si nos fuéramos?)

 

(33) Ou tu pars, ou je te casse la figure... (O te marchas, o te parto la cara...)

 

 

4. Las modalidades implicativas

 

 

Las modalidades implicativas (u objetivas)  expresan que, independientemente de su voluntad de imponerse a su interlocutor, de su grado de incertidumbre  o de su apreciación, el locutor aserta que p implica q  en el sentido amplio, es decir que establece relaciones de condición, causa, consecuencia, oposición, concesión, comparación o  finalidad.  En estas modalidades  se encuentra la alética, que expresa una interpretación lógica que somete el proceso a las mismas leyes (fundamentalmente físicas) que las del mundo en el que vivimos: el ejemplo Jean peut courir le cent mètres en 11 secondestiene una interpretación alética, en el sentido que « siendo el mundo lo que es y teniendo en cuenta las cualidades físicas que sabemos que tiene Jean, no sería de extrañar que Jean corriese

100 metros

en 11 segundos" Creissels (2000; p10).

La relación de implicación entre dos términos se marca por medio de verbos (pouvoir, devoir, falloir..) o por medio de diferentes complementos circunstanciales (sintagmas preposicionales, oraciones yuxtapuestas, coordinadas,  o subordinadas):

 

 

(34) Sans toi, elle tombait. (Sin ti, se hubiera caido.)

 

(35) Si tu viens, on ira au cinéma. (Si vienes, iremos al cine)

 

(36) Pour vivre, il faut se soigner. (Para vivir hay que cuidarse.)

 

(37) Il est beau mais il est bête. (Es guapo pero tonto.)

 

(38) Elle est charmante alors que son mari est odieux. (Es encantadora mientras que su marido es odioso.)

 

            (39) Il est si gentil qu'il a téléphoné. (Es tan amable que ha llamado.)

 

            (40) Il ment comme un arracheur de dents. (Miente como un bellaco.)

 

(41) Il a travaillé pour se payer le voyage. (Ha trabajado par pagarse el viaje.)

 

(42) Comme tu n'étais pas là, je suis partie. (Como no estabas ahí, me marché.)

 

(43) En suivant les indications, on y arrive. (Siguiendo las indicaciones, se consigue.)

 

 

5. Las modalidades de frase

 

 

Las llamadas modalidades de frase o de enunciado   son las diferentes "formas" que pueden tener los enunciados. Esta clasificación tradicional de modalidades de frase ha ido evolucionando a lo largo del siglo XX y, como dice Culioli (seminario1984) a propósito de sus modalidades "tipo I", muestran una relativa neutralidad por parte del locutor frente a la validación de la  relación predicativa de su enunciado. No cabe duda de que, a la hora de escoger una determinada forma para su enunciado, el   locutor realiza una elección más o menos consciente -lo cual  es subjetivo per se-, sin embargo esta clasificación no se articula exclusivamente en base al locutor sino básicamente en base a la forma y entonación específica que puede presentar un enunciado. Declarativa, interrogativa, imperativa y exclamativa son las cuatro modalidades "obligatorias"  del francés, puesto que el locutor tiene que optar por una de ellas a la hora de darle forma a su enunciado. Todo enunciado presenta generalmente una de estas cuatro modalidades: por ejemplo un enunciado no puede tener, simultáneamente, forma y entonación imperativa e interrogativa, lo cual no quita que una forma imperativa pueda tener una entonación exclamativa, como se puede observar en el siguiente ejemplo:

 

(44) Tais-toi! ( ¡Cállate!)

 

 

Las modalidades de frase  representan las formas básicas de cualquier enunciado, por lo tanto su análisis se suma obligatoriamente al de las demás modalidades; en efecto, la forma escogida para un enunciado se ha de analizar como componente de una determinada estrategia discursiva, de un determinado posicionamiento por parte del locutor: por ejemplo, dentro de la modalización intersubjetiva, el hecho de pedir una barra de pan diciendo "déme una chapata" (modalidad imperativa) no responde a la misma estrategia que diciendo "quisiera una chapata" (modalidad declarativa).

 

Estas modalidades se caracterizan por tener, cada una, una entonación específica. A estas cuatro modalidades obligatorias, se superponen, también obligatoriamente, la modalidad afirmativa o la modalidad negativa  que carecen de entonación específica y que se excluyen entre sí (un enunciado es afirmativo, o por el contrario es negativo, no cabe otra posibilidad).

 

La modalidad declarativa (también llamada asertiva)dota el enunciado de una entonación específica: la entonación declarativa; es la mas neutral de todas, puede aparecer en cualquier tipo de modalización y carece de marcas léxicas, morfológicas o gráficas:

 

 

            (45) J'aime les fruits. (Me gusta la fruta.)

 

La modalidad interrogativa, procedimiento típico de la modalización intersubjetiva, tiene una entonación específica, representada gráficamente por el signo interrogativo  y  una serie de marcas como pueden ser la  posposición del pronombre personal sujeto, est-ce que, n'est-ce pas , y pronombres interrogativos (qui,que, combien, pourquoi, quand, comment, où, lequel....):

 

 

(46) Quand viendras-tu? (¿Cuándo vendrás?)

 

            (47) Tu viens? (¿Vienes?)

 

 

La modalidad imperativa, procedimiento de la modalización intersubjetiva, también denominada conminativa, tiene una entonación específica  en francés, carece de marca gráfica, y su marca  morfológica por excelencia es el modo imperativo

 

 

(48) Asseyez-vous. (Siéntense.)

 

 

La modalidad exclamativa, discutida por parte de los lingüistas puesto que es la única de las modalidades de frase que se puede combinar con otra (con interrogativa e imperativa), es un procedimiento característico de la modalización subjetiva, tiene una entonación específica representada gráficamente por el signo exclamativo  y  unas marcas que consisten en interjecciones (oh,ah,ciel, zut, bon sang....) o intensificadores (comme, que, qu'est-ce que, ce que, combien, quel...):

 

 

            (49) Quel imbécile ! (¡Qué imbécil !)

 

 

Por su parte la modalidad afirmativa carece de marcas, salvo oui  y  el si  de contestación a una interronegativa, mientras que la modalidad negativa tiene por marcas ne...pas/plus/jamais/guère/que,..., ni...ni, non...:

 

 

(50) Je n'ai jamais dit ça. (Nunca dije eso.)

 

 

6. La polisemia de las marcas

 

 

Los ejemplos vistos hasta ahora no plantean ambigüedades. El problema aparece en situación de discurso, en la que la modalización de un enunciado es susceptible de varias interpretaciones: una misma marca puede servir para obtener efectos distintos, es decir que un mismo elemento, en dos enunciados distintos, puede señalar modalidades distintas. Por citar solo un par de casos, el del adverbio juste, y el del verbo devoir. El caso de justese puede ejemplificar en (51) y (46).

 

 

(51) il ne chante pas juste. (Desentona)

 

(52)J'en ai juste pour cinq minutes. (Solo tardo cinco minutos)

 

 

En (51) justesignifica "con exactitud, precisión, rigor" (Trésor de

la Langue Française

, 1983) y no constituye ninguna marca de modalidad, se limita a especificar de qué manera canta, y en este caso la manera de cantar es incorrecta. Pero en (52) significa "solo", y  constituye  una marca de modalidad intersubjetiva puesto que sirve para influir sobre el otro, para "presentar el contenido del enunciado como  carente de la importancia que el interlocutor le podría otorgar" Leeman (2004:19), es decir que si alguien, ante el apremio de otro porque vayan a llegar tarde a una cita, dice tardo cinco minutos tiene muchas más probabilidades de provocar enfado en su interlocutor que si "minimiza" diciendo solo tardo cinco minutos. Este es un caso típico de atenuación. Por su parte, la polisemia  de devoir se puede apreciar en enunciados como  (53) (54) y (55):

 

 

(53) Il doit y avoir de la poussière dans la cave. (Debe de haber polvo en el sótano.)

 

(54) On doit manger pour vivre. (Hay que comer para vivir.)

 

(55)Tu devrais être plus aimable avec sa femme. (Deberías ser más amable con su mujer)

 

 

           En (53) devoir señala una modalidad subjetiva epistémica,  es decir  que tiene valor de probabilidad y admite la paráfrasis tout m'indique que. El locutor ha inferido (por ejemplo, porque sabe que lleva mucho tiempo cerrado el sótano)  que  habrá polvo.

 

En (54) devoir es una marca de modalidad objetiva, tiene un valor  alético que sirve para señalar que el locutor realiza una interpretación lógica basada en leyes físicas: si uno no come, se muere.

 

Y, para terminar, en (55) señala una modalidad intersubjetiva, tiene un valor deóntico, de obligación, y admite la paráfrasis avoir l'obligation de. Al sumarse el condicional al verbo deber deóntico, crea un efecto discursivo de culpación, y le permite al locutor no solo recordarle al interlocutor una de sus obligaciones e influir sobre él, sino valorar críticamente su incumplimiento del deber: le viene  a decir algo como "no eres amable con su mujer, eso no está bien y tú lo sabes, con lo cual haz el favor de rectificar tu actitud". Este también es un caso típico de atenuación y  se abordará en el epígrafe correspondiente.

 

 

7. Modus, dictum y subjetividad

 

 

El problema que plantea una clasificación general de las modalidades, a demás del problema que pueda acarrear  la polivalencia de las marcas, es que no queda claro con respecto de qué  exactamente manifiesta el locutor su actitud.

 

Dentro de la tradición europea, la mayoría de los lingüistas que investigan desde la perspectiva enunciativa se limitan al análisis de un tipo específico de procedimiento de modalización y a los efectos que trae consigo sin pretender abarcar todos los procedimientos; así se va ordenando lo que parece a primera vista un gran cajón de sastre en lingüística. Las propuestas de análisis del funcionamiento de los procedimientos tienden a determinar en qué condiciones el uso de una determinada forma (o marca) produce un efecto de modalización, y en virtud de que propiedadesresulta apta para desempeñar una función discursiva dada.

 

Prácticamente todos los estudios pragmáticos o enunciativos sobre la modalización, derivan -directa o indirectamente- de la concepción lógica, y fundamentalmente de la diferencia entre modus y dictum, distinción apuntada por Aristóteles, retomada por los gramáticos medievales, pulida por la lógica y reactualizada en lingüística por Bally La gran mayoría de los estudios sobre la modalización se inscriben pues en una tradición solidamente anclada en lingüística: articulan la distinción entre modus y dictum tal y como los concibe Bally, con el concepto de subjetividad en el lenguaje  desarrollado por Benveniste (1958/1966)

 

Para Bally la frase es la forma más sencilla posible de la comunicación de un pensamiento, y pensar viene a ser  "reaccionar frente a una representación constatándola, apreciándola o deseándola" (Bally; 1965:35). El dictum  (el proceso representado, es decir contenido en el enunciado) es según él  "la representación recibida por los sentidos, la memoria o la imaginación" y el modus(la modalidad) "la operación psíquica que el sujeto realiza sobre ella".

 

Para Bally (1965:38) la modalidad es una actitud del locutor con respecto a un contenido: "una frase como: je crois que cet accusé est innocent  representa un sujeto pensante (moi), que está operando un acto de pensamiento (croire) sobre una representación (l'innocence d'un accusé)". Con estos dos conceptos, Bally aporta  una importante base sobre la que razonarán  las corrientes de la   lingüística enunciativa: "...no concibe el modus como una simple característica lógica del dictum, sino que incluye en él todo elemento indicador de algún tipo de expresividad del hablante, con independencia del procedimiento que se emplee en su formulación" Ridruejo (1999: 3213).

 

Según Ducrot, en su estudio sobre la enunciación y la polifonía en la obra de Bally, El dictum también supone un posicionamiento subjetivo del locutor que, independientemente del hecho de aparecer explícitamente o no en el enunciado, actúa subjetivamente al seleccionar, organizar y orientar el contenido del enunciado. No obstante conviene subrayar que el hombre necesita creer que algunos de sus enunciados representan "objetivamente" el mundo tal y como es, y esa es la razón por la cual hay estrategias discursivas que permiten que el locutor haga como si se retirara del proceso enunciativo, como si produjera un enunciado independiente de cualquier instancia enunciativa. Es el caso, por ejemplo, de los enunciados impersonales que pretenden ser puramente descriptivos, de las paremias o de los discursos de carácter científico donde no hay marca alguna. Los ejemplos (56), (57), (58)  ilustran este fenómeno, llamado "effacement énonciatif" por Vion (2001b):

 

 

(56) Il pleut. (Llueve)

 

(57) En avril ne te découvre pas d'un fil. (En abril aguas mil.)

 

(58) La terre tourne autour du soleil. (La tierra gira alrededor del Sol.)

 

 

Por su parte Benveniste (1966: cap.XXI) define la subjetividad como "la capacidad del locutor de plantearse como sujeto", y, partiendo de la base según la cual "es ego aquel que  dice ego",  llega a la conclusión de que el pronombre yo se refiere al acto de discurso individual en el que se pronuncia y, a la vez, designa al locutor del mismo. A partir de ahí desarrolla conceptos básicos para la lingüística enunciativa como, por ejemplo, el de acto de enunciación (una interrogación realiza, de facto, una petición, un imperativo da una orden, etc..,),  o el de actitud del locutor con respecto a su enunciado (en un enunciado como je  suppose qu'elle est ici el locutor no se describe como realizando la operación de suponer sino que indica una determinada actitud suya con respecto a la aserción elle est ici) .

 

"Je" fue la primera "huella" del locutor que analizó Benveniste:"De estos pronombres dependen a su vez otras clases de pronombres que tienen el mismo estatuto. Son los indicadores de la deixis, demostrativos, adverbios, adjetivos, que organizan las relaciones espaciales y temporales alrededor del sujeto tomado como  punto de referencia...comparten la propiedad de poderse definir solo con respecto a la instancia de discurso en la que se producen, es decir bajo la dependencia del yo." Benveniste (1966: 262).

 

De hecho, en lingüística, al retomarse en el marco del discurso, es decir desde el punto de vista enunciativo, muchas nociones han revelado una cara oculta hasta entonces y se han podido plantear nuevas aproximaciones.

 

Numerosas son las corrientes que estudian la modalización pero todas coinciden en que el objeto de su estudio son las diferentes maneras que tiene esa subjetividad  de manifestarseen el discurso.

 

 

8. Polifonía, paráfrasis y punto de vista

 

 

            En los planteamientos que derivan de los trabajos de

Anscombre

(1995) y Ducrot (1984; 1989) los enunciados modalizados representan a la vezun punto de vista sobre un objeto determinado y la manera que tiene el locutor de tomar posición con respecto de dicho punto de vista.

 

            El análisis se basa en el concepto de  polifonía, y su aproximación a la modalización parte de la diferencia establecida por Ducrot (1984: 199 sq) entre  "locutor como tal" y "locutor como ser del mundo". El "locutor como tal"  es, según Anscombre (1985a: 7) "aquel que el enunciado designa como su autor", o sea aquel que produce el enunciado: no puede haber enunciado sin "locutor como tal" o, para simplificar y de ahora en adelante, locutor-autor. Por su parte el "locutor como ser del mundo" es una representación discursivadel locutor-autor. Si se comparan los enunciados.

 

 

(59) Jean n'a qu'un ami. (Juan solo tiene un amigo.)    

 

(60) Je voulais te demander un crayon. (Quería pedirte un lápiz.)       

 

(61) A mon avis, il va neiger. (En mi opinión va a nevar.)

 

       

 

Los tres tienen locutor-autor por el simple hecho de ser enunciados, pero solo (60) y (61) representan al locutor "como ser del mundo", es decir  que tan solo (60) y (61) constituyen representaciones discursivas del locutor "como ser del mundo". Cuando se utiliza el término de locutor "a secas" se suele referir al locutor-autor.

 

Como se trata básicamente de empezar por aislar formas cuyo uso marca una determinada actitud del locutor y tiene un efecto  discursivo especifico, se parte también del principio según el cual el estudio sobre la modalización implica el establecimiento de una relación entre dos elementos(a) y (b) para que pueda aparecer la oposición formal entre enunciado modalizado y enunciado no modalizado, es decir que se oponen sistemáticamente dos enunciados como (53a) y (53b)

 

 

(62a) Cette solution est abordable. (Esta solución es abordable.)

 

(62b) Cette solution n'est pas inabordable. (Esta solución no es inabordable.)

 

      

 

           Lo cual permite aislar el fenómeno a analizar, que,  en este caso es la oposición entre la negación del elemento marcado negativamente ne..pas + inabordable  y el elemento no marcado correspondiente abordable.

 

Por otra parte, se recurre  al uso de  paráfrasis para aislar el mecanismo específico del procedimiento de modalización; se trata de decir lo mismo con otras palabras, para intentar "analizar lo mas finamente posible las relaciones semánticas que unen las paráfrasis entre si" (Fuchs, 1982: 18); el ejemplo (63a) admite la paráfrasis (63b) que permite aislar los puntos de vista subyacentes (63c) y (63d). Al no ser "enunciados" y para diferenciarlos formalmente, se representan  los puntos de vista subyacentes en cursiva y con guiones.

 

 

(63a) Tu devrais éteindre cet appareil. (Deberías apagar este aparato.)    

 

(63b) Si tu faisais ce qu'il faut faire, tu éteindrais cet appareil. (Si hicieses lo que hay que hacer, apagarías este aparato.)   

 

(63c)tu-maintenant-ne-pas-faire-ce-qu'il-faut.(tu-ahora-no-hacer-lo-que-hay-que-hacer)

 

(63d)tu-maintenant-ne-pas-éteindre-cet-appareil.(tu-ahora-no-apagar-este-aparato)

 

 

Si se parte, siguiendo a Haillet (2004c :8) de los conceptos de discurso  como "agencement de représentations"  y de enunciado como  "representación de por lo menos un punto de vista sobre el objeto correspondiente" y se acepta, siguiendo a y Tejedor (2005) que un punto de vista es una "representación discursiva de un proceso" (entendiéndose por proceso tanto acción como estado), se constata que un enunciado modalizado representa -como mínimo- dos puntos de vista y, simultáneamente  a demás, el posicionamiento del locutor frente a ellos.

En efecto se observan, por una parte, dos puntos de vista -como mínimo: uno "superficial" y otro subyacente, o sea uno explícito y otro implícito, y, por otra parte, el posicionamiento del locutor frente a esos puntos de vista: los asume o no, se distancia con respecto de ellos o no, los enjuicia o no, los evalúa o no... El ejemplo:

 

(64) Bonjour, je voulais un croissant. (Buenos días, quería un cruasán.)

 

      

 

que podría producir cualquier cliente que entre en una panadería, representa, por una parte, un proceso  bajo dos puntos de vista: el primero es explícito y desactualizado, es decir no contemporáneo al acto de enunciación: yo-entonces-querer-un-cruasán, y el segundo es subyacente (implícito) y actualizado, o sea contemporáneo al acto de enunciación: Yo-ahora-querer-un-cruasán. Por otra parte y simultáneamente, el locutor, por el hecho de utilizar el imperfecto, se distancia  del punto de vista subyacente, no asume la actualidad del proceso como lo haría en

 

 

(65) Bonjour, je veux un croissant. (Buenos días, quiero un cruasán.)

 

 

No le cabe ninguna duda a la panadera, cuando interpreta el enunciado (64), de que su cliente quiere ahora un cruasán; ni se le ocurre pensar que lo quería en el pasado. De la misma manera el cliente sabe perfectamente que quiere un cruasán ahora, pero no lo asume como en (65) sino que hace como si su deseo no fuese actual: con el uso del imperfecto del indicativo marca su actitud, se distancia del punto de vista subyacente Yo-ahora-querer-un-cruasán.El cliente ha producido un enunciado modalizado y, más concretamente, un enunciado intersubjetivo atenuado, es decir portador de marcas de atenuación. Dicho de otra manera, el locutor modaliza su enunciado atenuando una representación (subyacente) que de ser temporalmente actual podría ser percibida como una agresión, en este caso como una petición mal educada.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

Anscombre

, J.C & Ducrot, O (1983): L'argumentation dans la langue. Mardaga.      Arrivé, M. et al. (1986) : La grammaire d'aujourd'hui. Guide alphabétique de linguistique française,Flammarion. Paris.

 

Bally, C. (1932) : Linguistique génerale et linguistique française, A. Franke, Berne

 

Benveniste, E. (1966) : Problèmes de linguistique générale, 2 vols, Gallimard.

 

Bosque, I. et al. (1999): Gramática descriptiva de la lengua española. T.2., T.3.Espasa.

David, J., Kleiber, G. (1983): La notion sémantico-logique de modalité, Klincksieck

 

Foullioux, C (1989): La modalidad enfática en francés contemporáneo, tesis doctoral ed. Complutense

 

Fuchs, C. (1982): La paraphrase. Presses universitaires de France, Paris. Fuchs, C. (1982): "Modalité et interprétation: pouvoir", Langue Française,84

 

Grevisse, M. (1980) : Le bon usage. Duculot, Paris

 

Haillet, P.P. (2004c) : Procédés de modalisation: l'atténuation, Langue Française 142.

 

Kerbrat –Orecchioni, C. (1980) L'énonciation de la subjectivité dans le langage.Armand Colin, Paris.

 

Le Goffic, P. (1994) : Grammaire de la phrase française,Hachette, Paris.

 

Le Querler, N. (1996) : Typologie des modalités,  Caen.

 

Maingueneau, D. (1991) : L'énonciation en linguistique francaise,Hachette,

 

Nølke, H. (1993) : Le regard du locuteur, Paris, Kimé.

 

Riegel, M et al. (1994): Grammaire méthodique du français.PUF, Paris.

 

Roulet, E. (1980) : « Modalité et illocution »,Communications 32 216-239

 

Roulet, E. (1999) : La description de l'organisation du discours. Des dialogues oraux aux dialogues écrits,Hatier, Paris.

 

Sueur, J.P. (1983): "Les verbes modauux sont-ils ambigus?", La notion sémantico-logique de modalité, David, Kleiber eds, Klincksieck

 

Pottier, B. (1974) : Linguistique générale, Théorie et description, Klincksieck. Vion, R. (1998 c) : Les sujets et leurs discours. Enonciation et interaction.Presses de l'université de Provence.

 

Vion, R. (2001) « Modalités, modalisations et activités langagières ». Marges linguistiques2,1-23.

 

Tejedor, D. (2005) : Tejedor, D. (2005) : « Ethos et polyphonie dans Les liaisons dangereuses : à propos de la lettre 23 », in Regard sur l'héritage de Mikhaïl Bakhtine, CRTH Université de Cergy-Pontoise, Encrage.

 

Wagner, R .L. &  Pinchon, J. (1962) : Grammaire du français ique et moderne,Hachette, Paris.

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10 septembre 2014

PROGRAMME

 

17454 NIVEL AVANZADO DE LA LENGUA MODERNA 1 FRANCES   


www:// avanzados1.canalblog.com

MIERCOLES 10-12, JUEVES 9-10, AULA 

CAROLINA FOULLIOUX, Departamento de FILOLOGIA FRANCESA, Facultad de Filosofía y Letras

 Despacho303 – Módulo 2, Teléfono: +34  91  4978573, E-mail: carolina.foullioux@uam.es

PROGRAMA

1.       Profundización en torno al sentido y a la referencia

2.       Enunciación y modalización

3.       Los marcadores de modalidad.

4.       El sistema temporal francés

5.       Los procedimientos de atenuación

 

Bi­bliografía básica:

  • ANSCOMBRE, J.-CL; KLEIBER, G. (Coord. Donaire, M.-L.): Problèmes de sémantique et référence, Servicio de Publicaciones Universidad de Oviedo, 2001.
  • ARISTOTE: La rhétorique, Paris, Le Livre de Poche, 1991.

·         ARRIVE, M. ; GADET, F. ; GALMICHE, M. : La grammaire d’aujourd’hui (Guide alphabétique de linguistique française), Flammarion, 1986.

  • FOULLIOUX, C. (2005): “Los procedimientos de modalización en francés: la atenuación”, in A. R-Somolinos (coord.) www.liceus.com
  • FOULLIOUX, C. (2006): “la modalización  y las modalidades  en francés”, in A. R-Somolinos (coord.) www.liceus.com
  • FRADIN, B.,: "Anaphorisation et stéréotypes nominaux", Lingua, 64, pp.325-69, 1984.
  • Gosselin, L. (2005): Temporalité et modalité, Bruxelles, De Boeck,Duculot.
  • Gosselin, L.(1996): Sémantique de la temporalité en français, Duculot, Louvain-la-Neuve.
  • Imbs, P. : L’emploi des temps verbaux en français moderne, Librairie C. Klincksieck, Paris, 1968.
  • Le Querler, N. (1996): Typologie des modalités,  Presses universitaires de Caen.
  • LEEMAN, D. (2002): La phrase complexe: les subordinations, Bruxelles, De Boeck
  • MAINGUENEAU, D. (1999) : L’énonciation en linguistique française, Hachette Supérieur.
  • PUTNAM, H.: “Meaning and Reference”, The journal of Philosophy, LXX, 19, pp. 699-711, 1973.
  • PUTNAM, H.: Représentation et réalité, Paris, Coll. Nrf Essais, Gallimard, 1990.

·         RIEGEL. M ; PELLAT, J.-C. ; RIOUL, R. : Grammaire méthodique du français, Presses Universitaires de Frances, 1994.

·         WAGNER, R.-L; PINCHON, J.: Grammaire du Français (classique et moderne). Hachette-supérieur. 1991.

EVALUACION: SISTEMA DE EVALUACION CONTINUA. Se requiere asistencia al  80% de las horas  presenciales  como mínimo (asistencia:20%  dela nota final). Si el alumno  tuviera algún impedimento justificado  para asistir habitualmente, se acordará un sistema de evaluación con el profesor .El alumno deberá elaborar un trabajo de máximo 15 folios (total 80%)  sobre uno de los temas  que habrá escogido del programa.(30% exposición oral texto y estudio) + ( 50% trabajo escrito). Entrega del corpus: planteamiento en clase del texto y análisis escogido antes del  6 de noviembre. Entrega del trabajo  21 de diciembre 2012 por correo electrónico.

CONVOCATORIA ORDINARIA: No hay examen final. Si no se obtiene una media de al menos 5, se pasa a la convocatoria extraordinaria (junio).

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09 septembre 2014

TESTEZ VOTRE NIVEAU

TEST DE NIVEAU http://www.azurlingua.com/test/index.html

FAITES CE TEST, ATTENTION IL Y ADEUX PARTIES, ÉCRIT ET ORAL, IL DURE ENVIRON UNE HEURE ET LE TEMPS COMPTE POUR LA NOTE FINALE. NE VOUS ARRETEZ QUE LORSQUE VOUS AUREZ FINI L'ORAL. RELEVEZ LE NIVEAU QUE VOUS AVEZ. VOUS ME LE DIREZ EN CLASSE MERCREDI PROCHANI. BON COURAGE!

 

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DOCUMENT NUMERO 1 : L'ÉNONCIATION, CONCEPTS DE BASE

 

Cecilia Serra, Inst. de Ling. UniL Introduction à la Linguistique Générale 2005-06 Cours n°11 1

L'ÉNONCIATION

Lecture conseillée: L’énonciation en linguistique française, par Dominique Maingueneau, Hachette, coll. Les Fondamentaux.

Définition: L'énonciation est l'acte de production d'un énoncé par un locuteur dansune situation de communication

(Martin Riegel, Grammaire méthodique du français);

Selon les termes du linguiste français: Émile Benvéniste (1902-1976), le locuteur s'approprie la langue, il y installe sa propre présence; en même temps, "il implante l'autre en face de lui, quel que soit le degré de présence qu'il attribue à cet autre". Le "degré de présence" variera selon qu'on se trouve dans un dialogue, une situation vivante, ou dans un texte scientifique, théoriquement neutre, mais qui reste une communication.

On distinguera le message d'une part, l'énoncé, et d'autre part, dans l'énoncé et en plus de lui, la présence de celui qui envoie le message, l'énonciation. On oppose (on distingue) énonciation et énoncé comme on oppose fabrication à fabriqué: on étudie l'acte à travers son résultat. Ceci sur plusieurs plans:

A - D'abord, tout ce qui indique, avec des outils grammaticaux, qu'on est dans une situation de communication: c'est le relevé des indices, ou indicateurs, comme les pronoms personnels de la 1ère et de la 2ème personne.

B - Un autre niveau sera d'étudier quelle est l'attitude de l'énonciateur par rapport à celui à qui il s'adresse, ou par rapport au message qu'il délivre.

C - Enfin la communication rapportée, le discours rapporté: c'est-à-dire ce que

devient l'énonciation d'origine quand un second énonciateur rapporte les paroles.

A – LES INDICES GRAMMATICAUX DE L'ÉNONCIATION

Un énoncé quelconque comporte des éléments qui renvoient aux circonstances de son énonciation, qui les reflètent, les réfléchissent: on parle alors de la réflexivité du langage.

Il existe des mots, des expressions, des tournures, dont l'existence même est entièrement subordonnée à la situation de communication, et ces éléments sont statistiquement nombreux dans la parole, et même dans la langue écrite.

DÉFINITIONS

Quelques notions de base sont à définir ou rappeler préalablement. On distinguera trois manières pour les mots ou expressions de trouver leur référent:

* Les termes qui reflètent l'acte d'énonciation sont appelés des embrayeurs (anglais: shifters) parce que ce sont eux qui relient le sens de l'énoncé à la situation réelle. Et ce qui renvoie à la situation réelle est qualifié de déictique.

* Au contraire, un terme qui renvoie à ce qui a été dit auparavant dans le discours est qualifié d'anaphorique; un pronom relatif par exemple est systématiquement anaphorique; un pronom personnel est le plus souvent anaphorique ou déictique).

* Un terme qui trouve son référent dans la suite du discours est qualifié de

cataphorique:

1) Je reviens demain.

2) Tu remettras cet outil là-bas

3) Ça te plairait d'aller au restaurant?

Les pronoms personnels je et tu, déterminent le locuteur ou l'autre personne; l'adjectif démonstratif cet, fait comprendre de quel outil il s'agit, en le désignant; l'indication de temps: demain, ne se justifie que par rapport au moment présent où sont prononcées les paroles; l'indication de lieu: là-bas, se réfère à la situation spatiale de l'énonciateur; et aussi les temps des verbes: le présent reviens à valeur de futur proche, et le futur remettras, ne prennent leur valeur que par rapport au moment présent où sont prononcées les paroles.

Pronoms personnels

* Je -tu - nous - vous

Je désigne le locuteur, celui qui parle. Il se définit par le seul fait qu'il est utilisé.

Tu désigne l'allocutaire, celui à qui parle le locuteur. On peut dire que le tu n'existe que grâce au je: il se définit par rapport à l'énonciateur. Cela vaut également pour le vous de politesse.

Nous désigne le locuteur + l'allocutaire et/ou les allocutaires, et/ou une ou plusieurs tierces personnes (ex: je + tu + il / ils). Nous n'est pas un pluriel de je: ce n'est pas une multiplication d'objets identiques, mais une jonction entre je et le non-je, comme dit

Benvéniste.

Vous désigne les allocutaires (véritable pluriel de tu), ou un ou plusieurs allocutaires + une ou plusieurs tierces personnes.

* Les pronoms de la 3ème personne n'ont pas de valeur déictique. Mais ils

peuvent prendre une valeur déictique quand ils renvoient à une personne présente ou à une chose qui se trouve dans l'environnement du locuteur:

Regarde-le! Comme il est susceptible! (Pagnol)

Remets-le sur son étagère.

* Les pronoms peuvent être utilisés de manière spéciale:

Nous l'avons décidé ainsi, car tel est notre bon plaisir. (d'après Louis XIV) [nous = je}

Eh bien, Madame la baronne, comment allons-nous? (Maupassant) [nous = vous / tu]

Eh bien, Madame Dupont, comment allons-nous?

[Milieu hospitalier]

Il est génial! (Alain Delon, parlant d'Alain Delon)

[il = je]

Alors, j'ai mis ma nouvelle robe ? (une tante à sa nièce) [je = tu]

Et je te pousse, et je te bouscule

[je = il]

Alors? On s'en va comme ça? On ne dit même pas merci? (Sartre) [on = tu / vous]

2) Les possessifs

Adjectifs et pronoms possessifs renvoient également à une personne de conjugaison et se comportent comme les pronoms personnels correspondants;

3) Les démonstratifs

Les pronoms et adjectifs démonstratifs réfèrent souvent à un objet ou à une personne présent(e) dans la situation:

Donne-moi cet outil. / Donne-moi ceci.

Je voudrais acheter cette voiture.

Attention: les démonstratifs s'utilisent aussi de manière non déictique:

J'ai aperçu une Golf GTI: cette voiture a brûlé le feu rouge et emprunté un sens

interdit...

Le pronom démonstratif peut encore être déterminé par ce qui suit, une subordonnée relative, ou un complément prépositionnel; il est alors cataphorique:

Ceux (= les locataires) du 3ème étage sont particulièrement bruyants.

Ce dont je vous parle n'a rien à voir avec ce que vous me dites.

4) Certains présentatifs

A rapprocher des démonstratifs, les présentatifs voici et voilà font souvent référence à la situation, et s'accompagnent souvent d'un geste:

Voilà mon mari! vs Voilà ce que j'avais à vous dire

II - LES CIRCONSTANCES

Autre catégorie d'embrayeurs, les indications de lieu et de temps qui ne se définissent que par la situation d'énonciation.

1) Le lieu

* surtout des adverbes, comme:

ici, là, là-bas (ici-bas), céans, là-haut...:

Vous êtes ici chez vous.

Tiens, va me chercher mes lunettes en haut.

Va voir dehors si j'y suis.

* certains adjectifs :

Je vais au supermarché voisin / proche (de moi).

2) Le temps

maintenant, aujourd'hui, à cette heure-ci...

hier, la semaine dernière, l'an passé...;

demain, dans huit jours, dorénavant...

* des adjectifs: actuel, présent, passé, prochain...

Le point de vue de l'énonciateur:

peut être neutre, par exemple dans un écrit scientifique; il n'y a alors pas de présence de l'énonciateur dans l'énoncé; on peut au contraire manifester une attitude, ou bien un sentiment, une distance, une ironie, etc.; il y a alors une très forte présence de l'énonciateur dans l'énoncé. Cela se manifeste par des modalités d'énoncé et d'énonciation. Parmi les différents marqueurs de modalité on trouve:

* des adverbes, ou des expressions incises, qui expriment le dégré de certitude du locuteur:

évidemment, probablement, naturellement... / à mon avis, à vrai dire,

certainement, peut-être, enfin ...

Certes votre proposition est alléchante, mais enfin combien cela va-t-il me

coûter?

Il viendra certainement (il est certain qu'il viendra)

Il viendra rapidement (portée limitée au verbe)

* des adverbes qui qualifient l'énonciation:

franchement, assurément, honnêtement,…

Honnêtement, son projet est nul

* des adverbes qui qualifient l'énoncé:

heureusement, malheureusement, étrangement,… c'est préférable,…

* tous les verbes qui expriment des états mentaux:

a) des verbes qui donnent une orientation émotionnelle

se réjouir, déplaire, se plaire, se désoler, féliciter, ressentir,….

b) des verbes qui signalent que le contenu de l'énoncé s'insère logiquement dans la discussion admettre, déduire, présumer, présupposer, accorder, conclure, assumer,…

c) des verbes qui signalent le degré de crédibilité qui est rattachable à l'énoncé croire, savoir, supposer, penser, considérer, sentir,…

Benveniste (264): [ces verbes] dénotent des dispositions ou des opérations mentales.

En disant je souffre, je décris mon état présent. En disant je sens (que le temps va changer) , je décris une impression qui m’affecte. Mais que se passera-t-il si, au lieu de je sens (que le temps va changer), je dis: je crois (que le temps va changer) ? La symétrie formelle est complète entre je sens et je crois . L’est-elle pour le sens? Puis-je considérer ce je crois comme une description de moi-même au même titre que je sens? Est-ce que je me décris croyant quand je dis je crois (que ...) ? Sûrement non.L’opération de pensée n’est nullement l’objet de l’énoncé; je crois (que...) équivaut àune assertion mitigée. En disant je crois (que...) , je convertis en une énonciationsubjective le fait asserté impersonnellement, à savoir le temps va changer, qui est la véritable proposition.

«j'indiquerai schématiquement pourquoi j'aimerais, sans en être vraiment capable pourl'instant, me passer de la notion générale de modalité: c'est que je crois les mots de la langue incapables, de par leur nature même, de décrire une réalité. Certes les énoncés se réfèrent toujours à des situations, mais ce qu'ils disent à propos de ces situations n'est pas de l'ordre de la description. Il s'agit seulement de montrer des prises de position possibles vis-à-vis d'elles» (Ducrot, 1993 : 128).

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